Metal Church – Dead to rights

Dentro de esa segunda juventud que parecen estar viviendo muchas bandas de Metal de los 80, podemos incluir sin ningún lugar a dudas a Metal Church, grupo que siempre vivió a la sombra delos grandes del Thrash Metal, afincados en una constante “media tabla”, a la que los problemas de formación, sobre todo las idas y venidas de Kurt Vanderhoof no ayudó precisamente a pesar de contar en su discografía con discos que ya son considerados clásicos del Heavy Metal norteamericano de la segunda mitad de los 80.

La incorporación a filas de Dave “Junior” Ellefson no podemos negar que centró el foco de atención en Metal Church, como ocurrió en su día con Voivod y Jason Newsted, así que es hora de enfrentarse a este “Dead to rights”. Aunque Metal Church siempre han sido encasillados dentro de las fronteras del Thrash Metal lo cierto es que su sonido de una manera u otra a mi me ha resultado a menudo más próximo al USPM de corte más agresivo con un pie dentro de los territorios del Thrash Metal aunque si preferís cambiamos el orden, porque lo cierto es que “Dead to rights” es un disco cargado de velocidad con riffs asesinos y una batería atronadora de un magnífico Ken Mary que en las dos primeras canciones, “Brainwash game” y “F.A.F.O.” no da tregua.

El repetitivo riff de la canción que da nombre al disco nos saca del empuje Thrash inicial reconduciendo el sonido hacia los dominios del Heavy Metal. Hay que resaltar que Vanderhoofha conseguido reunir 7na formación brillante y eficiente, ya no solo con esa fantástica sección rítmica formada por Ellefson y Mary, sino que hay que sumar el gran trabajo vocal de Brian Allen, que consigue aportar personalidad a la vez que sigue haciendo identificables las líneas vocal de Metal Church y por supuesto el trabajo a la guitarra de Rick Van Zandt junto a Kurt Vanderhoof. “Deep cover shake” deja recaer su peso en el constante riff y el incesante golpeo de Ken Mary mientras que “Feel to the fire” en la que ralentizan su sonido sin perder un ápice de fuerza y las líneas vocales de Allen te conducen directamente a los 80. ¡Demoledor!.

En “The show” vuelven a pisar el acelerador, una canción que es puro Metal Church, un himno de Heavy Metal, mientras que Heaven Knows (slip away)” es auténtico Heavy Metal norteamericano con unas guitarras que recuerdan a un George Lynch híper vitaminado, otra muy buena canción. “No memory” muestra la faceta más melódica de Metal Church antes de que “Wasted time” vuelva a las estructuras características a las que nos tienen acostumbrados. El final llega de la mano de “My wrath”, última canción de un potente y buen disco que hará gozar aquellos que disfrutamos de este tipo de bandas aunque no dudo que habrá a quien le parezca un giro sobre la misma base de nuevo.