Una banda sonora para París

Publicado el 23/02/2018 | por Laurent Berger | Informes y listas, Opinión

París la ciudad del amor, de las luces y de los puentes de donde se arrojan almas desesperadas en un intento de escapar de la voracidad de las entrañas de la gran urbe. Ir a París no es lo mismo que vivir en ella, la perspectiva es completamente diferente. Como mirar desde el otro lado de un caleidoscopio.

Representarla con música es lo mas fácil del mundo, es raro que cualquier cantante desde Josephine Baker a Lana Del Rey no le han dedicado un tema. Una ciudad que evoca tanta literatura y arte en prácticamente todos sus escenarios urbanos, que el turista fugaz se enamora de sus fachadas de sus croissanes recién hechos y sus lujosas avenidas – cegado por la imponente Opera Garnier, por las maravillas del Louvre – que olvida que ante todo es una inmensa urbe donde viven millones de personas en una paleta cosmopolita como pocas se pueden ver. Y que tras tanta “Gaité Parissiene” se esconden muchas más cosas.

Esta lista ni son temas sobre París, ni tan siquiera les une un hilo musical salvo el de ser todos de una época pasada, de cuando aun no habían llegado los móviles, ni internet, ni tan siquiera los vuelos de avión baratos.

Ahora todo a cambiado. Los barrios que eran chungos ya no lo son , la música africana ha dejado paso al Rap, ser punky es cutre, etc… Pero sobreviven sus puentes, sus fachadas, su río y la Torre Eiffel. Si sobrevivieron al III Reich nada podrá con las maravillas de Paris.

En fin, un tiempo donde las cosas eran diferentes y me tocaron vivir. Por ello, esta lista es un poco como un diario de 10 años recorriendo sus calles de arriba abajo, a lo largo y ancho. Con dinero, sin dinero, con amor y sin él. La banda sonora de una historia, de una relación entre una devoradora de alma sigilosa y embaucadora como puede ser una gran urbe y un servidor.

 

 

Telephone: Au Coeur de la Nuit

Si hay un disco que representa aquella época, es “Au coeur de la Nuit”, ya no solo por su título, sino por haber llegado a conocerlos y más aún por machacarlo día y noche. Un disco Stoniano, de rock inmediato, un cruce de Dr Feelgood con los Rolling Stones, con unas letras que hablan de lo cotidiano, de lo duro que es afrontar el día a día sin pasta, sin trabajo, etc…Un grupo que se convirtió en lo mas grande en Francia y que muchas generaciones jamás olvidarán porque su música sigue muy presente ya que se han vuelto a reunir, aunque con un nombre diferente, el de Les Insus, ya que Corine Marienneau no es parte de esta reunión.


 

Marquis de Sade: Rue de Siam

Un disco oscuro, perfecto para deambular por las calles mas sórdidas de París con el reflejo de las farolas sobre el pavimento mojado, rechazando las propuestas mas tentadoras de unas prostitutas recubiertas de tan solo un abrigo de piel. Una música fría que mezcla el Inglés con el Francés. Un grupo con una personalidad arrolladora. No son de la capital, son de Rennes. Pero las almas más perdidas los adoptan como buque insignia con sus dos discos. En 2017 han vuelto a resurgir con un directo demoledor perfecta combinación de punk y cold wave.

 


 

 

 

Renaud : Marche a l’ombre

Este es un disco al que, si no sabes francés, sera muy difícil pillarle el truco. Sería algo como un Sabina pero en más chorizo de barrio y mucho mas auténtico, que se dedica a componer temas en los que prácticamente cualquier chaval que fuese adolescente en los 80 se sentía en perfecta comunión con este “loubard” típico Parisino. La música para tomarse un vinito sobre un mostrador de zinc en la calle des Abbesses y echarse una partida en un viejo “Fliper Pinball”. El alcoholismo pudo con él, aunque tras años de silencio, resurgió como un ave fénix de sus cenizas para seguir con su prosa 100% gamberra.

 


 

 

 

Serge Gainsbourg: Vu de l’extérieur

¡El puto amo! Un hombre del que para apreciar en su justa medida su arte y su prosa hay que dominar el Francés que consigue que sin tener ni idea de su lengua, su música, inspire generaciones de diferentes nacionalidades. Un precursor y provocador nato, un poeta que domina la prosa y la música como nadie, siempre un paso por delante, amado y odiado pero siempre admirado. Prácticamente toda su discografía son obras maestras, pero elijo su décimo disco por el tema “Je suis venu te dire que je m’en vais” que es la perfecta canción para pasear por el borde del sena y querer tirarse en él por desamor y desamparo. Me la cantó una vez una belleza franco vietnamita al oído y más de 30 años después aún resuena en mi interior.


 

 

 

Bernard Lavilliers: État d’urgence

El poeta boxeador y reivindicativo, amante de los mares del sur y uno de los pioneros en mezclar música francesa con sonidos tropicales, todo ello regado con unas letras inteligentes y muy cinematográficas. Este disco es la perfecta Banda Sonora para pasearse por las zonas menos turísticas de Pigalle, sin pararse en el Moulin Rouge, pero serpenteando las aceras atiborradas de Peep Shows y espectáculos eróticos de toda índole. Uno de sus discos mas oscuros sin nada de tintes exóticos, perfecto para una noche de encuentros peligrosos.

 

 


 

 

Edith Piaf and Théo Sarapo: Piaf and Sarapo At The Bobino

Seguramente sea la mayor embajadora de Francia y París en el mundo entero. Mi madre me cantaba sus canciones en la cuna cuando aún era un niño y todavía siendo una anciana lo sigue haciendo. “Sous le Ciel de Paris” sería lo mas obvio en esta lista, pero lo prefiero ya que es su disco más cercano junto al que fue su segundo esposo, un peluquero de 26 años que se casó con ella cuando ya tenia 46 años. Era un tipo con talento y los temas que cantaban a dúo como “A Quoi Ca Sert L’Amour” y/o “J’En Ai Tant Vu” me parecen magníficos y salen de las canciones tan manidas de ella que se han utilizado a diestro y siniestro. Un disco perfecto para un paseo sobre el río en un “Bateau Mouche” o para pararse a ver los viejos libros de los Bouquiniste”.


 

 

 

Les GarÇons Bouchers: Les GarÇons Bouchers

Si hay un grupo que representa la juventud de la calle más gamberra en los años 80 son Les GarÇons Bouchers. Únicos en mezclar con sabiduría el punk con el Ska y la canción popular francesa con un humor negro y corrosivo. Perfecta banda sonora para irse a tomar una cerveza templada en alguna “brasserie” de las afueras y echarse alguna partida de futbolín con la duda de que la partida no termine en pelea con alguna banda rival que se pasee por tu barrio. Pero asimismo también sirve para darse un paseo por Les Buttes-Chaumont y/o el canal del Ourcq.

 


 

 

 

Trust: Repression

El disco perfecto para salir a buscar camorra un sábado noche a la “Porte de Patin”. Vísceras escupidas en toda la cara de la sociedad. Rabia y más rabia por tener que soportar que te manejen como una marioneta; por que la vida no sea igual para todos. Todo ello con unas guitarras afiladas y con un sonido prácticamente calcado a los Ac/Dc; no por nada eran colegas del alma. Liderados por un enervado pero muy inteligente Bernie Bonvoisin, siguen en la carretera a día de hoy pateando culos y gritando muy fuerte lo que otros no se atreven a decir.

 

 


 

 

Etienne Daho: La Notte, La Notte

Surgido de aquel movimiento musical que vino de Rennes al igual que Marquis de Sade, Etienne Daho empezó facturando un electro pop fresco y lleno de amor. Disco a disco se convirtió en uno de los referentes de la música francesa y en un referente para muchos artistas de hoy como Benjamin Biolay y/o Sebastien Tellier. Cada disco le ha hecho aún más grande y respetado, tanto en Francia como mundialmente, produciendo desde a Blondie como a Marianne Faithfull. Este disco es perfecto para ir de compras a los grandes almacenes Galeries Lafayette de Boulevard Haussmann y saborear un buen pastel en una moderna y elegante “patisserie”. También sirve para salir por algunas salas frívolas y pasar una noche placentera.


 

 

 

Axel Bauer: Cargo

Aquí, simplemente hablar de un tema que sonó y sonó hasta la saciedad, inspirado por “Querelle de Brest” de Jean Genet para el texto y por el actor Jean Gabin. Tiene una estética gay gracias al magnífico vídeo clip filmado con Jean Batiste Mondino. Aquello sirvió para que del tema se vendieran más de 700 000 ejemplares, por lo que Axel dejó que el rumor sobre su homosexualidad siguiese y ayudara a subir las ventas. La música se inspira en la metamorfosis de Strauss con arreglos arabescos. La canción fue versionada en 1987 por Roger Daltrey bajo el título Take me Home.

 

 


 

 

 

Taxi Girl: Seppuku

La Modernidad de los años ochenta de la mano de unos jóvenes atormentados, unos más que otros, pero todos futuros grandes de la música. El malogrado Daniel Darc en la voces, un hombre torturado por las drogas hasta que al final le ganaron la partida hace unos años y Mirways futuro productor de éxito mundial, completan la formación Laurent et Pierre que no tuvieron la misma repercusión. “Cherchez le Garçon” fue un himno en 1980, aunque no lo busquen aquí, salió en single únicamente y se incluyó en un recopilatorio de la banda. Una música Synth-Pop tan fría y glacial como fascinante y pegadiza.

 


 

 

 

Wampas: Chauds, Sales Et Humides

El grupo Punk parisino por excelencia, Didier Wampas al frente y como pensador, confeccionan el perfecto artefacto con influencias rockabilly, surf y humor Zappiano con sus textos delirantes, invitan a pasar un momento divertido y delirante. Perfecto para reunirse con los colegas un sábado noche y pasar una noche de fiesta sin fin. ¡Evidentemente, en aquellos tiempos!

 

 

 


 

 

 

Lio:Pop Model

La guapa Lio de verdadero nombre Wanda Maria Ribeiro Furtado Tavares de Vasconcelos representaba la típica francesilla mona, algo ingenua porque quería que lo creyeses. Confeccionaba un pop fresco, sexy y le caía bien a todo el mundo: Era la mar de simpática y vendió discos como churros. El disco que escuchabas siempre que subías al coche de alguna chica y que cantaba sin ningún tapujo dejando entrever su lado mas desvergonzado. Hermana de Helena Noguerra, la que más tarde cogió el relevo de popularidad dejado por su pariente.

 

 


 

 

 

Michel Jonasz: La Nouvelle Vie

Un disco elegante de sonidos jazz y swing con temas de letras inteligentes interpretadas por una calidad voz y unos músicos magníficos. Por su banda pasó Manu Katche, gran batería que trabajó con Sting y Peter Gabriel. Aquí no está pero Adre Ceccarelli y Pierre Alain Dahan no son mancos. Contiene uno de sus mayores éxitos “Joueur de Blues” y una de sus más bellas canciones “Les Fourmis Rouges”. La banda sonora para una cena con clase con un dama de altos vuelos.

 

 


 

 

Touré Kunda: Tourë Kunda

Antes del rap en Francia se oía mucha música africana, mas concretamente de Senegal, y prácticamente es parte integrante de la cultura francesa en general, después de tantas generaciones de inmigrantes. También en los años 80 se veía y oía mucho al nigeriano Fela Kuti y eran frecuentes sus actuaciones en el “Palais de la Mutualite” frente a la Soborna, donde conseguía atraer a estudiantes y africanos en una perfecta armonía de trance musical. Lo mismo pasaba con Toure Kunda, aunque su mensaje era mas apaciguador, siempre combinando su música con las causas sociales. Su mezcla de Funk/Pop y ritmos africanos animaron más de una fiesta en el barrio de Barbes.


 

 

Mylene Farmer: Cendres de Lune

Cenizas de luna fue el primer disco de esta pequeña y sexy pelirroja que se ha convertido por méritos propios en la Madonna francesa. Era prácticamente imposible no oír en un bar, radio, taxi su tema “Libertine”, el primer gran éxito de la cantante y con el que dio de que hablar gracias a un vídeo rodado por Laurent Boutonnat, ya que aparece completamente desnuda – lo que escandalizó a los más hipócritamente puritanos – además de unas letras muy osadas y sin ningún pudor, que acompañan un tema pegadizo y lleno de alegría. Perfecto para recorrer los barrios ricos, el Louvre, les Tuileries, la place Vendôme o simplemente vagar por la isla Saint-Louis.


 

 

 

The Doors: An American Prayer/L.A Woman

Jim Morrison está muy presente en París, y es que París es muy Doors – allí murió Jim tras pasar la noche en uno de sus lugares mas emblemáticos, el Rock ‘n’ Roll Circus y murió en su piso de la rue Beautreillis – más, si vas a recogerte un rato en el cementerio del Père Lachaise tomando unas cervezas con unos desconocidos alrededor de su tumba. Este mismo disco te sirve para pasear entre el entresijo de pasadizos y tumbas del inmenso cementerio que acoge desde Moliere a Edith Piaff pasando por Rimbaud. Un lugar obligatorio para ir una mañana o tarde nublada donde haga fresco sin que llegue a hacer frío. Este es el escenario perfecto para disfrutarlo.


 

 

 

The Stranglers: La Folie

Además de su título “La Locura” en Francés, los Stranglers son una banda muy unida a Francia y a París. Han sido muchas las veces las que les he visto y en las que el público ha comulgado perfectamente con ellos. Este es un disco de romántica perversión que te atrapa como si acariciaras un gato a contrapelo. “Golden Brown” me atormentó y persiguió durante muchos años obsesionándome con la visión de una bella mujer prendida por las drogas y la locura. Un disco nocturno, fascinante. Perfecto para deambular sin rumbo por los largos bulevares que rebosa la capital de Francia.

 


 

 

 

Mink DeVille: Coup de Grace

El mosquetero heroinómano tenía una historia de amor y devoción con la ciudad de la luz.”Coup de Grace”, es el lado glamuroso y decadente que la ciudad encierra entre tanto lujo y voluptuosidad. La mezcla de marimbas y acordeón le otorga unos aires de gitano decrépito y degenerado, que destila unos himnos poprock tan afilados como una navaja en mano de un delincuente común dispuesto a robarle la cartera a un turista en los Campos Elíseos. O una excursión a Versalles alucinando de como vivían los reyes y el pueblo moría de hambre, ¡por lo menos hicieron la revolución!

 


 

 

 

Miles Davis : Ascenseur pour l’echafaud

Imposible ir a St Germain y no ponerse algo de jazz. Tanto el jazz como los pintores, siempre estuvieron ligados a París y nada mejor que la banda sonora de la película de Louis Malle interpretada por Miles Davis. Si hay una ciudad que ha dejado su huella en los americanos, esa ciudad es París, Miles se enamoró de la ciudad y frecuentaba los intelectuales de St. Germain des Prés como Boris Vian. Junto a Duke Ellington y Charlie Parker, iban a los bares de moda con sus amigos Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, y Juliette Greco con la que vivió una tórrida historia de amor. Todo esto se oye cuando escuchas este disco y paseas por el el sexto distrito de París bajo la niebla matinal que se eleva del río.


 

 

 

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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