Lo objetivo sería el ojo, y lo subjetivo la mirada, que es un órgano mucho más complejo porque implica procesos del corazón, no solo del intelecto. Mirar es ver con empatía y reconocer, reconociéndote, en la otra persona.

Mirarnos es comprender que cambiamos cada día y por esto, hay que desvestirse antes de las viejas imágenes que teníamos de la persona que está enfrente. Mirar es comprender con precisión, no solo objetivamente. La mirada comprende el todo objetivo y subjetivo en su conjunto. Completa ese puzle real.

La existencia es bella en un 30 por ciento. El resto es herrumbre. Pero solo se puede percibir esa belleza con amor, con empatía. De otra manera estamos ciegos, en penumbra, frágiles y tragando un barro cansado que nos polariza cada vez más hasta llevar dentro el cielo y el infierno en sus máximas expresiones.

Mirar con empatía es salir de ti mismo para centrar el foco en el otro sin compararse, sin competir, aceptando su ser con todas las consecuencias y sin idealizaciones. Mirar, es observar sin esa fiebre enamorada —sin prisa—, aquello que se revela a su tiempo.

Mirar es una actividad positiva porque no sólo se mira lo negativo. Y para comprender el todo de la otra persona hay que mirar más allá de los prejuicios. Así se mira comprendiendo y se revela por sí sola la verdad del otro, su ser auténtico. Ese ser que todos cuidamos mejor o peor, en nosotros. El que crea sociedad. El mejor espejo es un ojo amigo.

by: Angel

by: Angel

Melómano desde antes de nacer, me divierto traduciendo canciones y poesía. Me gusta escribir. Soy un eterno aprendiz y bebo de casi todos estilos musicales, pero con el buen rock alternativo me derrito.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

  1. Cuanta impertinencia junta y falta de respeto. No hay ni abra nunca un músico como el

Te puede interesar

lo que soy

lo que soy

No soy soldado de nadie, soy mi propio soldado, jinete de mí zarandeado sin excusas. El valor de unas decisiones arriesgadas entre la neblina de mi pensamiento reordenándose a cada instante en una vanguardia ficticia creada por un instigador engreído sin esperanza....

mi sol

mi sol

Nací en una cárcel del destino, y a medida que pasaba el tiempo, cambiaban mi ser a una celda de castigo cada vez peor. Un destello de sol, de vez en cuando. Existe la suerte, pero mi soledad es estudiada está hecha de límites. Estoy desarrollado en la inmovilización...

reencuentro

reencuentro

Un buen jinete sabe que su caballo obedece por acuerdo, pero algunos pacen como caballos solos viviendo en un establo universal temerosos de Dios, sin el viento en la cara, ni el agua fresca del río en los pies. Y dentro de ese establo se cruzan distraídos, familias...

la nueva era

la nueva era

Todo en la vida se ha convertido en intereses. Las emociones, los sentimientos, el miedo, los anhelos. Los padecimientos son infinitos, como ellos, que son infinitos, les gusta lo infinito y la IA querrá serlo. Llega el monopolio del sufrimiento y tienen el antídoto...

sueño lúcido

sueño lúcido

Durante el sueño participo, sedado, en teatrillos con distintas situaciones. Intentan cogerme la medida según mis reacciones. La noche pasada han soltado el torrente de tristeza retenida y al despertar seguía ahí el dolor en el corazón. Así tenemos que hacer al...