The Buzzos es uno de los mejores tesoros guardados del rock and roll nacional. Y no penséis que esto que digo es un halago ni mucho menos, es una amarga queja que una banda como The Buzzos, a la que avala sus discos, sus canciones, no mi opinión, no disfruten del reconocimiento masivo de la escena rockera, y cuando me refiero a ser reconocidos no es a que su nombre suene entre la gente, que suena, sino que se traduzca en ventas de discos y asistencia a conciertos. The Buzzos, insignes veteranos de guerra, tienen nuevo disco bajo el brazo, ¡y vaya disco!.

“Survival”, su nueva entrega, entra en acción con “Mad city” un auténtico trallazo hard rocker con aromas a los The Cult de “Sonic Temple” y amigos, eso son palabras mayores. No decae ni mucho menos la intensidad con “Storm inside my brain” de hechuras rockeras y estructuras power pop que derrocha adrenalina junto a unas melodías pegadizas de Sean Swindle. “Lost in time” viaja al norte de Europa para rendir homenaje a ese hard rock de alto voltaje que capitanea Michael Monroe. “Make things right” rescata para la causa el espíritu punk rock de la banda con unas guitarras afiladas y un estribillo que empuja a no parar de saltar.
“Tonight” bucea en las raíces del hard rock mientras juega con las melodías del rock escandinavo que da paso al musculoso riff del que presume “Pretty face”, una canción que aprovecha el contraste fuerza/velocidad del manera maestra. Hablando de guitarras crujientes, las “Hard to hide” suenan que truenan volviendo a explotar la contraposición de unas guitarras poderosas y una base rítmica contundente con las líneas melódicas de voz. “Falling a comet” contiene ritmo funk, guiños a The Black Crowes y la versión más negra que son capaces de ofrecer The Buzzos.
Seguramente mi canción preferida del disco sea “Summer’s almost gone” un medio tiempo poderoso de aires sureños y a su vez reflejando el sonido angelino de mediados de los 80, cuna canción que va creciendo en intensidad y fuerza de manera escalonada y eficaz. “Fool’s luck” es puro hard rock de alta gama al mas puro estilo norteamericano con unas guitarras magníficas. El disco ya no se permite ni un momento de descanso, y en la misma onda nos encontramos una gran “Dirty Halo” heredera de Foghat y de los mejores y más salvajes guitarrazos de Ted Nugent poniendo punto final a otro gran trabajo de The Buzzos.

