El cielo es gris, su reflejo en las cosas es gris, estamos disimulando nuestra tristeza con una contagiosa alegría de juventud, pero cuando nos vamos a dormir o nos quedamos solos sabemos que algo pasa, que estamos en un lugar extraño que es más real que todo lo que nos rodea.
Los hay que dan el paso y nombran ese lugar para hacerlo un hogar de todas esas almas vagabundas encerradas en lo convencional.
Quizá ese movimiento de Liam Gallaguer al caminar sea la señal de lo distinto, lo que no se adapta a ese entorno gris. Un movimiento acompasado frente al micro, adaptado a la garganta, a la voz, con un arranque sincero del sí mismo particular que no obedece a esa característica rectitud inglesa.
Para esto hace falta cierta actitud que pocos poseen, no es valentía, ni descaro, es un arranque sincero, diferente, como el del alma que quiere salir de ese lugar extraño que le impide ser.
Cuando somos jóvenes nos pasan cosas a las que no queremos mirar de frente. Pero tarde o temprano la vida nos pone a todos delante de nuestro Masterplan.


