Tengo el firme convencimiento que una película que empieza con una canción de Radiohead (en este caso, You and whose army) no puede ser mala. Si dicha canción viene acompañada por unas inquietantes imágenes de unos niños preparándose para entrar en combate, el resultado es un inicio más que perturbador. Así es todo el resto de Incendies, la primera película en la que oí hablar del director canadiense Denis Villeneuve: interesante y perturbadora. Incendies no es su primera película pero sí la primera que llegó por estos lares y la que nos descubrió la peculiar mirada de un director con un innegable talento y un envidiable valor a la hora de asumir riesgos. Así lo confirma su posterior carrera. Incendies traza hábilmente un paralelismo entre la historia de una madre y la búsqueda por reconstruir su vida a cargo de sus hijos. Tanto los hijos como el espectador iremos descubriendo simultáneamente secretos ocultos desde hace mucho tiempo. La búsqueda de la verdad nos meterá de lleno en el conflicto de Oriente Medio, en ese odio y esa venganza de raíces ancestrales que aún hoy no parece tener un fin. Incendies nos introduce en un conflicto armado que cambiará para siempre la vida de los protagonistas incluso mucho antes de nacer. Incendies es un film muy duro, escenas como la del autobús o las de la cárcel me pusieron los pelos de punta. Pero no se recrea innecesariamente en los aspectos más truculentos del conflicto, simplemente muestras los hechos imprescindibles para que el espectador se identifique con los personajes y entienda su evolución personal. Denis Villeneuve se revela como un excelente director, usa acertadamente el montaje en paralelo y unas elipsis narrativas que funcionan de maravilla, dotando al film de un ritmo muy adecuado.

A pesar de basarse en una obra de teatro, no se nota su origen teatral en ningún momento. Esta historia en manos de Haneke hubiera sido un ladrillo de tres horas lleno de violencia extrema. Pero Incendies acierta con lo de menos es más y dejar que funcione la imaginación de el espectador. Pero no sólo la imaginación, también la inteligencia y la capacidad de sacar conclusiones. Yo no pude evitar pensar que esta película tiene algo de parentesco con films coreanos como Oldboy o las tragedias clásicas griegas (es que soy de letras, no lo puedo evitar). Si bien en el guión hay ciertas coincidencias que se nos pueden hacer algo inverosímiles, en conjunto, el film es más que recomendable.

Incendies es una buena película y un prometedor indicio de lo que sería la posterior carrera de Denis Villeneuve.

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