LOS AÑOS 60:

Llegamos a los 60, la era de los hippies y el amor pero también de la guerra de Vietnam, el asesinato de Kennedy y la consolidación de la guerra fría. Como ya vimos recientemente, el terror gótico de la Hammer siguió sacando rendimiento a vampiros, mad doctors y  monstruos clásicos. Sin embargo, hubo otras películas que aportaron interesantes novedades al género.

Los ojos sin rostro (Les yeux sans visage, 1960)

Excelente film de terror francés,  una truculenta historia sobre un cirujano que intenta reconstruir la cara de su hija usando la piel de sus víctimas. Georges Franju dirigió con mano maestra y ritmo pausado esta metáfora sobre la belleza. Pedro Almodóvar se inspiró en este film para su La piel que habito llevando la trama a su terreno.

Psicosis (1960)

El maestro Alfred Hitchcock nos brindó en Psicosis Hitchcock el primer psicópata del cine moderno: el Norman Bates interpretado por Anthony Perkins. Hitchcock compró los derechos sobre el libro de Robert Bloch e incluso compró todos lo ejemplares que pudo para que el final del mismo no se conociera. Por cierto Norman Bates estaba claramente inspirado en Ed Gein, el psicópata que se hacía muebles con las pieles de sus víctimas y que también inspiraría La matanza de Texas. Tanto Gein como Bates tenían una madre sobreportectora. Psicosis fue la precursora del cine de psicópatas y el slasher que triunfarían en las décadas siguientes. Inicialmente los estudios no creían en este proyecto y no querían financiarlo,  por lo que Hitchcock lo rodó en blanco y negro para abaratar costes. La escena de la ducha es todo un prodigio que ha pasado a los anales de la historia del cine, apenas se ve nada pero la música de Bernad Hermann y el montaje la convirtieron en algo espeluznante. Esas imágenes del cuchillo sobre la piel fueron todo un quebradero de cabeza a la hora de burlar a la censura. Tras un primer rechazo de los censores, Hitchcock decidió no cortar ningún plano y sorprendentemente la escena pasó el corte siendo idéntica a cuando la tumbaron la primera vez. Cosas de la censura. A partir de esa escena, Hitchcock deja al espectador huérfano al eliminar a la protagonista (la muy popular en la época Janet Leigh) cuando solamente lleva un tercio del metraje. Ni que decir tiene que de Psicosis hubo secuelas, remakes y hasta una reciente serie de televisión (todo ello muy inferior al original). Recomendable es el film Hitchcock en el que Anthony Hopkins se mete en la piel del orondo director británico.

El carnaval de las almas (Carnival of souls, 1962)

El film fue un fracaso en su día y su director nunca volvió a dirigir pero con el tiempo se convirtió en una película de culto del género de terror y todo un clásico en la noche de Halloween de las televisiones americanas. El espectador moderno puede encontrarla tremendamente agobiante y/o aburrida a pesar de sus escasos 78 minutos. Y ello se debe a la molesta música del órgano de Gene Moore y una insana atmósfera. El uso de la música pocas veces me ha parecido tan enervante mientras que nunca un maquillaje tan barato ha resultado tan efectivo. Precursora clara de La noche de los muertos vivientes y El sexto sentido.

Los pájaros (1963)

Otra joya de terror del maestro del suspense. Esta vez Hitchcock nos presenta a unos pájaros que sin venir a cuenta atacan a la población indiscriminadamente. Al film le cuesta arrancar pero su tramo final es asombroso, sobre todo pensando en las limitaciones técnicas de la época. Esta vez Hitchcock pudo usar el color y demostró nuevamente su pasión por las rubias de gélida apariencia, esta vez fue Tippi Hedren la víctima de sus obsesiones. Lo más aterrador de Los pájaros es que en ningún momento se explica el motivo del ataque de las aves ni se neutraliza la amenaza. Una vez más, Hitchcock se adelantó a su tiempo.

Repulsión (1965)

El controvertido Roman Polanski es uno de mis directores favoritos, así que dejadme que incluya 3 películas suyas en esta tanda. No es por capricho. En los años 60 Polanksi presentó 3 geniales películas de terror totalmente diferentes entre sí. La primera de ellas es Repulsión en la que una joven Catherine Deneuve siente un rechazo patológico por los hombres y encerrada en su apartamento empieza a experimentar alucinaciones verdaderamente terroríficas. No estamos ante un film de terror al uso, entramos en el terreno del terror psicológico, la amenaza está en la mente de la protagonista. Polanski nos introduce en una mente enferma que sufre un verdadero terror que acaba por contagiarse al espectador. Repulsión no es un film fácil ni divertido, puede ser una experiencia bastante traumática para el espectador no iniciado. Repulsión fue la primera película de la denominada trilogía del apartamento formada también por La semilla del diablo (Rosemary’s Baby, 1968) y El quimérico inquilino (Le locataire, 1976).

El péndulo de la muerte (The pit and the pendulum, 1961)

Al hablar de El hombre con rayos X en los ojos ya citamos a Roger Corman, director que siempre basó su éxito en saber los gustos del público y rodar con muy poco presupuesto. En los años 60 Corman se especializó en adaptaciones del atormentado escritor de la literatura de terror Edgar Allan Poe. Films de Corman adaptando a Poe: La tumba de Ligeia, La caída de la casa Usher, El cuervo, La máscara de la muerte roja e Historias de terror. Todos ellos con la inquietante presencia de Vincent Price. Mi favorito es El péndulo de la muerte quizás porque el guión de Richard Matheson transcurre en España con el trasfondo de la inquisición o por la presencia de Barbara Steele o por la tensión de la escena del péndulo. Vincent Price es otra figura clave del cine de terror que ya había aparecido en La mosca o Los crímenes del museo de cera pero con Corman alcanzó su máxima popularidad. Price influyó a un niño llamado Tim Burton que ya de mayor le dedicaría el excelente corto de animación Vincent y le daría su último personaje como el doctor de Eduardo Manostijeras (que no deja de ser una revisión del mito de Frankenstein). También cabe destacar la participación de Vincent Price en el terrorífico recitado final del Thriller de Michael Jackson.

El baile de los vampiros (1967)

 Polanski ya era todo un maestro del terror psicológico como dejó bien claro con Repulsión (1965). Sin embargo, en El baile de los vampiros Polanski dejó de lado sus obsesiones para realizar esta peculiar comedia de vampiros. Mezclando humor y terror El baile de los vampiros se ríe de todos los tópicos del género vampírico: ataúdes, estacas, cruces, ajos, espejos, etc a la vez que se les saca partido. Polanski no deja títere con cabeza en esta alocada parodia de inmejorable factura técnica. Tengo que citar la fotografía de Douglas Slocombe (que sería habitual de Spielberg como en la saga de Indiana Jones) y la espectral música es de Christopher Komeda. Cabe destacar algunos gags realmente divertidos y la presencia de la malograda Sharon Tate.

La noche de los muertos vivientes (Night of the living dead, 1968)

El zombie entra de lleno dentro de la cultura popular con esta película de George A. Romero. Rodada en blanco y negro con un presupuesto ínfimo y actores casi sin experiencia, esta película inauguró el cine de zombies aunque en ningún momento se les llame así en el film. Más allá de lo truculento de la trama y escenas imitadas posteriormente hasta la saciedad, contiene un importante mensaje sobre el peligro de armar a la población civil. De hecho, el protagonista de color sobrevive al Apocalipsis zombie pero es abatido por una patrulla ciudadana, no queda claro si le confunden con un zombie o si le disparan deliberadamente por ser negro. Ya se sabe que la ciencia ficción es un medio estupendo para explicar los peligros de la sociedad. Del universo zombie ha habido secuelas, reboots y cientos de imitaciones. Algunos de los más destacados: Demonios (la cutre imitación del italiano Lamberto Bava), 28 días después y las primeras temporadas de The Walking dead. El propio George A. Romero hizo bastantes films de zombies como Zombi (1978), El día de los muertos (1985) o El diario de los muertos (2007). Pero Romero no solamente hizo films de zombies también probó suerte con otras temáticas aunque siempre dentro del género del terror, sirvan de ejemplo The crazies (1973, en la que los infectados por un virus se vuelven extremadamente violentos) o La mitad oscura (1993, adaptación de la novela de Stephen King, de quien hablaremos en breve)

La Residencia (1969)

Aparte de los míticos Un, Dos, Tres e Historias para no dormir, ese genio catódico llamado Narciso Ibáñez Serrador produjo un par de maravillas cinematográficas del cine de terror. La filmografía en cine de Chicho es tan breve como interesante, solamente dos títulos pero del calibre de La Residencia y ¿Quién puede matar a un niño? (1976). La residencia es un film de terror muy recomendable que contiene el primer asesinato rodado a cámara lenta (chúpate ésa, Sam Peckinpah). El opresivo ambiente de la residencia y la sensación de que algo terrible va a ocurrir fueron muy perturbadores en su época. Clara precursora de Suspiria de Darío Argento.

La semilla del diablo (Rosemary’s baby, 1968)

Con La semilla del diablo, Polanski ofrece una excelente película en el que el terror proviene de los vecinos. Nada de extraterrestres, castillos, mad doctors, vampiros o monstruos victorianos. Además, el espectador nunca está seguro de si todo es real o fruto de la perturbada mente de la protagonista (una excelente Mia Farrow de 23 años por entonces pareja de Frank Sinatra). Al contrario que en Repulsión, en la que el espectador sabía que la amenaza estaba únicamente en la mente de la protagonista, no hay nada en La semilla del diablo que objetivamente venga a confirmar las sospechas de la protagonista, lo cual incrementa la sensación de paranoia que este excelente film provoca. La semilla del diablo quizás sea la mejor película sobre satanismo y sin mostrar nunca a Satán. Una vez más la música de Christopher Komeda es tan inquietante como sublime.

Más allá de sus indudables valores cinematográficos, el asesinato de Sharon Tate (esposa de Polanski y embarazada de 8 meses) a manos de la Familia Manson en agosto de 1969 y que John Lennon fuera asesinado en la puerta del edificio Dakota (en el que se rodó el film) añadieron puntos a la leyenda negra de La semilla del diablo. Se podría considerar que con el asesinato de Sharon Tate (y las otras  cuatro personas que fallecieron esa fatídica noche) acabó de golpe el sueño hippie y se inició culturalmente la convulsa década de los 70.

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