Julie se acaba de dar cuenta de que es viuda de sí misma y la ciudadana
de su ausencia se palpa la cara, la voz, los papelitos. Como una Virgen
de los trece puñales, solloza por un cadáver que cruza al otro lado ya desprovisto,
sin esa marcha andaluza que le mete el cuerpo a la vida.

Solloza por su libertad, como esa estatua en Nueva York a la que le falta
una sonrisa. Con la corona en la mano y la hormiga encendida.

Desconocemos el motivo de su defunción. Quizá su vida era incómoda para
la parentela de la muerte y han decidido suprimir sus estaciones para no ver
florecer más sus doce causas.

Con esas lágrimas impacientes, Julie no puede recibir esa dosis de luz de luna
necesaria para todo corazón doliente y se ve a sí misma perdida,

oculta para siempre en un mundo que no entiende de árboles, ni de ríos,
ni de esos tibios amaneceres vertiéndose por ventanales.

Por eso deseamos que se calme, y que mire, que observe a su alrededor.
Que se centre en el paisaje blanco que la rodea, para que comprenda que la vida
no termina y que la valla es el tiempo desnudo, el que no habita ningún espacio,
el que siempre ha sido sin comenzar nunca.

 

 

 

 

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

  1. Espero que no se pierda la sana costumbre de sumergirte durante un par de horas,en un mundo fantástico a través…

  2. Cuanta impertinencia junta y falta de respeto. No hay ni abra nunca un músico como el

Te puede interesar

lo que soy

lo que soy

No soy soldado de nadie, soy mi propio soldado, jinete de mí zarandeado sin excusas. El valor de unas decisiones arriesgadas entre la neblina de mi pensamiento reordenándose a cada instante en una vanguardia ficticia creada por un instigador engreído sin esperanza....

mi sol

mi sol

Nací en una cárcel del destino, y a medida que pasaba el tiempo, cambiaban mi ser a una celda de castigo cada vez peor. Un destello de sol, de vez en cuando. Existe la suerte, pero mi soledad es estudiada está hecha de límites. Estoy desarrollado en la inmovilización...

reencuentro

reencuentro

Un buen jinete sabe que su caballo obedece por acuerdo, pero algunos pacen como caballos solos viviendo en un establo universal temerosos de Dios, sin el viento en la cara, ni el agua fresca del río en los pies. Y dentro de ese establo se cruzan distraídos, familias...

la nueva era

la nueva era

Todo en la vida se ha convertido en intereses. Las emociones, los sentimientos, el miedo, los anhelos. Los padecimientos son infinitos, como ellos, que son infinitos, les gusta lo infinito y la IA querrá serlo. Llega el monopolio del sufrimiento y tienen el antídoto...

sueño lúcido

sueño lúcido

Durante el sueño participo, sedado, en teatrillos con distintas situaciones. Intentan cogerme la medida según mis reacciones. La noche pasada han soltado el torrente de tristeza retenida y al despertar seguía ahí el dolor en el corazón. Así tenemos que hacer al...