Regreso del más ilustre bardo de UK. LLoyd Cole al ruedo con su nueva obra llamada GUESSWORK, y un regreso un tanto sorprendente por apostar por sonidos de corte electrónico aunque no sea la primera vez que lo hace ,pues basta recordar esos trabajos a primeros de esta década dedicados a explorar ambientes menos orgánicos e incluso experimentales. Sin embargo a diferencia de los meritados trabajos de experimentación, en el caso presente se ha decantado por usar el pop como medio de expresión dentro de todo un anclaje de teclados y sintetizadores con resultado un tanto irregular, pues puedo entender que pretenda escapar de su faceta folksinger a la cual ha dedicado buena mitad de la década, pero tal vía de escape no puede ser costa de perder señas de su identidad .
Un Lloyd Cole que escoge ser un crooner techno a lo Blue Nile o la final carrera de Talk Talk, que en ocasiones acierta como en la delicada The Over Under, When I Come Down From The Mountain , Loudness War, o Remains ,pero que en buena parte del mismo parece apuntarse a un revival 80’s tratando de emular con menor fortuna a Aha o OMD, pues poco hay que agradecer a simplezas como Night Sweats, The Afterlife, o Moments and Whatnot. Cole se hace demasiado poco Cole y más otra cosa ya un tanto más resesa por cuanto aquellos que le han servido de espejo se encuentran artisticamente muy por encima de lo que se nos ofrece.
Una vía de escape artístico fallida en el computo general, entendiendo y valorando que un artista quiera evitar encasillarse o tenga los bemoles suficientes para dar una vuelta de tuerca a sus intereses, siendo esta una posición aplaudible, pero que puede resultar bien, mal o como ocurre aquí un tanto irregular.
