Hace muchos años, comiendo
en un restaurante con mis padres
no pude evitar observar a unos
comensales que había a mi lado.
Eran unos padres con su hijo
y la nuera que, entristecida, escuchaba
sin comprender lo que yo entendía.
Cómo se comunicaban entre ellos
en lenguaje exacto mientras ella
habitaba en los márgenes de la existencia
llegando, así, entristecida.





















0 comentarios