Cine

Matrix Reloaded / Matrix Revolutions (2003)

Comments (4)
  1. Pepo dice:

    De hecho, aparte de que son malísimas, yo siempre he pensado que el guión se cerró al acabar la primera y hacer secuelas (aunque hubiesen estado bien hechas, que no es el caso) era una incongruencia total: si Neo ha descubierto que no está sometido a las reglas de la física en Matrix, que con su mente y su voluntad puede controlar todo ese entorno, ya no le hace falta luchar, ni volar, ni esquivar las balas (como le dice Morpheo en la primera), lo único que le hacía falta era decidir acabar con el programa. A partir de hay sobran virus, troyanos, y miles de agentes Smith…

  2. Hernán dice:

    A mi criterio es una Trilogia genial que cuadra por todos lados, el film tiene de por si un sentido metaforico en el que Neo representa a Jesus, como el elegido q viene a salvarnos, y desde el comienzo, desde the matrix de 1999, si se la interpreta bien, te das cuenta de que Neo tiene que morir para salvar a sion. Los dialogos aunque largos, tienen alguna finalidad que es alimentar la dicotomia entre el libre albedrio y el determinismo en el que se funda toda la trilogia y la relacion de dependencia entre los humanos y las maquinas, pues a pesar de que los humanos combatian a las maquinas y fueron quienes en realidad iniciaron la guerra, como se ve en el animatrix, aquellos dependen de estas, en cambio, las maquinas podian sobrevivir sin los humanos a quienes consideraban por naturaleza destructivos, hasta que, quien acaba poniendo en riesgo todo el sistema termina siendo Smith, un programa del mundo de las maquinas,ecuacion no prevista por la mente logica de las mismas no quedando otra opcion, que aliarse con los humanos para detenerlo

    1. Leo-barna dice:

      Hace unos días, vi en El Hormiguero a un programador informático, colaborador del programa, intentando explicar a Pablo Motos el proceso que permitía funcionar a un pequeño robot diseñado por él. El programador informático, bastante más preparado que un vulgar usuario avanzado de aquellos pretenciosos que creen que ya lo saben todo, decía cosas muy sencillas valiéndose de la combinación de expresiones coloquiales con terminología técnica en su intento de hacer accesible su descripción.

      Las reacciones de Motos a tales explicaciones eran realmente alucinantes y ciertamente jocosas porque demostraban en cada gesto su desconcierto y que no se enteraba de nada. Ni siquiera de lo más básico… Y a cada repregunta se notaba que iba a peor. No diré que la razón fuera su ignorancia (aunque lo fuera) porque al fin y al cabo todos somos ignorantes (cada uno en lo suyo) y tal afirmación, por superficial, no explicaría ni aportaría realmente nada.

      La verdad es que el problema de fondo era que Motos y el programador informático hablaban ambos castellano pero en claves totalmente distintas y así era imposible entenderse. Motos se estrelló en público contra un muro de conocimiento del que no pudo arañar nada, ni tan solo barniz que lo cubría. Se quedó mirándolo desde fuera con frustración y riendo de buena gana al ser consciente de su incapacidad para acceder. Vamos, que no le quedó más remedio que asumir que no llegaba, había sido muy evidente… y lo dejó por las buenas. Bien por él. Desde luego, no se le ocurrió desacreditar a aquel técnico por ser incapaz de entenderle.

      Por qué explico esto? Porque este artículo me lo ha recordado. Encuentro grandes similitudes entre aquel diálogo de Motos con su colaborador técnico y la descripción que hace el autor del artículo de lo que él ha conseguido entender de la trilogía Matrix.

      Sin embargo, observo que hay una diferencia fundamental: Mientras que Motos tomó consciencia y admitió su incapacidad para llegar, el autor de este artículo ha pretendido desautorizar lo que él no ha sido capaz de entender. Pequeña gran diferencia de actitud. Dice mucho de uno y de otro. Él sabrá por qué. O no. Será que por considerarse a sí mismo un buen crítico de cine se siente en la obligación de juzgar todo, aunque no lo entienda? Y, claro, si él no lo entiende, siendo él un experto (supuestamente), lo que quede fuera de su alcance intelectual debería ser “justificadamente” descalificado, no? Me resulta divertido pensar que pueda ser así…

      Lo que yo veo es que a veces es bueno saber decir “no entendí los diálogos y los discursos –los había en la película y muy ricos, por cierto– por ser demasiado complejos”… y no pasa nada porque sea así. De ahí a descalificarlos con tanta ligereza hay un abismo. Y mira que el autor ha querido abundar en ello, en la crítica rabiosa de los diálogos, innecesariamente. Otra cosa es que él hable del resto de cualidades (buenas o malas) de estas películas, sobre todo de su narrativa. Esto es más lo suyo, ahí no me meto. Pero lo de valorar los diálogos que le resultan inaccesibles intentando desautorizarlos, vamos, me parece de gran ingenuidad, casi candoroso, de ternura infantil.

      He tenido amigos que al ver la película Matrix Reloaded me dijeron abiertamente: “No he entendido nada, es demasiada complejidad y yo voy al cine a divertirme, no a hacer ejercicio intelectual. Paso.” Me parece muy honesto por su parte, aunque se trate sólo de un punto de vista personal, tan válido como cualquier otro. En tal postura, ninguno se sintió en la obligación de interpretar ni explicar la película desde sus propias limitaciones. No hacía ninguna falta una vez declarada la desconexión y el desinterés. Otra cosa son los críticos de cine, que parece que se sienten obligados a construir discursos siempre… y no, yo creo que no hace falta.

      Concuerdo en una cosa, seguramente: la trilogía de Matrix empezó de la mejor manera, generando unas expectativas enormes respecto a la historia y deslumbrando con su lenguaje narrativo y visual, gracias a lo cual conectó con todo el mundo fácilmente. Su popularidad fue repentina y abrumadora. Tenía muchos elementos novedosos, una espectacularidad entonces (y todavía ahora) deslumbrante y rica, en una historia con muchos cabos sueltos que la hacían atractiva porque invitaba al espectador a elucubrar –esto establece un nexo entre los autores de la obra y los espectadores, vamos, el abc de la comunicación–, generando eso, expectativa, gracias a la intriga y la curiosidad.

      En las dos siguientes películas, se profundizó muchísimo en el desarrollo intelectual y filosófico de la historia, primero (Matrix Reloaded), convirtiéndola en un producto infinitamente menos accesible intelectualmente… y a ello se debe que tanta gente se haya desconectado de ésta, lamentablemente, perdiendo popularidad. Era necesario? Para un intelectual o para un amante de la intelectualidad, esto es un placer, sin duda…. pero… Punto para debatir.

      Y después (Matrix Revolutions), tal vez conscientes de aquella desconexión, situación perjudicial comercialmente, los autores parecen haber intentado simplificar buscando recuperar la perdida popularidad… para lo cual sólo les faltó poner fuegos artificiales. La historia se vuelve lineal, casi plana, al mejor estilo de la narrativa de otras como StarWars, diluyendo sus valores intelectuales y de intriga, precisamente los que le habían permitido conectar con la masa, tal vez perdiendo su esencia. Desde luego, todo es opinable y esta tercera entrega resulta ser la más discutible.

      Matrix proponía, mediante un ingenioso ejercicio filosófico apoyado en la tecnología, la reinterpretación de la historia de la humanidad, incorporando gracias a su estructura intelectual toda la imaginería creada y asimilada por las culturas del mundo entero. Así, todo se volvía posible y creíble, hasta la existencia de los superhéroes y su coexistencia con dioses varios, santos, seres superiores, etc… Todos se volvían parte de una estructura fascinante que permitía explicar creencias y supersticiones e inclusive dejar de hacer incompatibles entre sí las diversas religiones reconocidas por la humanidad. Sólo por esto, Matrix resulta ser un divertimento delicioso, invita a sonreir mientras Neo vuela en aquella escena como el mismísimo Superman. Eso es todo, un juego intelectual mejor o peor llevado al cine… pero en cualquier caso, de gran riqueza y posibilidades. Yo estoy entre quienes agradecemos que alguien se haya atrevido a llevarlo a cabo a pesar de sus errores y limitaciones. Matrix hizo crecer, evolucionar, creer. Sin duda, ha merecido la pena.

  3. Luis Cifer dice:

    Todo el rollo pseudo filosófico de esta saga me parece bastante simple. Copiado del mito de la caverna de Platón. Y no hay nada más detrás. Lo siento. La segunda y la tercera entregas no aportan nada nuevo, escasean de ideas y sobran escenas de acción ( que llegan a aburrir, por cierto, fallo imperdonable). Toda la demás cháchara me parece vacía, será cosa mía. Ya lo siento si no coincidimos.
    Un saludo y gracias por el comentario.

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