Un trueno dentro de mi cabeza, retumba.
Hay un trueno dentro de mi cabeza, que sigue resonando.
Soy un perro, vosotros los policías, tengo un subidón.
No lo metas en tu cama, mentimos (nunca volverás a sentir lo mismo)
No lo dejes acostarse contigo, te miente (nunca serás el mismo)
un poquito más, un poquito más, está mordisqueando.
Me estaba plegando, congelándome poco a poco,
transformándome por ti
y no era cierto, pero tampoco erróneo.
Fui un santo.
Creo que empezaré de nuevo, despacio (nunca volverás a sentirte igual)
Ayúdame a reorganizar mis ideas despacio (nunca serás el mismo)
Soy el bosque, tú el fuego, entrometiéndote.
Me consumía por ti,
como la brasa de un cigarrillo
y no era mío, pero no estaba mal,
era sagrado.
Abrázame ahora.
No, no me repetiré,
así que levántame del suelo.
Sí, todo lo que hago es repetirme.
Oh – oh – oh
Hay algo dentro de mi cabeza, crece.
Hay algo dentro de mi pecho, creciendo
un poquito más, un poquito más ¿quién es el santo?
He estado afrontándolo, lentamente
se fue torciendo la verdad
que hay en el corazón, en la sangre,
en la historia.
Así que quiéreme ahora.
No, no voy a repetirme.
Ámame, pues, ahora.
Sí, todo lo que hago es repetirme.
Hay comodidad en esa constante calma.
Sí, estoy despierto y no sé cómo.
Oh – oh – oh – oh – oh
0 comentarios