Tal como informan desde The Bordeline:
La decimotercera travesía del LPA BMusic Festival ya tiene su descarga de voltaje definitiva. Angelus Apatrida, la formación que ha llevado el metal estatal a los escenarios más prestigiosos del planeta, se suma al cartel de 2026 tras haber forjado una leyenda de hierro durante décadas de fidelidad inquebrantable a su sonido. La banda de Albacete compartirá honores con la lírica incendiaria de Def Con Dos y la sofisticación eléctrica de Maika Makovski, encabezando una propuesta de resistencia que rechaza lo prefabricado. Con la confirmación de Alcalá Norte, Bala y La Milagrosa, entre otros, el Parque Litoral El Rincón se prepara para una cita donde la distorsión cruda y la verdad del directo dictarán su propia ley frente al océano.
Hay festivales que son solo números y festivales que son una religión. Del 11 al 13 de septiembre, el LPA BMusic Festival 2026 levanta en el Parque Litoral El Rincón un santuario de autenticidad frente al Atlántico. No es solo un cartel; es un bautismo de salitre y distorsión.
La gran muesca de este avance la firman Angelus Apatrida. La banda de Albacete, estandarte mundial del metal estatal, desembarca con la maquinaria de precisión de su gira «Aftermath» para festejar más de veinticinco años de herencia metálica. Su llegada al festival supone una sacudida definitiva para esta edición, trayendo a la isla el directo demoledor de una formación que ha asaltado templos del género como Wacken o Hellfest con una clase que es, sencillamente, eterna.
En esta trinchera no hay espacio para el algoritmo. La sofisticación eléctrica de Maika Makovski y la bruma emocional de La Milagrosa se funden en un ecosistema donde el respeto por el oficio es la única ley. Una nómina que se vuelve absoluta con el regreso fundamental de Def Con Dos y las tres décadas de «Alzheimer», el magnetismo post-punk de Alcalá Norte en su única fecha en las islas y la pegada indómita de Bala.
La catarsis colectiva queda asegurada con la mordacidad de Loncha Velasco y el ímpetu de Fuet!, adalides de un hardcore positivo que invita a la redención sonora. Por su parte, la psicodelia de raíz de Micromambo aporta el contrapunto instrumental antes de dar paso al fenómeno generacional de Nueva Línea. Todo sucede en un recinto de 4.000 metros cuadrados diseñado para recuperar el espíritu del directo de trinchera, donde la cercanía del escenario manda sobre el artificio. Más allá del rugido, el compromiso sigue intacto a través del certamen LPA Emergente como pulmón del talento canario y el espacio LPA Fun-Family bajo el sello de sostenibilidad CCVC2030. Gran Canaria se prepara para la comunión definitiva de tres días de música, verdad y resistencia.




















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