Mercurio están de nuevo metidos en faena después de la distintas movidas que les han afectado, cambios, ahora si luego no, en fin, nada nuevo en este negocio pero que se olvida pronto y rápido cuando se encuentra el camino correcto que en este caso su mejor seña es el disco que acaban de lanzar «Re-genesis», acertado título para la situación de la banda. Lo de Mercurio es heavy metal sin complejos y sin trampa ni cartón. Guitarras afiladas, un potente vocalista y una sección rítmica que tiene aprendida de memoria cual es su función. The Fish Factory edita este álbum, 12 canciones que no se permiten bajar el nivel ni un solo segundo y eso es algo muy complicado de conseguir y que habla muy bien de Mercurio. Los madrileños aciertan con la fórmula de recuperar esa épica tan necesaria en el heavy metal sin adentrarse en historias próximas al metal sinfónico o el power metal sino a base de conjugar fuerza y melodía en la justa medida.

No resulta sencillo destacar una canción sobre otra en este trabajo pero me gustaría mencionar «El guardian eterno» un claro reflejo de la calidad que Mercurio atesoran, gran riqueza instrumental y unos desarrollos fabulosos o la potencia añadida de «El ocaso de los dioses» demostrando que además son capaces de moverse por distintas vías sin perder ni un solo instante la identidad de su sonido. Si tuviese que nombrar alguna influencia para que os podáis hacer un idea no dudaría ni un instante en subir a Iron Maiden a la palestra sobre todo cuando los de Harris se ocupan de los desarrollos en sus canciones dotándolas de esa grandeza de la que Mercurio se hacen más que dignos herederos. Decido cortar mi reseña aquí porque la mejor recomendación que se puede hacer sobre este «Re-genesis» es que lo escuchéis cuantas más veces mejor, sin perder comba para que no se os escape ni un solo detalle. Grandísimo regreso y que esta vez sea para tirar hacia delante sin retrocesos, porque Mercurio se han marcado un disco muy pero que muy bueno.

MERCURIO – Re-Genesis

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

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