Tate después de terminar como el rosario decla aurora con sus ya ex-compañeros de Queensryche y de que estos siguiesen adelante sin él, consiguió mantener los derechos de “Operation Mindcrime” y tras años defendiendolo sobre los escenarios se embarca en la siempre complicada misión de continuar -en este caso se trata de una precuela- una historia que nació en 1988 y ha quedado para la posteridad, y que además, manteniendo las distancias, tuvo su continuación discográfica. Desde un primer instante me he propuesto no establecer comparaciones y además debo decir, que debido al impresionante concierto que pude disfrutar hace tan solo unos días en la sevillana Sala Custom cuya reseña por parte de mi compañero Jose Luis Díez podéis leer pinchando
aquí me colocan ya en una posicion de antemano favorable para el vocalista.

Tras la intro hablada -siguiendo la tradición- “Scene of the crime” engarza con “You know my fucking name” donde se deja entrever la epicidad que otorgan los teclados y el juego que siempre dan los coros atmosféricos que de cierto modo recuerdan a lo que hiciesen Pink Floyd en “The wall” mientras la canción transcurre en un poderoso tempo donde destaca la voz de Tate. “The answer” que Tate está interpretando en directo, mantiene el dramatismo que se le presupone a esta obra, una canción con un riff directo y poderoso a la que tal vez “sobra” algún efecto de más que no aporta y resta frescura. “Vulnerable” es uno de esos intensos medios tiempos que tan bien suenan en la voz de Tate, un corte oscuro que puede traernos a la cabeza retazos de la época post Empire de Queensryche.
“I’ll eat your heart out” presume de riff musculoso, otro tema con atmosfera densa adornado con voces femeninas y un abrupto corte en el solo de guitarra donde la canción se endurece para reconducirse de nuevo al pasaje inicial. “Do you still believe?”, otra de las canciones que Tate está llevando al directo, cumple su función de balada, piano y voz se alían para que Tate se pueda lucir. “The Devil breath” enlaza directamente con “OM” debido a su riff melódico y pegadizo, la manera de Tate de encarar la melodía y ese aire progresivo junto a una batería de corte marcial culminado con un efectivo estribillo. “Ascensión” es una breve pieza instrumental que nos conduce hacia el riff de “Set you free” donde sin perder ese continuo medio tiempo que domina la práctica totalidad del disco, tanto el sonido de batería como el riff y la fuerza del estribillo le otorgan una impronta más poderosa.
Otro interludio instrumental, esta vez “Descension” un preciso solo de guitarra que desemboca presto en “Power”, aguerrida debido a sus guitarras iniciales antes de que entre en escena la voz de Tate que vuelve a recuperar fuerza al llegar al estribillo heredando el sonido de la obra original. “You can’t walk away now” es otro interludio locutado, una conversación telefónica que actúa como preludio a la canción que cierra el disco, “A monster like me”, una atmosférica balada con saxo incluido. “Operation Mindcrime III” es sin dudas un buen disco que completa una historia que orbita alrededor de una de las grandes joyas del Heavy Metal
0 comentarios