Happy Killings – Holocaust 2: Revenge (2026)

Qué felices coincidencias suceden en ocasiones. Lo he dicho cien veces, y aquí viene la centésimo primera: ni soy músico, ni soy musicólogo, ni soy periodista. Es más: valer, valer, lo que se dice valer, no valgo para nada. Hay tres o cuatro cosillas en las que me apaño, y soy tremendamente hermoso y sensual, pero poco más. Así que, para el tema de hacer reseñas, lo que los iluminados llamarían ahora «band scouting» o alguna gilipollez similar, en vez de cribar algoritmos o poner a la IA a analizar acordes, simplemente sigo mi instinto. A Happy Killings los descubrí en Mixtape, con Mercedes Herrada (lo mejor que tiene Alemania desde Jürgen Klinsmann) y, cuando he descubierto que son banda de mi maño favorito, Santi Pekeño Ternasko… es raro, pero me siento respaldado. Cuando gente así me sigue los pasos, o terminamos cruzándonos en el camino, tan mal ojo no tendré, digo yo. Un, dos, tres… ¡Happy Killings! 

Taman Shud. Ni intro, ni fade in inicial, ni hostias. A plena tralla desde el primer segundo. Melódicamente, salvando las distancias estilísticas, tiene un aire a Nirvana. A ver, cierra los ojos y ponte a tararear Pennyroyal Tea, o Rape me y ahora reduce esta canción a un silbido. Con suerte, verás lo que yo veo. Yo me crie con Newsted y he cogido un complejo cojonudo con los bajistas: si quieres tener una buena banda, que el bajo reparta cera. Happy Killings ponen ese check con un cincel. Es como si en la mesa de mezclas tuvieran un calibrador de porcentajes y nunca lo bajarán del 40% de presencia total. En las estrofas las guitarras subrayan el final de cada verso, pero es el bajo el que carga como las espaldas de Briareo con toda la banda. Innegable también el paralelismo a The Smashing Pumpkins, a los buenos, los de Zero, o Bullet with butterfly wings, que es a la que le veo un aire. Esto, por decirlo así, es una especie de grunge-metal, un hard grunge. Cuando Nirvana conoció al guitarra de Papa Roach y versionaron a The Smashing Pumpkins. 

Old school remains. Me encanta ese sonido de tocadiscos viejo. Suena como aquellos primeros discos de Django Reinhardt, cuando ni el jazz, ni el blues ni el rock sabían dónde iban a llegar. Poco dura. Batería a toda mierda y la banda lanzada a la velocidad del disco de una radial. Esto sí que está en otro rollo. Digamos que entra en un metal más ortodoxo. Helpless, de MetallicA, aunque sólo sea porque esa batería va pateando culos. Entre Diamond Head, Mustaine cuando no anda echando a nadie de Megadeth y Anthrax. También se nota en el sonido. No es que le hayan apagado el ampli al bajo, sigue siendo igual de poderoso, pero ha perdido un poco de protagonismo, tal vez porque los riffs del guitarreo son más crudos, más maníacos, y parecen absorber todo el aspecto sonoro. Si esto no te mola, te quitan el carnet de heavy, y no puedes llevar la camiseta de The four horsemen (yo la tenía en sudadera… y se me rompió). 

Indifference. Vale, mi opinión no es neutral porque soy un bajista frustrado, pero esto me encanta. Un comienzo a lo King nothing, de los MetallicA que molaban, con Newsted. Mi primer amor, que se rompió cuando descubrí lo gilipollas que es Hetfield (ojo, que Ulrich no le quita bocado), pero que siguen siendo una gran influencia para mí, y lo serán hasta que la demencia convierta todos estos recuerdos en polvo en el viento. La batería reducida a poco más que un metrónomo, las guitarras paradas, sólo quedan un bajo y la verdad. Así que cuando arranca se convierte en una taladradora. Tiene un aire a Black Sabbath en la forma de tocar, de cantar… es como poner a Iommi a 1.25x y hacer un breve homenaje al recientemente fallecido Ozzy (por cierto, sus memorias son para mear y no echar gota. Recomendadas desde lo más hondo de mi frío corazón). 

Failing. Lo primero que hace la batería tiene un paralelismo con el solo (sí las baterías también hacen solos, pregunta a los Manowar) de Rammstein en Weisses Fleisch. Ese momento tirando de timbal me ha hecho un cortocircuito en las neuronas (sí, en las tres que me quedan sanas) ¡By the way! De los Red Hot Chilli Peppers. Hay que salvar de nuevo la distancia estilística, pero el paralelismo me parece más que legítimo. Es curioso cómo intercambian tirones de pura fuerza con otros tramos más melódicos, más estilistas, si vale el símil.  

War. Han buscado su One, su tema antibelicista, pero, en lugar de encontrar la baladita metalera, se han ubicado en un sonido casi nu metal, cercano a P.O.D. en Sleeping awake (si no la conoces, sale en Matrix. Si no conoces Matrix, ¿qué has hecho con tu vida?). También tiene algo del The loneliest day, de System of a down. Es un punto de vista interesante. Desde siempre, se nos pinta la guerra como una suerte de mal necesario lleno de rostros compungidos y música épica, una especie de tormenta pasajera que desemboca irremediablemente en un mundo mejor. Pero la guerra es olor a mierda, a sangre y a pólvora, correr de un lado a otro y perder el forro para convertirte en un número anónimo. Ni hablemos si eres un civil que sólo tratas de salvar el pellejo, o salvar el de los tuyos. Más que necesario, y más con los tiempos que corren, plasmar lo salvaje, cruel e innecesario de tener que imponer las ideas a cañonazos, sobre todo cuando el sistema económico y político forman una maraña en su declive. 

God is gay. Estaba pensando en el S&M, el disco de MetallicA con la sinfónica de San Francisco y Michael Kamen, justo antes de empezar Fuel. Este inicio tiene algo transgresivo, como si nos hubiéramos colado en el local y los viéramos calentando motores. Trallazos a los platos, doble bombo y un riff que pesa media tonelada. Esta se disfruta, canción de esguince cervical… pero vamos. El sonido se desplaza a Megadeth. Seguimos en un thrash metal al uso, pero no están fotocopiando canciones. Es más, en los coros tienen un poco de Guns & Roses en los estribillos. 

Ha sido intenso. Estos tíos hacen heavy metal, pero la vorágine de influencias los hace oscilar entre muchos estilos, lo que hace que la frescura, que la capacidad de sorprender no se resienta. 

Para los que se sienten revalidados cuando se cruza uno por el camino con gente deseable, enlaces de la banda: 

Spotify https://open.spotify.com/intl-es/artist/3CMFuqv5hXTy2hlUzg3lFl 

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