BE PROG… MY FRIEND! Poble Espanyol. Barcelona. 12/07/2014: Crónica

Publicado el 13/07/2014 | por Edgar Corleone | Conciertos

Bonito emplazamiento, bonito cartel. Corría el aire, el ambiente era idóneo, los precios para nada abusivos y hasta los Anathema se paseaban entre el público para disfrutar de los conciertos. Se esperaba poco para hacerse con fichas, y no demasiado para tomar un refrigerio. A evitar aglomeraciones ayudaban, además, los comercios  de la propia plaza, abiertos y con precios similares a los del festival. En el Be Prog, ante todo, se estaba a gusto.

Antimatter saltaron al ruedo con puntualidad inglesa. Buen sonido desde el principio. Y dadas las condiciones que nos solemos encontrar en los festivales, hasta teníamos que dar gracias. Antimatter sonaron muy bien, y superando el hándicap entre público, banda, y música, que supone el tocar rock progresivo serio y atmosférico a pleno sol a las cinco de la tarde, su propuesta hizo de perfecto calentamiento. La tónica se repetiría hasta Anathema: bandas de disfrute en sala tocando bajo el sol.

Lo mismo con Tesseract, una banda más dinámica que la anterior, más metálica y moderna. Tampoco estaba familiarizado con su música, y a pesar de su cierto vanguardismo, se hacía fácil adaptarse a sus cambios de ritmo y sus voces cargadas de efectos, sin demasiada floritura técnica. Seguro que a oscuras ganaban muchos enteros, pero a su hora, el sol aún obligaba a buscar cobijo. Había mucho entregado a los pies del escenario, y es que a la banda poco le importaron las condiciones. Buena entrega durante poco más de cuarenta minutos que dejó todo a punto para esos franceses tan queridos en esta casa.

be prog publico

Me pareció que Alcest se refugian demasiado en lo netamente atmosférico y armonioso de su propuesta. Quiero decir, sus canciones invitan a cerrar los ojos y disfrutar. El grupo lo sabe, y se acomoda. Neige poco se esfuerza por sacar carisma a relucir, sino que se limita junto al resto a reproducir su música lo mejor posible, acercándose de cuando en cuando al frente del escenario a esbozar una sonrisa y poco más. Sí, los fans disfrutamos con temazos como “Opale”, “Autre temps” o “Délivrance”, pero sobre el escenario, y más tocando a plena luz del día, se echó en falta algo más de entrega. También costó que la banda sonase bien, voces y equilibrio entre las dos guitarras sobre todo. Al inicio la finura de su propuesta brillaba por su ausencia, y esto también le restó puntos. A mitad del concierto el sonido mejoró, y algunos conectamos del todo hasta el final. Sin embargo, me quedo con sus discos, pero la próxima vez que se acerquen a una buena sala, no me lo pierdo.

No constaté demasiada expectación para ver a Fish. Las bandas más contemporáneas componían gran parte del cartel, y el punto clásico de Fish, me dio la impresión que más que equilibrar, desequilibró. Sin embargo, hubo algunas filas de gente apoyando al veterano vocalista cuya banda, obviando una estética bastante peculiar que incluía a un teclista vestido de azul hospital, sonó estupendamente. Fueron sobre todo los teclados y las líneas de guitarra lo que aportó más encanto al concierto, que sonó muy sinfónico, recordando mucho a bandas como Genesis e incluso Supertramp. La pega fue, si acaso, el propio Fish, cuya voz ha perdido muchos enteros. Con “Script for a Jester’s Tear” levantó una atención que se diluyó a los pocos minutos al hacerse evidente que el tema le venía grande. Se le dieron mejor sus temas propios, como “Big Wedge”, pero aún así, el poso que dejó fue más de nostálgica curiosidad que de gran calidad.

Anathema elevaron la media hasta los niveles esperados. Cualquiera que haya visto a los británicos sabe cómo se las gastan: influenciados hasta el tuétano por Pink Floyd, se esfuerzan obsesivamente por representar en directo sus canciones lo más fielmente posible, aportando una presencia escénica muy potente bien equilibrada por la fuerte carga emotiva que lleva por nombre Lee Douglas. Dada la cantera de temazos que ya atesoran, tuvo que ser difícil confeccionar el setlist de anoche. Eché en falta muchas, pero tampoco me sobró ninguna. Desde los “Untouchable, Part 1” y “Utouchable, Part 2”, hasta el espectacular final -según ellos, no previsto- con “Fragile Dreams”, el público no paró de corear temas y moverse al son que los músicos dictaban. Me parece más una banda más de alucinar que de saltar, pero si ellos pedían saltos y palmas, se les daba. Atmósferas, teclados, voces, baterías y esa mística guitarra de Daniel, sostienen con belleza y emociones el universo Anathema. Espectaculares incluso en el momento electrónico de “Closer”, aunque de largo me quedo con “Distant Satellites” y las más “convencionales”, como “Thin Air”. Tocaron el cielo sin derretir sus alas. Enormes.

be prog opeth

¿Y qué decir de Opeth? Pues que casi barrieron a Anathema con un descomunal concierto. El mejor sonido de todo el festival: contundente, extremo y cristalino. Bestia, muy bestia, y con un Mikael Åkerfeldt al 100%, incluidos guturales que hicieron que se me cayesen las pelotas al suelo. Técnicos. Serios, pero cachondos. Impolutos, grandiosos. Ayer era su día: llevaban dos semanas sin tocar y parece que lo cogieron con muchas ganas. El setlist fue variado, desde lo más extremo -“Deliverance”, “Heir Apparent”- a lo mas progresivo -“Devil’s Orchad”, “The Lines in My Hand”-, pasando por el momento psicodélico de “Atonement” y la belleza de “Hope Leaves”. Los continuos cambios de registro, de ambiente y de intensidad son, en directo y tan bien interpretados, lo que anoche los hizo salir por la puerta grande. No se si hubo algún puñetero fallo entre tal amasijo de elaboradas composiciones, pero estaba tan absorto que ni me enteré. Un concierto impecable de algo más de 90 minutos que, como el de Anathema, supo a muy poco. Para enmarcar.

Y sintiéndolo muy hondo, a Pain Of Salvation tuvimos que sacrificarlos, pues el largo viaje de vuelta, las 8 horas de música acumuladas y un AVE que saldría muy temprano al día siguiente impedían pensar en otra cosa que no fuera una cama. Pero hasta donde pudimos disfrutar, calificamos el evento de notable holgado. Puntualidad -obviando 10 minutos de retraso de Opeth-, nula masificación -¡ojalá esto se mantenga!-, buen sonido, y buen trato al público. Habiendo confirmado la organización la edición de 2015, no dudamos de que esto se convertirá en una cita ineludible para amantes del progresivo.

Podéis ver los repertorios de todos los grupos en este adelanto que publicamos hace algunas horas.

Completo reportaje fotográfico aquí.

Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

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