ACTORES Y ACTRICES
El arte de la interpretación ha convertido a sus máximos exponentes en estrellas mundiales, en iconos de un estilo de vida, en el espejo para muchos jóvenes que quieren llegar a ser como ellos, dejando en algunos casos el arte interpretativo en un segundo plano. Desde el cine mudo, con el que probablemente fue el primer caso de idealización masiva de una estrella de cine, como fue Rodolfo Valentino, hasta nuestros días en que la influencia de la prensa y la importancia de la imagen es, en muchas ocasiones, casi tan importante como la calidad en tu trabajo para el público masivo, los actores y actrices son la imagen del cine, las caras públicas de las historias que los autores, productores y directores nos quieren contar.
En Francia no podía ser de otra manera, aunque en Europa en general, la interpretación se centra más en una suma de actitudes y aptitudes que en una simple cara bonita o un cuerpo escultural. Pongamos unos cuantos ejemplos de actores y actrices galos que han pasado a la historia o han traspasado fronteras gracias a su talento y a su innegable competencia en el maravilloso arte de la actuación cinematográfica: Desde los años 30, donde jóvenes como Jean Gabin o expertos como Michel Simon ponían los cimientos a sus grandes carreras (obviamos a otros como Charles Boyer porque su exitosa carrera se desarrolló casi por completo en la industria americana), o en los 40 donde la española Maria Casares (nacionalizada francesa desarrollando su carrera enteramente allí) o el gran Yves Montand daba sus primeros pasos en el celuloide. En los 50 conocimos el advenimiento de grandes estrellas como Simone Signoret, Brigitte Bardot, Jacques Tati o Jeanne Moureau, pero fueron los revoltosos 60 los que encumbraron a un buen puñado de intérpretes galos como Alain Delon, Jean Paul Belmondo, Catherine Deneuve, Michel Piccoli, Anouk Aimée o Maurice Ronet. Los 70 deberían existir aunque solo fuera por haber dado a luz la carrera de uno de los más grandes intérpretes de la historia del cine europeo como es Gerard Depardieu, y los 80 mostraron una nueva generación que, todavía hoy, sigue mostrando su talento tanto en Europa como en América, casos de Juliette Binoche, Sophie Marceu, Julie Delpy, Irène Jacob, Jean Reno o Isabelle Huppert.
Si a todos los nombres que hemos mencionado, reconocidos a nivel mundial, les añadimos otros como Jean Louis Trintignant, Philippe Noiret, Gerard Philipe, Sylvia Bataille, el gran Lino Ventura (italiano de nacimiento), Marcel André, Arletty, Jean Servais, Serge Reggiani, Jean Marais, Daniel Auteuil, Jean Rochefort, Michel Bouquet o los más actuales Vincent Cassel, Audrey Tautou, o la que probablemente sea la actriz más talentosa que se haya visto en los últimos años, Marion Cotillard, vemos que la profesión de actor/actriz en el país vecino está y ha estado en buenas manos.

















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