El cine es por derecho propio parte de nuestra cultura. Algunas imágenes que el cine proyecta en el imaginario colectivo son tan poderosas que medio siglo después siguen vigentes. Es innegable el culto generado alrededor de películas de todo tipo. El cine nos ha aportado mitos que bien pueden ser considerados casi como una nueva religión. Algo así vienen a decir los protagonistas de este documental sobre el escenario del rodaje en Burgos de El bueno, el feo y el malo.

El paso del tiempo ha revalorado los spaguetti westerns y en especial los que llevan la firma del genial Sergio Leone colocando a su director en el puesto que le corresponde. Como bien dice quien fuera su buen amigo Ennio Morricone: a genio, como a santo, solamente se llega después de muerto.  Como todo spaguetti western, se rodó en España, por tierras de Almería pero también en otras localizaciones como Santo Domingo de Silos, donde se rodaron la escena del puente y la del cementerio de Sad Hill. Reconozco que no sabía que alguna de las escenas más míticas de El bueno, el feo y el malo se habían rodado en la provincia de Burgos y mucho menos que el escenario de la no menos mítica escena del cementerio de Sad Hill se había abandonado tras el rodaje. Por suerte La Asociación Cultural SAD HILL se propuso recuperar los escenarios originales del film, reivindicando su valor artístico y cultural. Por cierto, no basta con haber recuperado el cementerio, ahora hay que mantenerlo y evitar que se masifique en exceso. La asociación está ya trabajando para que sea reconocido como Bien de Interés Cultural. Porque el cine es Cultura.

Desenterrando Sad Hill es un ameno documental que se basa en los testimonios de los protagonistas de esta aventura así como de los artífices del film original. Los testimonios de los miembros de la La Asociación Cultural SAD HILL resultan apasionantes por su sincera devoción a su tierra y a algo tan universal como el cine de Leone. Escucharles hablar con tal fervor de su pasión por el cine me resultó de lo más edificante. Desde luego, se nota que Guillermo de Oliveira es un auténtico admirador de Sergio Leone. El mimo con el que tratado este proyecto traspasa la pantalla y contagia al espectador. Tanto que incluso consiguieron los testimonios de algunos involucrados en el film original hace medio siglo. Resultan emocionantes los testimonios de Ennio Morricone o el director de fotografía Sergio Salvati. También las imágenes de archivo del escenógrafo Carlo Simi me parecen de un gran valor. También aportan lo suyo testimonios como el de el director Joe Dante o James Hetfield de Metallica, no olvidemos que su grupo lleva 30 años abriendo sus conciertos con la escena del cementerio de Sad Hill al son de El éxtasis del oro que Morricone compuso para El bueno, el feo y el malo. Hablando de música, me gustó mucho el trabajo de Zeltia Montes.

En definitiva, Desenterrando Sad Hill es un documental recomendable para todos los aficionados al cine y para aquellos que todavía creen que vale la pena luchar por un sueño.

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