Es evidente que cada vez están más difusas las fronteras entre géneros cinematográficos. Algo que me parece positivo, siempre y cuando se respete la inteligencia del espectador. Overlord es un cruce de cine bélico con el de zombies que no pretende  más que divertir al espectador. Ha habido propuestas de serie B como Dead snow o The outpost que me resultaron decepcionantes. Sin embargo, Overlord es un film bastante digno, supongo que la mano en la producción de JJ Abrams y su compañía Bad robot habrán tenido algo que ver en la excelente factura técnica del film. Está visto que algo está cambiando y el protagonista de Overlord (Jovan Adepo) es un actor de color, nunca es tarde si la dicha es buena.

Lo cierto es que, sin haber inventado nada, Overlord entretiene desde el primer minuto. Esa presentación de soldados en el avión me pareció muy conseguida así como la impactante resolución de dicha escena. Todo lo referente a la campaña bélica me pareció genial. Reconozco que los dos primeros tercios del film me gustaron mucho. Tanto la misión y su desarrollo, como la inclusión de personajes como la joven y el niño están muy bien planteados. Obviamente, tratándose de la Francia ocupada, tenemos a un oficial nazi con muy malas pulgas y con ganas de ser odiado por el espectador. Por cierto, me resultó muy estimulante la inclusión de algún elemento inquietante como cierta presencia en una habitación. Hasta aquí, ninguna pega a Overlord.

Sin embargo, cuando Overlord se decanta decididamente por el terror pierde algo de fuelle. Lo que había tenido su ritmo y su gracia acaba decayendo en un film de nazis y zombies que por momentos me recordó a Re-animator (esa locura gore de mediados de los 80). Al caer la balanza del lado de la casquería, reconozco que mi interés decayó, no deja de ser un film entretenido con una excelente factura técnica pero peca un poco de previsible. Leñe, que se sabe de antemano a cuando van a disparar a alguien por la espalda cuando se la juega por salvar a un niño. Overlord peca también de inverosímil: no me creo que un negro se infiltre en una base secreta nazi y nadie se dé cuenta. Por cierto, anda que no disparan mal los nazis en las películas. Por no hablar de los edificios que se derrumban evitando dañar al protagonista en su huida. Unos fallos menores que estropean parcialmente los logros conseguidos previamente en su parte inicial. Una pena.

Al final, Overlord resulta un ameno cruce entre Malditos bastardos y Re-animator.

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.