Providence – Foals

 

Providence comienza con una llamada a la atención y un mantra que nos repetimos continuamente, como si no nos le creyéramos en un principio.

No puede ser verdad, pero es verdad, no queremos que sea verdad, pero queremos vivir en lo real. Vivir viviendo sin morir. Pero morimos.

Los riffs cortantes de la guitarra expresan veloces y agresivos urgencia a la vez que la batería simula nuestros pasos rápidos y el latir de nuestro corazón a un ritmo infrecuente, distinto, singular y precipitado.

Persecución. Mientras nos repetimos ese mismo mantra, soy un animal y sangro igual que tú. Vemos que no sangramos ya en soledad. La sangre azul se derrama cayendo, quedándose atrás como un rastro en el tiempo.

Una revelación, una pérdida de sangre en una huida con la herida abierta. Caemos, nos levantamos, seguimos sin creer lo que pasa, pero pasa. La canción termina pero seguimos sangrando.