Cara y cruz. Ese seria mi titular para definir esta edición del Electric Rock Day. ¿La cara?. Un cartel muy atractivo con unas bandas que sobre el escenario cumplieron a un nivel altísimo. Una organización cuidada. Una sala con un gran sonido como es la Sala Paul de Jerez. ¿La cruz?. La asistencia de público. Triste pero cierto. Por mucho que pretendamos engañarnos, servidor el primero, el rock está en vías de extinción. Y no por lo cambios obligados del negocio. Ni por la calidad de las bandas, que curiosamente la escena de este país está viviendo uno de los mejores momentos en cuanto a creatividad. El rock está en la U.C.I. porque la gente, que son a fin de cuentas el receptor final y el motor vital, no responde. Quizás nos falte un relevo generacional. Te das cuenta en muchos conciertos que las bandas son más jóvenes que el público asistente. Quizás el valor de una foto en instagram frente al escenario de un gran festival (gran respecto a presupuesto) o una banda archiconocida no tenga el mismo valor que cuando hablamos de bandas y salas que se parten la cara para que esto siga adelante. No lo tendrá para algunos. El rock and roll ha vuelto a los clubs. Es lo que hay. Pero si debajo del escenario no hay gente dispuesta a bañarse en una tormenta de vatios durante unas horas, todo deja de tener sentido. Por muchos golpes de pecho que luego nos queramos dar detrás de un móvil en nuestra red social favorita. Los números hablan. Y son una verdad absoluta. Por desgracia.

 

 

Como decía, no demasiada gente se dió cita en esta tercera edición del Electric Rock Day a pesar de ser sábado y que al final tan solo unas gotas, con más barro que agua se asomase sobre la localidad sureña de Jerez de la Frontera. Pocos pero bien avenidos dirán algunos. Mal de muchos consuelo de tontos, digo yo. Vamos al turrón, como dijo aquel. Lo importante es la música. Abrían el cartel de esta tercera edición Smokers Die Young y Random Thinking. No pude llegar a tiempo. Lo siento mucho. Pero cuando Hard Days se subían al escenario, ahí estaba al pie del cañón. Los sevillanos son, a ver como me explico. Si sois futboleros vais a comprender el ejemplo que pretendo utilizar. ¿Recórdais aquel Atlético de Madrid dirigido por Radomir Antic?. Si el del doblete. Cuando había una falta peligrosa todo el mundo decía, «que la tire Pantic». Pues si a mi me preguntas, ¿una banda de hard rock en directo que sepas que no van a fallar?. Hard Days amigos. A estos tipos ya me los he echado unas cuantas veces y siempre termino diciendo: «joder que buenos son». Su hard rock de tintes clásicos, alineados en los sonidos de Deep Purple o Uriah Heep por buscar la conexión fácil, te llevan a identificarte rápidamente con ellos. Aurelio es un gran vocalista. Mucho. El tipo además está mucho mejor que en ocasiones anteriores -y ya os digo que otras veces que lo he visto en directo, estaba a un nivel excepcional-. La banda es una máquina de precisión. Se encuentran a gusto sobre el escenario. Son una familia y las cosas van rodadas. Eso se nota, se palpa. Además son muy buenos los cabrones. Y hay que tener unos huevos enormes para atreverse a marcarse un «Mistreated» y salir victoriosos. Si. Adoro a estos tipos. Y la culpa es de ellos que cada vez que voy a sus conciertos me hacen salir satisfecho. Esta vez no fue menos.

 

 

Unas cervezas en el patio exterior de la Sala Paul, unas charlas y vuelta al interior para disfrutar de los valencianos Jolly Joker. Esta gente son muy buenos en lo suyo. Casi me atrevería a decir que de lo mejor actualmente dentro de nuestras fronteras. Y fuera. Sin complejos. Comprendieron hace mucho que su hard rock/sleaze es música, pero también imagen escénica y actitud sobre el escenario. Y tienen de sobra de todo ello. Suenan como una bala. Cierras los ojos y podías estar en el Whiskey a Go Go en el 89. Lazy Lane cobra protagonismo, moviéndose como una rock star mientras su voz nos guia en ese mundo de sexo y decadencia tan propio del hard rock más canalla y chulesco. Su último disco es una pasada y les da fuerza sobre el escenario. Yannick y Andi son los escuderos perfectos para el frontman. Y no me entendáis mal. Porque asumen su protagonismo en todo momento. En las baquetas Tommy Lee. Eso comentábamos todo viendo a Alex Rayder tras los parches. Una bestia que destrozó uno de los parches de la batería. Momento que la banda soluciona a lo grande. Improvisan «I remember you» de Skid Row ante el delirio del público. Lazy sigue con el show. Baja del escenario. riega con Jack Daniels a las primeras filas. Esto es rock and roll. Y nos gusta. La sala rendida ante Jolly Joker. Razones de sobra para hacerlo.

 

 

Turno para una de las mejores bandas de este país. En mayúsculas. Te puede gustar más o menos su sonido, su concepción del rock. Pero no puedes negar que Imperial Jade son muy, pero que muy buenos. Su forma de sonar, componer. Como construyen esas voces en directo es muy difícil de llevar a cabo. Encima son insultantemente jóvenes. No quiero imaginar como pueden ser dentro de unos años, si no los aburren antes. Lo suyo es el rock de toda la vida llevado a su máximo esplendor. Ecos de Allman Brothers, de The Who, del hard rock de los 70. Se encuentran a gusto sobre el escenario a pesar de que un pinchazo en la carretera camino de Jerez les ha llevado a tocar casi sin probar. Da igual. Saben lo que hacen y lo hacen más que bien. Alternan canciones de sus dos discos. La vida en la carretera la resumen en sus canciones. Sus vivencias. Los que hemos decidido estar esta tarde/noche aquí nos sentimos afortunados. Es lo que hay. Lo decía al principio y sigo sin entenderlo. ¿Cómo que la gente no se arremolina para disfrutar de bandas así?. Estarán a otra cosa. Cada cual a lo suyo.

 

 

El percance de Imperial Jade ha ido retrasando los horarios de actuación a pesar de que desde la organización querían que funcionasen como un reloj suizo. Hay cosas contra las que no se puede pelear. Se suben al escenario Los Brazos. ¡Madre mía en el estado que están los vascos!. Los Brazos son una jodida locomotora con el motor de las revoluciones rayando echando humo. Podrían tocar un repertorio de putas rancheras que te harían bailar igual. Una tromba de ritmo que puso a bailar a la sala como locos. Quizás en el escenario hiciese frío debido al aire acondicionado pero a pie de pista el calor recorría cada rincón con las canciones del trío de Bilbao. Encima le echan huevos y en vez de ir a lo seguro apuestan por presentar canciones nuevas. Da igual. Suenan igual de cojonudas que las antiguas. Su rock and roll es imperecedero. Disfrutan sobre el escenario y nos hacen disfrutar a los demás. Pocas pegas se puede poner al concierto de Los Brazos. A mi así a bote pronto no se me ocurre ninguna, dicho sea de paso. Vini, vidi, vinci en su primera visita al Sur del Sur. Si yo fuese la banda que tocase detrás de los brazos estaría preocupado. El subidón del personal fue de órdago.

 

 

Llegaba el turno de los cabezas de cartel. Representación foránea para el festival con Them Dirty Roses y su rock sureño. Una banda muy joven que parecen haber heredado de principio a fin la actitud del rock and roll. Suenan bien. Mucho. Pero a mi me parecen algo monótonos durante buena parte de su actuación. ¿Será el cansancio acumulado?. Quizás. ¿Tal vez que debido a las actuaciones anteriores sobre el escenario del E.R.D., nos encontrábamos en lo más alto de la noria emocional?. En mi caso quizás. No me malinterpreteis. Them Dirty Roses saben lo que hacen, lo que se traen entre manos y como hacerlo. Fiesta con versión de Led Zeppelin y Jaime Moreno y Nando Perfumo de The Electric Alley sobre el escenario. Fin de velada. Otra edición del Electric Rock Day vivida. No se si habrá una cuarta. Ojalá Antonio Albert encuentre las fuerzas. Si no la hay, no pregunteis a él. Preguntaos vosotros mismos.

 

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

1 Comentario

  1. Albergo Ruiz

    Buenas!!! Gran crítica y sobre todo buena radiografía de lo allí acontecido. Estoy de acuerdo con vos en el 95% de lo recogido en la crítica, quizás y si me lo permites, quiero romper una lanza en honor a la verdad y no dejarlo en el aire. El equipo de sonido e iluminación así como su personal Técnico que desarrolló el festival no es propio de la sala, es una empresa externa que viene desarrollando dicha parcela en los últimos acontecimientos musicales de este calibre en dicha sala, el porqué, los resultados son obvios. Pero me parece de recibo y necesario, hacerlo notorio dado que son personas que se han llevado detrás de una mesa de sonido e iluminación así como dando asistencia a las bandas (incluyendo el cambio del parche de bombo al que hacías referencia) y en pocas ocasiones se habla de nuestro gremio en las críticas salvo cuando existe problemas que en ocasiones tampoco son achacables a la Empresa usando la típica frase “hemos teñido problemas técnicos”. Simplemente desde aquí mi aplauso y felicitaciones a todo el personal técnico (sonido, iluminación, stage’s…) que hace posible estos festivales, tanto en este caso del ERD como de cualquier otro. Gracias,

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