El veterano vocalista de Deep Purple, uno de los vocalistas del rock que peor vestido he visto en años sobre un escenario, lo tiene claro: de retirarse, nada. Cuando alguien los llama «viejos rockeros», «pensionistas del rock» y «dinosaurios», para sus adentros -y ahora hacia fuera también, pues así lo ha contado en una entrevista– piensa «¡que os den!«.
Me den o no me den, Ian, sinceramente, pienso que hay que saber cuando jubilarse. Independientemente de que a algunos nos pareciese un coñazo vuestro último disco o no, sobre el escenario la edad pesa. No todos pueden ser Mick Jagger, o tener el mismo alcance que él a vaya usted a saber qué sustancias. Cuando las canciones ya no se pueden interpretar con entereza, o si la imagen que el público percibe es algo cómica, tampoco se puede uno poner así…
El músico más joven de Deep Purple, actualmente, es Steve Morse, con 59 años. El más mayor, es Gillan, con 68. Chavales, precisamente, no son.
Fotografía de David Castro.

