El guitarrista norteamericano volvía a Valencia para iniciar su gira europea con el recuerdo de sus anteriores visitas, cada vez mejores, en una noche de miércoles gris, lluviosa y fresca que supo convertir en una gran noche de rock and roll.
Presentados como power trío con él como protagonista absoluto, dio una lección de lo que un tipo con su experiencia y saber hacer sobre las tablas puede conseguir ante una audiencia entregada. El sonido era perfecto, con Brian con su poderoso bajo y Ryan con su contundente pegada tras el kit de batería como perfectos actores secundarios de una demostración guitarrera.
El de Wisconsin dio un repaso a su último disco y a sus éxitos anteriores con un recuerdo en forma de versiones a alguna de sus influencias más directas como Mountain, The Rolling Stones o Black Sabbath. Empezó el show con temas como “Easy come, easy go”, “Down the drain” o “Hard wired” de su última entrega discográfica, chapurreando algunas frases en castellano para implicarse con el centenar de espectadores que nos habíamos juntado en una de las salas referentes valencianas.
Jared tocaba sin púa, con los dedos, su Dean. Comentó que esta vez no había traído su Epiphone azul ni su Gibson dorada, y dio muestras sobradas de lo que el talento puede hacer sobre un escenario. Con apenas un par de pedales, un buen amplificador y una banda precisa y contundente que sabe cuál es su papel, supo hacerse con toda la sala desde su imponente presencia sobre las tablas.
Con guiños constantes a sus referentes, sonando trozos del “Miss you” de los Stones o las versiones acometidas del “Mississipi queen” de Mountain, emulando al gran Leslie West, siguió desbrozando su discografía con temas como “Bad roots”, “Good time girl”, “Honey forgive me” o la espectacular “Nails in the coffin” que sonó espectacular aún mejor. Se bajó un par de veces del escenario para tocar entre el público, aunando sonrisas y gritos entre los que le rodeaban.

El cierre vino de otra de las versiones que, quizás, este año sea más necesaria si cabe, el “War pigs” de Black Sabbath, con la audiencia cantando con él y volviendo a bajar del escenario para mezclarse entre el personal y concluir el concierto por todo lo alto. Una de esas noches en que la música en directo vuelve a demostrar que no hay nada comparable y, un miércoles cualquiera de noviembre, es mejor opción que tirarte en el sofá de tu casa a tragarte lo que tiren por televisión.
Esperemos que Jared vuelva y nos haga sentir lo mismo. ¡¡¡Rock on!!!
Jared James Nichols: voz y guitarra
Brian Weaver: bajo y coros
Ryan Rice: batería y coros



