Crónica de Medina Azahara en San José del Valle (Cádiz) (01-08-26)

La pequeña localidad gaditana de San José Del Valle está convirtiéndose en los últimos años en todo un referente estival en la selección de conciertos, ya que el pasado año tienen el privilegio de poder programar el último concierto en solitario en su trayectoria de Ilegales (con la posterior muerte de su líder Jorge). En esta ocasión podrán decir con orgullo que su pueblo pudo asistir al último directo en la provincia de Cádiz de toda una leyenda del rock andaluz como Medina Azahara, tras más de cuarenta y cinco años de carrera.

Un evento que despertó expectación pues el Recinto Ferial presentaba un aspecto inmejorable prácticamente lleno desde bastante antes del comienzo a las once de la noche donde los cordobeses empezaron  con puntualidad, con un espectáculo vistoso con una pantalla posterior emitiendo logos de la formación e imágenes de toda su trayectoria, desde su fundación a finales de los setenta. Un grupo que se retira en un momento álgido pues su hora y cuarenta y cinco minutos de directo es de altísimo nivel, capitaneado por un Manuel Martínez excelso en la voz pues apenas ha perdido timbre en un registro tan exigente, acompañado de uno de los grandes guitarristas que ha dado España como es Paco Ventura y un teclista del calibre de Manuel Ibáñez. Ellos son la piedra angular del actual proyecto donde Carlos Deko y Fernando Prats funcionan como base rítmica de bajo y batería.

En cuanto al repertorio, su set list es todo un grandes éxitos de sus cuatro décadas comenzando por “Paseando por la mezquita” y su entrada instrumental, a las que siguen “Algo nuevo” y “Palabras de libertad” que consiguió el primer momento de éxtasis entre los asistentes (por desgracia, en la actualidad se puede medir por la gente grabando con sus teléfonos móviles). Menos interés suscitó los medleys ochenteros con temas como “El rincón de mi mente”, “La esquina del viento”, “Andalucía”, “Al hakim, otro lugar” o “El soldado”.

Siguieron momentos mágicos con parte del cancionero cantado en español como con “Tierra de libertad”, “Córdoba”, “Solo y sin ti” (dedicada al hijo fallecido de Manuel Martínez que en formato video cantó alguna estrofa) o las versiones de Triana “El lago” y “Tu frialdad”. Grupos en su mayoría desaparecidos o en sus postrimerías, como recordó Martínez, como Imán, Alameda o Triana.

Eso nos acercaba al final con “Velocidad”, la versión de Camarón de la Isla de “Al Santo Padre de Roma” y todo un himno como “Necesito respirar”, antes el breve bis con “A toda esa gente” y la despedida con “Todo tiene su fin”, ya casi más suya que de los Módulos y la presentación de todo su equipo de técnicos, músicos y su despedida a los asistentes con su sempiterno deseo de que tengamos mucha felicidad, paz y libertad.

Unos colosos que se despiden y donde a pesar de las múltiples veces que los hemos podido ver siempre han respetado su música, su legado y a todo aquel que haya querido verlos en concierto. A buen seguro que los que se presentaron en esa noche de agosto en San José Del Valle podrán presumir de ver por última vez en Cádiz a un pedazo de la historia del musical cantado en español.