Solo hay que ponerse a mirar un mapa y veréis que no miento si os digo que me pilla geográficamente lejos el norte, pero mi sur del sur siempre ha tenido una conexión especial con el norte del sur, de Cádiz a Bilbao por toda la orilla, musical especialmente. Es algo que siempre comento al que me quiere escuchar (allá él), la buena relación que tengo desde hace muchísimo tiempo con gente de EuskalHerria, a pesar de los kilómetros, las costumbres y el clima que nos separa, siempre los he notado gente cercana y creo que la sensación es recíproca. Hay principalmente dos bandas norteñas que para mi son como de la familia, The Inductions y los Tiparrakers. Y cercanos a estos últimos, son estos tipos de Bilbao, llamados Ritxi, Jon, Iker, Raul y Alme, más bien conocidos en el mundo del rock and roll adrenalítico como Huracan Rose, que se han sacado de la manga este potente ep titulado «Canciones bélicas para días de paz», 5 canciones que no te van a dejar indiferente.

Abren con «»Bailando con el diablo», rock and roll callejero y macarra, con buenas letras y ese rescoldo punk ardiendo en algún bidón de la Ría. Como ellos mismos cantan, «…compra tu salvación, escupe rock and roll…». «Océanos» es un bombazo que en directo debe ser la hostia, ese ritmo acelerado y la voz escupiendo palabras. Atentos a las guitarras de «Lo hicimos criminal», esa querencia blues a ratos, potencia rockera en su mayoría, un ataque frontal lleno de energía y clase. Me encanta «Mi calavera», si, lo reconozco, una canción para no parar de botar, en la voz retamas de rock callejero, de poemas de barrio como en los mejores tiempos de Marea, estribillo para levantar el puño y gritar mientras como ellos cantan «…mezclar drogas duras con otros venenos…». Cierran con «Huracán Rose» y pienso, ¡que cojones!, porque se acaba esto tan pronto. «Canciones bélicas para días de paz» es de ese tipo de discos, que vas poniendo una y otra vez, y cada vez disfrutando más, en vena, vaso largo o como haga falta.

HURACAN ROSE – Canciones bélicas para días de paz

by: Carlos tizon

by: Carlos tizon

Licenciado en el arte de apoyar el codo en la barra de bar. Comencé la carrera de la vida y me perdí por el camino, dándome de bruces con el rock and roll. Como no pude ser una rock star, ahora desnudo mi alma cual decadente stripper de medio pelo en mi blog, Motel Bourbon.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Últimas entradas

Últimos comentarios

Te puede interesar

Pero el tiempo pasa

Pero el tiempo pasa

Cada cual sufre en un ángulo diferente creyendo que solo el suyo es cierto; estableciéndose una justicia discordante que se propaga como un dominó. Algunos comprenden en trescientos sesenta grados, lo que les hace estar en silencio ante el desajuste de esos juicios....

Deathraiser- “Forged in hatred”

Deathraiser- “Forged in hatred”

Nada más y nada menos que quince años han tardado los brasileños Deathraiser en editar su segundo álbum. Eso si, reconforta ver que la alineación en la banda sigue siendo la misma tantos años después, y que su amor por Kreator sigue latente. Porque “Forged in hatred”...

Blue Mountain – “When heaven falls down & hell freezes over”

Blue Mountain – “When heaven falls down & hell freezes over”

Suecia se ha convertido en esa especie de tierra prometida de donde siguen saliendo y saliendo discos fantásticos en todas las vertientes que acaparan desde las orillas más melódicas del rock duro a las más oscuras y extremas. Llega el turno de Blue Mountain, músicos...

Black Swan – Paralyzed

Black Swan – Paralyzed

Como ya han demostrado anteriormente, Black Swan se dedican a lo que mejor saben hacer, facturar hard rock de primera clase, poderoso -más aún en este disco- y con las suficientes inflexiones melódicas. Destaca el grandísimo estado de forma de un Robin McAuley al que...

Krü – Foscúria (2025)

Krü – Foscúria (2025)

Lo malo que tiene este sistema, tanto en lo económico como en la hegemonía cultural, es que te absorbe. Llega un momento que es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo, y la autoexplotación, la exigencia máxima y las prisas totales no son la...