Como tantas bandas de su generación, Moonspell han ido oscilando en sus grabaciones según las necesidades de su espíritu compositor o de la creencia en lo que mejor podría ser acogido dentro de una escena metálica tan fiel como voluble, eterna dicotomía instalada a fuego en uno de los estilos más apasionados paridos por la música. Este «Far from God» podría adueñarse sin remordimientos de aquel tópico de vuelta a las raíces, siempre con el matiz que esa raíz no mostrase el sonido prístino de la banda sino el glorioso impacto que supuso «Irreligious» disco reivindicado siempre por sus fans -y no solo- como santo grial al que arrimar tentaciones y deseos cada vez que los portugueses editaban disco y a su vez oscilaban entre el deseo de evitar la tentación de incidir en fórmulas conocidas.

«Far from God» es un precioso -y preciso- viaje por la oscuridad, un tenebroso paseo sustentado en un eterno medio tempo donde las guitarras dibujan bellas melodías a la vez que escupen la fuerza oportuna. Un sonido nada ampuloso, todo lo contrario, sobre una capa de fingida sencillez se van construyendo a través de detalles y la incidencia en atmósferas envolventes un disco que reivindica la majestuosidad del Metal Gótico. Construido alrededor de la melodía de voz de Fernando Ribeiro, capaz de construir un hilo conductor que pleno de melancolía, tristeza y en el fondo, halo de esperanza que tal vez nunca consiga llegar a la superficie, se convierte en pieza principal de este puzzle concienzudamente encajado artesanalmente llamado «Far from God».
Es imposible no echar la vista atrás, no añorar deseos ocultos entre las sombras que reviven ante la oscuridad manifiesta que habita en cada una de las canciones de «Far from God». Moonspell esta vez si revierten sus intenciones y al girar levemente el rostro perfilan esa impronta imperecedera que dejó en el Metal un disco como «Irreligious», pero el recuerdo no lo convierten en retorno sino en pertenencia, partiendo de ese punto inicial que inevitablemente se refleja en este nuevo disco sin que por ello apele a la continuidad ni mucho menos. «Far from God» es un disco fabuloso, canciones como «The Great Wolf in the Sky», una muestra de como llevar la influencia de bandas como Sisters of Mercy a los límites oscuros del Metal o «Reconquista» donde riffs de gran tamaño conviven de forma natural con la crudeza y la melancolía como si ambas estuviesen condenadas a pervivir de manera innata. Uno de los discos del año sin lugar a dudas.
















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