Crónica de Café Quijano – Tío Pepe Festival (Jerez de la Fra. -Cádiz-) 12/08/26

Café Quijano es una banda atípica y que merece un gran respeto, pues a finales del siglo pasado y principios de este logró un enorme éxito con discos como La extraña paradoja del sonido Quijano, La taberna del Buda o Qué grande es el amor. LP que incluso les catapultaron hasta conseguir discos de oro y platino, además de alcanzar los primeros puestos en las listas de las radiofórmulas.

Sin embargo, decidieron cambiarlo todo para componer varios trabajos sobre el bolero, que obviamente vendieron menos, y seguir ahondando en los ritmos hispanos que les han llevado hasta Miami 1990, el disco que les servía de excusa para regresar a las Bodegas Las Copas, dentro del Tío Pepe Festival 2026.

Un concierto especial y largo —tocaron veintisiete canciones durante más de dos horas y veinte minutos—, dividido en tres fases, donde demostraron el buen momento que atraviesan los Hermanos Quijano, acompañados por una banda de siete integrantes, con percusiones, batería, sintetizador, guitarra y una sección de metales formada por trombón, saxo y trompeta.

 

Aunque en la primera parte tan solo contaron con la ayuda de la percusión y la trompeta, el centro del escenario quedó para Óscar, al contrabajo; Raúl, a las seis cuerdas y los coros; y Manuel, a la voz principal, la tercera guitarra y con gran peso en sus parlamentos, en los que explicaron su amor por el romanticismo, evocaron hechos del pasado y animaron al público jerezano, que conformaba una afluencia destacada.

Vestidos con traje blanco y camisa negra, decidieron que este acto fuese intimista y dedicado al bolero.

Todo fue interpretado con gusto y clase, emocionando con En mis besos, No, no soy yo, Me dejaste solo, No me reproches, Qué será de mí, Cuatro palabras —que nos recordó que colaboró con ellos Andrés Calamaro—, Me enamoras con todo y la preciosa Robarle tiempo al tiempo. Un regalo para el público asistente: una colección de boleros propios de tan alto valor compositivo.

Dejando las chaquetas, tras un breve intervalo llegó la parte central, que comenzó de forma poderosa con algunos de sus grandes éxitos del pasado, como Tequila, Dame de esa boca, De sol a sol o Las llaves de Raquel, acompañados de temas más recientes como La vida no es La, La, La, Manhattan o los primeros cortes de Miami 1990, como la tranquila Sería mejor callarse o las más movidas Indiana, La primera noche, La cumbia del soltero, Solo te puedo decir y Sabes qué te digo.

Para el final se llegó al paroxismo con La Lola, con un cierre brutal, con todos los componentes de la banda al filo del escenario y Manuel finalizando sin micrófono.

Pero todavía quedaban los bises, con los hermanos vestidos de negro y rindiendo homenaje a Corrupción en Miami con Miami 1990, además de tres éxitos del pasado: Desde Brasil, Nada de nada y La taberna del Buda, como colofón a una noche inolvidable de Café Quijano.

Ojalá regresen por tercera vez consecutiva a los veranos de González Byass.

Archivo Fotográfico de Tío Pepe Festival – fatou.es.