Como manda la tradición, toca echar la vista atrás para entre toda la música escuchada estos 365 días ser capaz, o intentarlo, de sintetizarlo en diez. Como siempre, y a estas alturas no tendría que volver -una vez más- a explicarlo, no se trata de un dogma de fe sino de un simple divertimento, un reconocimiento implícito en el que muchas veces pesa más factores emocionales que los estrictamente musicales, porque para eso no me duelen prendas reconocer que hay gente más preparada que yo. ¡Basta ya de tanta chapa!. Aquí os sirvo sobre la cada vez más curtida barra de este blog, veinte discos, diez de aquí y diez de allí que me gusta destacar de 2025, así que vamos allá:
Mejores discos de 2025
Discos Nacionales
Redshark – Sudden impact
Segundo larga duración de los de Barcelona, un auténtico trallazo de Speed Metal que supera a su anterior “Digital Race” (2022) y mira que con su debut pusieron el listón bien alto, pero “Sudden impact” está repleto de riffs afilados y veloces, estribillos poderosos, puro Heavy Metal que bebe de la influencia de bandas como Crimson Glory o Sanctuary. Un disco que no puede faltar en la colección de ningún metalhead, menos aún en estos momentos de confirmación del buen estado de forma del género.
Botijo – Arcilla y zapatilla
Sigo en Barcelona y también con otro segundo larga duración, esta vez materia bruta de la mano de estos terroristas sonoros llamados Botijo. Metal y Hardcore se entremezclan junto a unas letras mordaces repletas de humor ácido y mala leche. Thrashcore como nos enseñó Soziedad Alkoholika en sus primeros discos es la fórmula que manejan Botijo entre manos y válganos Lemmy que estos tipos saben como llevarlo a la práctica de manera sobresaliente. “Arcilla y Zapatilla” es un disco fabulosos y corrosivo.
Saurom – El principito
Lo de Saurom hace ya mucho que es “cosa seria”. El último golpe de timón de los “Juglares del Metal” ha sido posiblemente una de las mejores decisiones tomada por la banda y “El principito “ lo confirma. Saurom arriesgan tratando de buscar ese anhelo de originalidad que los aparte de aquellos que pretenden encasillarlos, tratan de ahondar allí donde otros ni tan siquiera se plantean buscar. Acercar música y literatura haciendo que una necesite de la otra, que se encuentren imbricadas por naturaleza.
Medalla – Música Máquina
Desconozco la trayectoria de estos tipos ya que siempre los he situado en los parajes del indie rock, páramos por los que cuando me adentro ando con pies de plomo. ¡Así que os podéis imaginar mi sorpresa cuando me topé casi por casualidad con “Sacrilegio”!. Medalla se meten de lleno en el Metal a los que añaden efervescencias punk y desarrollos psicodélicos para construir un artefacto sonoro que además cuenta con esa bien entendida “comercialidad” en su sonido para no cerrarse puertas a la vez que abre otras.
The 59 Sound – Borderlines
Los malagueños The 59 Sound es una de esas bandas a las que es necesario seguir la pista. Lo sencillo es encuadrar su sonido dentro del manido -y manoseado- Rock Alternativo aunque las aristas que lo definen se queden cortos ante lo que proponen en estar magnífico “Borderlines”. Un disco auto producido que suena de maravilla en el que brillan unas canciones preparadas a conciencia, explorando sonidos que viajan desde los noventa hasta instantáneas más actuales sin que desentonen ni un solo instante.
The Pisses – Piss or die
Desde Chiclana de la Frontera (Cádiz) llegan The Pisses, irreverencia que viaja a bordo de riffs desaforados, actitud en primera persona, planteamientos punk, fortaleza metálica, concepción alternativa. The Pisses son estridentes a la vez que melódicos, en su sonido puedes averiguar la disolución de la ortodoxia en el metal que promovieron Faith No More o Rage Against The Machine obviando el hip hop como sustento urbano y sustituyéndolo por la acidez correosa del punk rock que también en los 90 construyó su propia heterodoxia que le abriese puertas al gran público.
Hamlet – Inmortal
Una de las bandas más grandes que ha dado este país, no temieron a revolverse y remover los cimientos del Metal en un momento necesario y como siempre, cuando se trata de cambios, arriesgado. Plantaron la semilla para que otros recogiesen los frutos, pero siempre han mostrado con sus discos, que al final, había que volver la mirada hacia ellos. “Inmortal” es otra muesca más en el revolver de Hamlet, una bofetada en pleno rostro a base de canciones que retumban en tu pecho mientras revisten la realidad de violencia sonora, de aspereza vital.
November – The long way home
El hard rock melodically después de su descenso al infierno discográfico ha sido -posiblemente- el estilo musical más vilipendiado y tratado de ridiculizar por las nuevas hordas del “absolutismo” musical, pero ahí sigue, revitalizando “viejos” músicos y pariendo nuevas bandas que nos ofrecen grandes discos para regocijo de los que nunca perdimos la fe. Han salido varios discos a gran altura dentro de nuestras fronteras, y este “The long way home” de los asturianos November brilla con luz propia. Capaces de derrochar elegantes melodías cuando transitan vías del A.O.R. y de sacar músculo cuando transmiten la electricidad del hard rock.
Alfredo Piedrafita – El mejor de tus días
Desconozco si es un necesario ejercicio de nostalgia por mi parte pero este disco de Alfredo Piedrafita se agarra a mi fibra sensible y se queda a vivir en ella para siempre. Alfredo recupera parte del cancionero de Barricada, que también lo es de mis días, de mi vida y lo reinterpreta dándole un aspecto más actual y personal sin despojarlo de su espíritu original. “El mejor de tus días” es un disco en el que me encierro a solas y arrojo la llave lo más lejos posible del alcance de las manos.
Vuelvo a Málaga con el tercer disco de Red Eye, un viaje al corazón del riff primigenio, de la profunda densidad del Doom Metal. En este “III”, Red Eye se acerca a la profesión de la fe en el riff, en la concepción primigenia del Hard Rock, en los desarrollos y atmósferas del Heavy Psych para dramatizar a base de grandes canciones el trayecto que les lleva a seguir cubriendo etapas en este complicado mundo del Rock.
El nuevo trabajo del guitarrista Kike G. Caamaño se ha colado entre mis discos escuchados a última hora y su impacto, mi sensación ante sus canciones ha sido tal que era injusto dejarlo fuera de la lista por una cuestión de tiempo, mereciendo sin lugar a dudas figurar por pleno derecho. Metal Progresivo de alta capacidad con un guiño que sigo afirmando que es de los mejores que tenemos dentro de nuestras fronteras y que además tiene muy claro que aún siendo su longevo proyecto personal, no busca sólo el lucimiento de la guitarra sino el cómputo global.
Discos internacionales
Michael Schenker Group – Don’t sell your soul























