Kraken: El libro negro de las horas es una jugada inteligente de Amazon Prime Video, pues con un mismo producto ha conseguido ofrecer dos propuestas audiovisuales diferentes: una en formato largometraje, estrenada hace un par de meses en salas, y otra en forma de miniserie, que es la que nos ocupa.

Gracias a este formato, algunas tramas secundarias pueden desarrollarse con mayor profundidad. En este caso, se aborda de manera más pausada el flashback sobre la vida de la madre de Kraken y, al mismo tiempo, se concede un mayor protagonismo al personaje de la inspectora albina. Todo ello sin restar importancia al eje principal de la historia: la investigación de los crímenes y la complicada relación entre la joven policía y el perfilador, obligados a colaborar para resolver un intrincado caso.
La principal ventaja es evidente: se pasa de las algo menos de dos horas del largometraje a más de cinco horas de duración en formato de miniserie. Los responsables de ambas versiones son los mismos, los realizadores Manuel Sanabria y Joaquín Llamas, quienes repiten la fórmula que ya utilizaron en La coleccionista. En esta ocasión cuentan con un guion de Rocío Martínez Llano, Juan Carlos Cueto y Óscar Davis Gómez, basado en la novela homónima de Eva García Sáenz de Urturi, un auténtico best seller perteneciente a una trilogía de la que hasta ahora solo se había adaptado El silencio de la ciudad blanca, dirigida por Daniel Calparsoro.
La trama transcurre entre las ciudades de Vitoria y Madrid y tiene como protagonista al exinspector y actual perfilador Unai López de Ayala, conocido como Kraken. Un hombre marcado por su pasado que vuelve a involucrarse con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tras una serie de asesinatos de restauradores de libros, lo que le obligará a revivir algunos de los episodios más dolorosos de su vida.
Todo ello está tratado con una puesta en escena adecuada, aunque excesivamente inclinada hacia la oscuridad, aspecto en el que la fotografía de Carlos Pérez Gascó tiene un peso determinante. Aun así, el resultado es convincente, con un ritmo entretenido que se beneficia del formato seriado, ya que permite una menor necesidad de síntesis, prolonga determinadas secuencias y desarrolla con mayor calma las tramas paralelas. De este modo, se evita sacrificar diálogos y se facilita que el espectador comprenda mejor cuanto sucede en pantalla.
El reparto es el mismo que el de la película, encabezado por Alejo Sauras y Maggie Civantos como pareja protagonista. Ambos cumplen con solvencia sus respectivos papeles, al igual que el resto del elenco, integrado por intérpretes como Natalia Rodríguez, Natalia Millán, Fernando Soto o Aitziber Luna. Una combinación de actores jóvenes y veteranos —aunque predominan los primeros— que contribuye a un resultado final claramente orientado al gran público, en el buen sentido del término, apoyado en un misterio basado en una exitosa novela negra y cuya versión televisiva funciona de manera moderadamente satisfactoria.
