Lo mejor que tiene el maño más famoso del mundo, Santi Pekeño Ternasko, es que el tío es un martillo pilón. Los relojes atómicos los pone en hora él. Y de vez en cuando tengo el inefable privilegio de recibir sus comunicaciones desde su búnker secreto donde desgrana lo mejor de la música mundial. Y esto es como todo, a veces no encaja, a veces… no estoy en el momento, pero otras, como en este caso, pues es amor a primera vista. Una escuchada, mientras estaba haciendo curro chungo, agobiado… y me quedé embobado. Esta gente está en mi rollo, y punto. Un, dos, tres… ¡Perversónicas!
Woman. Vamos a empezar tirando de honradez: estoy haciendo trampas, porque mientras escribo estoy mirando de reojo una biografía. Y claro, leo que han querido renovar temas de los años 50, y estoy esperando a Django Reinhardt, o a Howlin’ Wolf… pero al escuchar esto.. es Misfits. Fiend club, Last caress… pilla una de las famosas. Mira a Jano con el bajo, o a Gonzalo, esto suena a Misfits. Hasta la voz de Stel, salvando las distancias, tiene ese mismo eco, joder, el solo de Raúl… dan ganas de ponerse el churrete ese en el pelo y empezar a berrear… eso sí, pasando por el gimnasio.
Fuego. Trallazo a los platos y guitarreo a manta, con Carmelo haciendo entretejiendo distorsiones con Raúl para crear algo potente, como una hola que va contra las estrofas. Una vez Stel ha entrado en acción, Jano le saca filo a las cuerdas. Aunque le apagues el ampli, siguen sonando las hostias que le arrea. Ha habido un giro, no suena tan punk, esto es un rock de la vieja escuela, enlazado con el hard rock. Es como si Muddy Waters se hubiera cruzado con los Gojira antes de que existieran los Black Sabbath. Y ojo el final. Esta canción hay que escucharla en directo, porque los últimos 30 segundos de final apoteósico pueden ser lo mejor de tu finde.
Escaparrar. Mira que siendo riojano… pues ni puta idea tenía para qué te voy a mentir. Escaparrar es esa frase que le dices al vecino del taladro, al que se le rompió la bolsa de basura en el ascensor, al que en una rotonda a poco te deja en el sitio… lo que viene siendo el giñar en un berzal, pero de una forma elegante y contundente. Esto tiene aires más modernos, porque estoy pensando en el Somos de Hortaleza, de Haches. Serán los coros, o la sección instrumental. He tenido un flasheo con Stel. Su voz… no suena a cantante de rock estándar. Tengo que escucharla en otro contexto a ver qué hilo suelto está dando latigazos dentro de mi cabeza.
Little. Es un grandisimo recurso, nunca lo suficientemente explotado, para una banda de rock: batería, bajo, voz, y unas cuantas estrofas por delante. No te digo que eches a los guitarras del escenario, pero sí que los dejes en un segundo plano. Esos contrastes, sobre todo en directo, pueden darle mucha vida a una banda. Lo cierto es que esto no es una canción, es un relámpago, dos minutos cargados de potencia sonora.

Pedirte perdón. Con el cencerro de una vaca (qué no, que es broma), y un par de guitarristas encabronados por la falta de protagonismo en la canción anterior, me viene el flashazo. ¿Dos bandas podrían arrejuntarse? ¿en plan pareja de hecho? Yo tengo una idea. Shöck, los punkis, los de Bilbao, la capital del mundo. Son sus leyes, es como escuchar la misma base, pero en otro tempo, sin tanta rabia, esto tiene un rollo más melódico, pero, en mi humilde opinión, Stel tiene el mismo aire que Micki Paiano. La italiana tiene una banda paralela, Micki and the buzz, donde toca otros estilos más rock cincuentero, y Stel… claro esto explica los orígenes de la banda. ¿Ves? Soy un poco lento, pero al final llego. Pues tiene razón. No son exactamente Chuck Berry, pero sí que tienen un poso clásico.
Vamos a morir. Qué hermoso mensaje para lanzar la batería y el guitarreo a toda mierda, como Joan Jett en Bad Reputation. El caso que el bajo me hace pensar en DeeDee Ramone. Si suena a los Ramones, mola, y punto. Vale que Johnny era un poco gilipollas, pero si tienes un problema con Joey, tienes un problema conmigo. Esto es punk-rock, es fácil, es ligero, es rápido, y mola un montón. Joder, que alguien llame a Travolta, que fijo que lo sabe bailar. Qué cabrón, Travolta.
Black out. ¿no era una de Motörhead? (no voy a poner el título, busca un poco). El caso que el comienzo me ha traído al coco a Lemmy y compañía a toda mierda. La parte instrumental, ese bajo que hace como un decrescendo bajando una escalera —se notan los escalones—, con unas guitarras que se han vuelto lisérgicas un momento, como presas de la velocidad, y eso que la batería de Gonzalo tampoco es que haya impreso un doble bombo infernal. Me pasa lo mismo con los Atasko, de Basauri. No necesitan correr para ser rápidos, si es que eso significa algo.
Love is the new punk. Esto es una versión maña de Sheena is a punk rocker. Es puro Ramones. Es para saltar al escenario y ponerte a berrear los coros. 39 segundos. Ni Usain Bolt con diarrea alcanzó ese punto de velocidad. Rápido, contundente y con ese espíritu de las canciones de DeeDee que lo hicieron inmortal.
Para los que se van contentos sabiendo que en el norte tenemos unos amiguitos con muchas ganas que son capaces de hacer cosas tan guapas, enlaces de la banda:
Spotify https://open.spotify.com/intl-es/album/3ToOzmXaFJnnwSJFn3Uc0b



