Aun sonando como siempre, aun copiándose a sí mismos, con su batería de toda la vida fuera de la banda -se sobreentiende, pues ni siquiera aparece en el vídeo-, con Malcolm fuera de juego y con unos artífices con pie y medio en la vejez, y habiendo hecho un videoclip de lo más apresurado, «Play ball» rockea, y hace inevitable que, como mínimo, sigas el ritmo con la pierna.
A estas alturas no van a sorprender a nadie: van a hacer lo único que saben hacer. Con todo el circo mediático que se ha montado a su alrededor, las opiniones encontradas y la gira sin miembros clave, sólo me queda pensar que con el tiempo, lo único que nos quedará serán canciones como esta.
Rock Or Bust saldrá a la venta el 2 de diciembre.

