Crónica de Jamiroquai en Icónica Santa Lucía Sevilla Fest (16-07-26)

Charlaba con unos fans de Jamiroquai dentro del precioso recinto de Icónica sevillano sobre cuándo fue la primera vez que vimos a la banda británica. Ante mi sorpresa, pues no pensaba que había pasado tanto tiempo, descubrí que fue en el 2002 en un Festimad en Móstoles, un año que el primer día era más “duro” con Rammstein encabezando el programa y un segundo más bailable con gente como Faithless, algún componente de los Public Enemy en solitario y Jamiroquai como “cabeza de cartel”.

Veinticuatro veranos han pasado desde entonces pero Jay Kay sigue en un estado de forma y vocal envidiable. De hecho, bromeó en más de un momento sobre cuando fue compuesto alguno de sus temas, retrotrayéndose a la década de los noventa del siglo pasado. Sí, han pasado las temporadas pero los ingleses siguen ofreciendo calidad dentro de su funk bailable. No en vano, a Kay le acompañan en directo una doble percusión, doble sintetizador, guitarra, bajo y tres coristas. Un espectáculo que se une al juego de luces y al cambio de atuendos y, sobre todo, tocados. En esta ocasión nos ofreció tres, un sombrero de ala ancha lila, otro plateado con brillo y una especie de corona con luces led que fue el que más gustó a su público.

Además su repertorio es espectacular, con versiones casi maxi single en todas las canciones pues para una duración de una hora y cincuenta minutos tan solo se interpretaron trece temas. Entre ellos casi todos sus clásicos aunque siempre echaremos de menos alguno que nos guste en especia (en mi caso, por ejemplo, “Deeper underground”).

 

Pero todo suena a la perfección, desde el inicio con “(Don´t) Give a chance” hasta el final con “Virtual insanity”. Entre medias unas cuantas piezas que forman parte de la educación sentimental de buena parte de los presentes (pues en su mayoría es gente veterana que ha crecido con los de Manchester). Pocos reparos se puede poner a “Little L”, “Seven days in Sunny June”, un primer momento de catarsis con “Space Cowboy”, “Shadow in the night”, la maravillosa “Altright” que sonóbrutal en la noche sevillana, “Light years” o la discotequera “Disco stays the same”.

Aunque se reservaba una “traca final” de antología (la más celebrada, vista la reacción de casi todo el recinto que casi llenó la Plaza de España) pues a “Travelling without moving” le siguió “Canned heat”, “Cosmic girl” y como bises “Love foolosophy” y la antes referida “Virtual insanity”. Todo en un espacio de alegría, paz, amistad y baile. Jay Key el primero. Una felicidad que transmite la música de todo un icono como es Jamiroquai, quien además felicitó por primera vez a la selección española de fútbol por su final mundialista, cosa que será complicada que se repita pues la del Icónica Fest era su única fecha en España. Todo un privilegio para Sevilla. Y además con un telonero de excepción como Carlos Jean, que en una hora de sesión calentó a la perfección a los asistentes.

Fotografías: Niccolo Guasti y Óscar Romero (Cortesía del festival)