DOROTHY – 28 Days In The Valley (2018)

Publicado el 22/06/2018 | por Pupilo Dilatado | Opinión, Reviews
Valoración
90

DEL BLUES ROCK SATURADO A LA PSICODELIA MÁS FUMETA

Nuestra Criatura Salvaje, Dorothy Martin, con aquel primer E.P. de 2015 y su ganador Rockisdead (2016) no tardaron en hacerse un demoledor hueco en la escena vintage y rock’n’roll hartándose de participar en festivales, copar listas y convertirse en un auténtico acontecimiento en la costa Oeste para extender sus tentáculos a la Este y conquistar el mercado neoyorkino. Hacía mucho tiempo que un fenómeno alejado de la música comercial mainstream no explotaba con semejantes dimensiones. Qué bien han hecho los Rival Sons, Jack White’s y Wolfmother’s por el Rock del S. XXI.

Pero la Martin, como os decía, no está sóla, en realidad la banda que la fortalece y encumbra hoy en día (la formación ha cambiado casi al completo), la Dorothy Band, con Owen Barry (guitar), Leroy Wulfmeier (guitar), Eliot Lorango (bass) y Jason Ganberg (drums) no son mancos y sabían con quien se la estaban jugando porque tuvieron que adaptarse rápido a las nuevas circunstancias pues una pieza clave se iba a unir tras los controles, la mismísima Linda Perry, sí, la Perry que nos encandiló a todos con 4 Non Blondes y que actualmente combina labores de producción con la composición para gente de la talla de P!nk, Gwen Stefany o Courtney Love entre muchos otros. Dorothy apuntaba alto con lo que estaba por venir.

 

 

En julio vino la primera sorpresa, un single independiente al nuevo disco, “Down To The Bottom”, que, si bien no se alejaba en demasía de la disciplina de Rockisdead, nos ponía los dientes largos para con lo que estaba por venir. Poco más de medio año después nos viene, por fin, 28 Days In The Valley (2018), un disco que no repite los esquemas de la fórmula mágica de su Opera Prima y es de agradecer, pues volver a explotar la fórmula Delta Blues y Stoner/Sabbath hubiese sido lo más fácil. Para que os hagáis una idea, si el anterior era puro sexo, dominación y visceralidad, 28 Days In The Valley es emocionalidad, LSD y cierto halo de espiritualidad, en definitiva que el Blues del Mississippi practicamente desaparece para copar casi todo el protagonismo la psicodelia de San Francisco y el verano del amor. Según Linda Perry afirma, este disco intenta explotar el lado frágil y las debilidades de Dorothy y considero que lo ha conseguido.

El disco se abre con su primer single, “Flawless”, un tema melódico, de sonoridad ‘americana’ y emotivo estribillo, le sigue uno de mis favoritos del conjunto, “Who Do You Love”, un tema muy Rival Sons emborrachado de desierto, una gozada que recuerda su debut. “Pretty When You High”, un blues yankee, me recuerda a Grace Potter & The Nocturnals que conecta sin rubor con “Mountain” en donde ya se aprecian en los coros y arreglos su querencia psicodélica y lisérgica como “White Butterfly” con ese sonido tan deudor del ‘Rey Lagarto’ y los Doors y con un timbre tan Vedder por parte de la cantante. “Freedom” es más blues soul gospel, Dorothy vuelve a sacar un poco las uñas y la socarronería, con guitarras y arreglos ácidos y con una interpretación vocal inmensa, ¡INMENSA!. “28 Days In The Valley” casi es un interludio Country & Western sensual que sorprende. “On My Knees” es la hostia, la psicodelia y el soul practicando sexo duro con una Dorothy fraseando en spanglish ‘oh, your so sexy, you my grupo por vida, my love vida loca, you mi chico Mastino’ que vete tú a saber de que fiestón se ha sacado esto…

 

 

El ‘tracklist’ sigue deparando sorpresas con el hipnótico “Black Tar & Nicotine” encadenado con la psicodelia alternativa de “Philadelphia” con ambientes muy Morcheeba gracias al timbre susurrante y sensual de la Martin (inédito hasta la fecha) y ese bajo tan Garbage. El Soul se apodera de la recta final del disco sin perder la lisergia y el cuelgue ácido con “Ain’t Our Time” para entrar como un tiro mi segundo tema favorito, el inmediato “We Are STAARS”, de punteos garageros y explosividad soulera. Cerrando el disco nos dejamos imbuir de nuevo por el verano del ’67 y la herencia Woodstock con la psicodelia garage de “We Need Love”, nuestra Criatura necesita amor, se nota y lo grita a los cuatro vientos y es aquí donde me imagino este tema como apoteósico final para sus conciertos con todo el mundo hechizado y entregado por su estribillo y su nerviosa base rítmica tan garage sixties.

Dorothy lo ha conseguido, la propia portada ya avisa de que esto no va de ‘Sex & Drugs & Rock’N’Roll’ esto va de ‘Love & Freedom & Psychedelic Acid’ . Todo un reto que es de agradecer pues no lo tenía nada fácil. Menos mal que Linda Perry estaba ahí para reconducir y focalizar a nuestra Criatura ciertamente desvocada y fuera de control en los primeros compases de la grabación de éste disco.

 

 

Sobre el autor

¡Pupilo Dilatado ante todo! Licenciado en Bellas Artes y profesor en secundaria de 'marías' audiovisuales en la provincia de Castellón, ¡hasta aquí lo serio!, je,je, pero lo que uno lleva dentro es la melomanía enfermiza, mis manías bizarras, morbosas, iconomaníacas y 'fanzinerosas', mi alma rock'n'roller hasta la médula y una obsesión generosa por las Pin-Ups de otra época. Para acabar, soy hijo del 'Popu' y bastardo del "Appetite for Destruction"... aunque me derrita con Madonna y Shirley Manson (Garbage). También se me puede encontrar en mi blog

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