¿Dónde estaban todos esos fans de rock progresivo, dónde estaban los fans de Marillion, dónde estaban los fans de Genesis, Yes, Porcupine Tree, etc… dónde? En el concierto de Pendragon lo en la sala Lemon de Madrid no: allí estaban los amantes del rock progresivo de verdad ¡y no os cuento como disfrutamos!
No comprendo como una banda como Pendragon tenga tan pocos seguidores en nuestro país. Además, acaban de lanzar un disco buenísimo, como la gran mayoría de sus obras, Men Who Climb Mountains, un disco que deberían tener todos los amantes de este género y dejarse de chorradas. Con el guitarrista Nick Barrett a la cabeza y Clive Nolan, que también milita en Arena (quiene,s por cierto, vendrán el año que viene), Pendragon facturaron un concierto perfecto en duración, sonido, buen rollo y elección de temas. «If I Were the Wind (and You Were the Rain)” comenzó ya de manera impresionante ¡Qué preciosidad de tema!
Barrett a lo mejor no es David Gilmour, pero sabe hacer llorar su guitarra como pocos. Tocaron temas de prácticamente todos sus discos más famosos, incluido este último, pero fueron los temas de su obra maestra Pure los que se llevaron la palma. No hubo momento de reposo, ni de aburrimiento. Aquello fue magistral. Consiguieron que en una sala tan pequeña medio llena pareciese que estabas en lo alto de Orodruin o en Sammath Naur. Un viaje épico como pocos, donde cada tema es coreado a la vez que se clavan en la mente… Aún me despierto cantando temas como “Paintbox” y/o “Explorer of The Infinite”.
Peter Gee con su bajo teje una alfombra sónica increíble, y junto a Craig Bundell forman una base rítmica que no tiene nada que envidar a ninguna otra formación. Lo dicho, un bolo redondo. Lástima que no estuviéramos todos. Mención especial a Gary Chandler, que subió al escenario solo con su guitarra y repasó algunos temas de su antigua banda Jadis, además de una versión de “Your Own Special Way” de Genesis. También, recalcar la cantidad de merchandising que trajo la banda a precios populares. Otro ejemplo que deberían seguir muchos otros.
Agradecer a gente como Los Recuerdos del Unicornio y Subterranea Art Rock Radio que hagan posible acercar a bandas como Pendragon a nuestras tierras conquistadas por el mal gusto y el pop barato.


