Vamos ahora con otro poema de Rainer María Rilke. Se titula Una Caminata. Es un poema sencillo pero muy profundo. La caminata simboliza nuestro paso por la vida, mientras en el cual, a medida que avanzamos vamos descubriendo nuevas realidades. Esa intuición de que siempre hay algo más allá, nos hace descubrir lo inimaginable. Algo que nos transforma, incluso antes de haberlo comprendido. Lo he traducido de la versión en inglés.

 

A Walk,
por Rainer María Rilke

 

My eyes already touch the sunny hill.
going far beyond the road I have begun,
So we are grasped by what we cannot grasp;
it has an inner light, even from a distance-

and changes us, even if we do not reach it,
into something else, which, hardly sensing it,
we already are; a gesture waves us on
answering our own wave…
but what we feel is the wind in our faces.

 
 
 

Una Caminata,
por Rainer María Rilke

 

Mis ojos ya llegan a la soleada colina,
van mucho más allá del camino que he comenzado.
Así somos alcanzados por lo que no podemos comprender;
algo con una íntima luz, incluso desde la distancia,

y nos transforma, aunque no lo alcancemos,
en algo diferente, que, apenas intuyéndolo,
ya somos; un ademán nos saluda
respondiendo a nuestro propio saludo…
pero lo que sentimos es el viento en nuestras caras.

 

 

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Merodeando al ajedrez de la vida

Merodeando al ajedrez de la vida

Todos, o, mejor dicho, casi todos, nos vamos haciendo hábiles en el ajedrez de la vida. Lo digo para ver si alguien se lo cree. El ajedrez consiste en esto, en variar las opciones de salida sobre la marcha. Los menos, nos vamos adaptando a las jugadas del oponente, —o...

el almuerzo

el almuerzo

Llegué al almuerzo, ilusionado y uno de ellos, al ver mi camiseta me dijo: así te estamos haciendo, así. Lo redujo todo a un caballito de mar en el pecho. Estabas nervioso, era joven para ti, pero mi silencio natural te incomodaba. Algo hiciste a tu amigo de enfrente...

El Gato Negro – Edgar Allan Poe

El Gato Negro – Edgar Allan Poe

Aunque sea el más escandaloso, y, sin embargo, más sencillo relato que estoy a punto de escribir, no pretendo ni solicito opinión. Loco de hecho estaría si lo esperase en el caso de que mis propios sentidos rechazaran su propia convicción. Mas loco no estoy —y con...

lo que soy

lo que soy

No soy soldado de nadie, soy mi propio soldado, jinete de mí zarandeado sin excusas. El valor de unas decisiones arriesgadas entre la neblina de mi pensamiento reordenándose a cada instante en una vanguardia ficticia creada por un instigador engreído sin esperanza....