GRUPO: MONTROSE
DISCO: MONTROSE
FECHA DE PUBLICACIÓN: 1973
SELLO: WARNER BROS.
BANDA:
Sammy Hagar: voz
Ronnie Montrose: guitarra
Bill Church: bajo
Denny Carmasi: batería
TRACKLIST:
1.- Rock the nation
2.- Bad motor scooter
3.- Space Station #5
4.- I don´t want it
5.- Good rockin´ tonight
6.- Rock Candy
7.- One thing on my mind
8.- Make it last
Lo primero que hay que recordar de esta grabación es el impresionante elenco de artistas que se juntó para grabar el primer larga duración de la carrera de MONTROSE.
Por un lado tenemos a Denny Carmassi tras los bombos, que con el paso de los años se ha convertido en uno de los más grandes de la historia con ese instrumento. Sus trabajos, además de los discos con Montrose, incluyen colaboraciones en los trabajos en solitario de Sammy Hagar o Randy Meisner y apariciones estelares en bandas de sobra reconocidas como Gamma, Whitesnake, Cinderella o 38 Special y en los trabajos como solistas de gente de la talla de Joe Walsh, Stevie Nicks, Al Stewart o Ted Nugent.
Si nos acercamos a las 4 cuerdas encontramos a Bill Church, dejando esta joya como su única colaboración con la banda, pero haciéndose un hueco en el negocio acompañando a Sammy Hagar o Van Morrison en sus discos en solitario.
Pasamos al micro, donde nos llega el debut discográfico del posteriormente archiconocido Sammy Hagar, principalmente por ser el sustituto de David Lee Roth en VAN HALEN.
Y dejamos para el final al auténtico lider del grupo, Ronnie Montrose, un grandísimo guitarrista, que tras poner su destreza a bandas como las de Herbie Hancock, Van Morrison o Edgar Winter se decidió a apostar por tener su propia formación que, tras el abandono de Hagar y Carmassi en 1977 pasó a llamarse como él mismo, RONNIE MONTROSE.
Cerramos el círculo con la producción, que en este caso corre a cargo de Ted Templeman, que también fue el encargado de producir el debut de VAN HALEN entre otros.
Pero centrémonos en esta maravilla que el año 1973 decidió poner en el mercado. Esa maravillosa época para el hard rock que fueron los años 70, donde el talento y la experimentación iban de la mano y donde probablemente vivimos la mayor explosión de genios musicales de la historia de la música rock. El germen de los años 60 terminó por eclosionar con maravillas como esta que hoy presentamos.
Tan solo 8 canciones, sí solo 8, cuando un disco se tasaba por la calidad de su contenido y no por la cantidad de temas y minutaje que incluye, pues en poco mas de media hora de música tenemos condensadas más joyas que en la mayoría de discos que se publican en cualquier país del mundo.
Empezamos con ROCK THE NATION, un clasicazo de principio a fin, con ese fantástico guitarrazo inicial de Ronnie, dando ritmo con la batería y el primer grito de Sammy, un auténtico rock star, con ese deje rugiente y rasgado que le da un toque especial a todo el álbum.
BAD MOTOR SCOOTER es un tema más setentero, de ciertos aires sureños, de entramado muy boogie, con un gran trabajo de Bill Church al bajo, Ronnie punteando su Gibson para hacerla sonar como una Chopper y Sammy rallando a gran altura, roqueando de verdad, convirtiendo este tema en un auténtico himno.
Con SPACE STATION #5 encontramos un punto más experimental con Ronnie haciendo ruiditos estratosféricos hasta que arranca con el riff de guitarra y Sammy desgarra sus notas con cierto efecto reverb para darle ese eco espacial que se intuye con el título. El parón que se produce justo a la mitad, con Denny jugando con los platos, Bill marcando unas geniales líneas de bajo, mientras Sammy casi susurra sus textos y Ronnie saca notas plenas de calidez de sus 6 cuerdas, es simplemente genial, para luego volver a reagruparse y retomar el pulso de la canción.
I DON´T WANT IT te agarra desde el principio, con un gran riff del Sr. Montrose, que pasea su ritmo por toda la composición, dejando paso a un estribillo adictivo, de esos perfectos para corear a pleno pulmón. Una apuesta segura para los directos, adornada con unos punteos muy bluesies de Ronnie y unos redobles muy logrados de Denny a los bombos.
GOOD ROCKIN´ TONIGHT es un perfecto hit single, de reminiscencias rock and roleras, con un punteo al más puro estilo Chuck Berry y un ritmo machacón de bajo y batería que permiten a Sammy sacar su lado más sinvergüenza y socarrón. Un perfecto rock and roll en pleno año 1973 que todavía hoy, 35 años después sigue obligándote a bailar.
ROCK CANDY empieza al ritmo de Denni Carmasi a la batería, tranquilo y relajado, dando entrada a otro de esos riffs que se saben suficientes para hacer a una canción reconocible pese al paso de los años. La labor desarrollada por Bill Church a lo largo de todo el redondo es más que meritorio, quizás un poco empañado por la maestría de sus compañeros de reparto, pero no es mal momento para volver a resaltarlo porque está realmente genial, con un recuerdo ineludible a grandes maestros del bajo eléctrico como Jack Bruce, Tim Bogert o John Paul Jones.
ONE THING ON MY MIND vuelve a resaltar lo que es signo característico de todos los cortes. Un gran riff inicial, unas geniales bases rítmicas y una poderosa voz roquera que te obligan a mover los pies y acompañar el ritmo con el cuello, ya sea con esos dejes blueseros que aromatizan todos las canciones, las esencias de rock and roll de los años 50 y la explosión roquera de las guitarras que se acompañan con cierto tufillo sureño.
Cerramos con MAKE IT LAST, de tempo más relajado, donde destaca por encima de todo el fraseo de Sammy y la fantástica guitarra sureña de Ronnie, recordándonos al Duane Allman más inspirado, y terminando todos juntos acelerando poco a poco para ir bajando el sonido y quedarnos con ganas de mucho mas.
Resumiendo, uno de los mejores debuts de la historia del rock, que aun hoy debería ser de escucha obligada para tantos y tantos jóvenes inconscientes y exentos de criterio propio que se dejan arrastrar por las mareas del consumismo global, pues la calidad se tiene o no se tiene, no se puede vender, y aquí tenemos para dar y tomar. ROCK con mayúsculas en dosis sobresalientes.















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