Discos básicos de la música: APHRODITE’S CHILD – 666, The Apocalypse of John 13/18

Publicado el 01/10/2016 | por Laurent Berger | Especiales, Reviews

apSeguramente para muchos los dos músicos más celebres de Grecia sean Vangelis Papathanassiou y Demis Roussos ,y para muchos otros ni tengan idea de que junto a Loukas Sideras y Anargyros Koulouris formaron Aphrodite’s Child. Aquella banda fue la que les llevo a la gloria, sobre todo en Francia, país donde eligieron asentarse a raíz de quedarse bloqueados por las huelgas de aquel maravilloso Mayo del 68 cuando aún la gente tenía agallas de salir a la calle a pedir sus derechos.

Fue en París donde firmaron su contrato discográfico y adoptaron el nombre de Aphrodite’s Child; enseguida consiguieron su primer éxito con “Rain and Tears” llevada por la potente voz de Demis Roussos. La carrera de los griegos se fue afianzando con una serie de singles de éxito y con discos que se asemejan a un estilo progresivo cercano a la de bandas como Procol Harum y Moody Blues. El que sería su tercer álbum, 666, The Apocalypse of John 13/18, les llevó a su cima creativa y también a su ocaso como banda. Para aquel disco, Vangelis se tomó dos años para componer toda la música, construyendo una obra conceptual basada en el libro de las Revelaciones de la Biblia. Con el aporte del letrista griego Costas Ferris, los textos y la música de la banda se vuelven mucho más progresivo en este contexto pero con un aroma único, una perfecta mezcla de pop psicodélico y sonidos sinfónicos de tintes británicos, folclore Griego, partes narrativas y otras instrumentales, algo completamente nuevo e innovador en aquellos tiempos, que lo convierte en un disco perfecto. Demis Roussos solo canta en tres temas, pero lo hace de una manera majestuosa, con esa voz que se eleva más allá de lo normal, llevando el tema “The Four Horseman” a un glorioso e histórico momento en los anales del rock progresivo.

Disco complicado por su constante mutabilidad, ya que va pasando de una bella balada como “Break” cantada por Sideras, a cortes intrigantes como “Altamont” o esa gloriosa y erótica prestación de otra famosa griega, Irene Papas, que alcanza los límite de lo pornográfico en el tema titulado con el signo del infinito.

Todo es una locura completamente ecléctica encumbrada con los 19 minutos de la suite “All The Seats Were Occupied” donde la palabra “concept-album” toma literalmente y realmente su significado, compuesta de flash backs musicales con una ambiciosa audacia.

Tras este disco, a Vangelis se le propondrá remplazar a Rick Wakeman en Yes, puesto que acabará descartando, aunque mantendrá una larga amistad con Jon Anderson de la cual surgirán algunos trabajos en conjunto. La carrera de Vangelis esta nutrida de éxitos, tanto con sus trabajos para el cine, como con sus trabajos en solitario. A su compinche Demis Roussos también tendrá una carrera exitosa aunque en el terreno de la música ligera, instalándose definitivamente en Francia, se consagrara más adelante a la venta de productos para adelgazar. Lamentablemente este último nos deja hace poco.

 

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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