Que complicado se me hace escribir sobre ¡Pendejo! Los holandeses más latinos del planeta me ponen las vainas bien difíciles en cuanto me siento para cuadrar cuatro palabras sobre cualquiera de sus trabajos. Veamos, cuando escribo una crítica acostumbro poner el disco en cuestión y le doy rienda suelta al verbo; pero con estos señores es un imposible porque es arrancar a cantar El Pastuso y yo dedicarme a lo mismo también. A veces también descargo, brinco, hago air guitar, air trompeta y lo que se venga, pero concentrarme en escribir….¡es complicado!

He tenido que escuchar como 45 veces el disco para sentarme, ya más tranquilo, a escribir sobre este “Sin Vergüenza” que alarga más la sombra de grupo fetiche para un servidor. El tercer disco de los holandeses sigue teniendo esa malicia indígena que te cacheteaba desde la primera frase y desde el primer riff. Sin embargo, “Sin Vergüenza” es un riesgo porque el combo del páramo de cemento se aventura como nunca a usar su seña de identidad, la sección de viento, para pasar de ser un complemento a algo tan importante como los riffs pétreos de la guitarra. Ahora, junto a la trompeta del Pastuso se agrega un trombón que llena de sonidos cada una de las canciones que aquí pululan, dándole un sentido de grandilocuencia excesiva, a la vez que cierto deje de nostalgia arrabalera y noctámbula, muy cercano al botiquín y la marginalidad de la noche sureña latinoamericana. Prueba de ello son la instrumental “El Timón Holandés” o “Hacia la Luz”, uno de los mejores temas de este disco, junto a “Don Gernán”…y todas las demás!.

 

 

Si con el trombón han acrecentado su sonido particular, con las letras siguen manteniendo el tipo, continuando con su forma particular de protesta sobre las miserias de este mundo o manejando un anecdotario tan rico y típico del universo coloquial del Sur y Centroamérica. Cuentan historias conspiranoicas como el apareamiento entre Tatcher y Pinochet para crear churumbeles al estilo Niños del Brasil (“El Rutger”); critican los personajes de la telebasura (“La Mala de la Tele”); nos cuentan anécdotas del mundo real como el porqué “Don Gernán” cae mal (“¡¡¡porque se cogió a mi mamá!!!”) o nos narran en tercera persona una persecución sin final feliz (“Hacia la Luz”). Historias hilarantes y actos poco comunes en la vida de muchas personas comunes, esa es la fuente de retroalimentación en ¡Pendejo!.

Como colofón, la banda ha llegado al llegadero al componer temas tan stoner caribe arrabalero que incluso han inventado (me gusta pensar que es así) el bolero stoner con la lenta “El Espejo”, que a mi me recuerda a la melancólica música que sonaba en las viejas rocolas de cualquier botiquín de esquina. Sin ser algo que pueda evitar ¡Pendejo! se convierten para mi en una especie de memoria de mi inconsciente colectivo, un reflejo de parte de una sociedad donde conviví físicamente y que está arraigada en un sentimiento que vibra en mi ser. Me identifico con su música y también con lo que narran, con la vehemencia y ciertamente también con su incorrección. Y definitivamente con su visión de este mundo tan imperfecto. Otro paso adelante en la carrera de los holandeses más latinos del planeta.

 

 

Listado de canciones
                                                                       

01.Don Gernán
02.La Cagada no Termina
03.Hacia la Luz
04.La Mala de la Tele
05.Bulla
06.El Timón Holandés
07.El Rutger
08.El Espejo
09.Llanto
10.Facista

 

 

 

 

Hacer Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.