Crónica de Five Finger Death Punch + In Flames + Of mice and men en Madrid, Ring WiZink Center, 11/12/2017

Publicado el 12/12/2017 | por José Luis Díez | Conciertos

Había ganas de ver el concierto conjunto de Five Finger Death Punch e In Flames tras su exitoso paso por la edición del Download Madrid de este verano, así que no es de extrañar el buen ambiente que se reflejaba en los alrededores del Wizink Center justo antes de la apertura de puertas. Un recinto señero el antiguo Palacio de Los Deportes que presentaba una buena presencia de aficionados en su pista, parte habilitada para el evento.

A las 19.30 aparecían por escena Of mice and men, quinteto estadounidense que bajo el nombre de la novela de Steinbeck encontramos a un cuarteto de metalcore con toques hardcore y que en su media hora dejaron buenas sensaciones a los amantes de este estilo musical, que viendo la reacción del público no eran pocos. Seis temas  que sirvieron de calentamiento, con un Aaron Pauley que demostró ser un buen “front man” que llegó a formar un “wall of death” y hacer sentarse a la gente al más puro estilo “Desmadre a la americana”.

Con menos de quince minutos de espera aparecían por escena los suecos In Flames, otrora pioneros del death metal melódico de Gotemburgo, junto a Dark Tranquility y At the gates y que desde hace unos cuantos años consiguieron llegar a más público cambiando el estilo, más electrónico y “groove metal”. Anders Fridén sigue siendo el líder y maestro de ceremonias y aunque no maravillaron si estuvieron más que solventes, una actuación de ritmo pesado con un mareante juego de luces por todo el escenario y dos cubos sosteniendo los sintetizadores y la batería, donde durante hora y veinte “jugaron” entre el presente y el pasado, aunque como es lógico del que más tocaron es de su último trabajo “Battles”, comenzando con “Drained” y “Before i fall”, comprobando que a cada seguidor que pierden desde hace una década ganan cinco (solo hay que ver en que nivel de afluencia se encuentran Dark Tranquility y At the gates). Un pequeño guiño a su anterior Lp con “Everything´s gone” y al álbum con el que empezó el cambio con “Take this life”, a la que siguió “Trigger”, tema que casi marca el final de su época “death metal” y que encendió los ánimos del respetable, encadenando algunos de sus mejores canciones como “Only for the weak”, “Dead alone”, “Moonshield” y “The Jester´s dance”. Con las masas enfervorecidas volvían a su reciente trabajo con “Save me”, “Here until forever” y “The truth” junto con un clásico de sus nuevos tiempos como “Alias”. “Deliver us” dejaba paso a otros cortes importantes como “The mirror´s truth” y “The quiet place” dejando como cierre “The end” del “Battles”. Un colofón perfecto.

Y a eso de las 22.25 pisaban las tablas del Wizink Center los estadounidenses Five Finger Death Punch, cabeza visible del movimiento denominado “groove metal” y todo un seguro en directo, ahora que vuelven a tener al frente a Ivan Moody, que parece que ha superado sus adicciones. Sonido magnífico y un escenario con un enorme cráneo con dos bates de beísbol cruzados , no pararon de animar y como único debe tal vez demasiados parones, aunque en lineas generales la banda es un “ciclón” que incluso se permitieron el lujo de subir a unas diez personas que iban con sus caras maquilladas como el rojo tatuaje facial de Moody . Un repaso a toda su trayectoria que comenzaba fuerte con “Lift me up”, siguiendo con “Never enough” y una subida de intensidad con “Wash it all away” y “Got your six”. “Ain´t my last dance” dejaba paso a la excelente versión del “Bad company” de la banda homónima y a un “Burn MF” “a toda pastilla”, momento donde decidieron dar un respiro al personal con una parte acústica más tranquila con “I apologize”, su estratosférica “Wrong side of heaven” y “”Remenber everything”, con móviles (muchos) y mecheros (menos) iluminando el pabellón y que avanzaban la “traca final” con “Coming down”, “Jeckyll and Hyde”, “Under and over it” y “The bleeding”. Un poco menos de hora y veinte minutos que hicieron las delicias de los presentes y que demuestra que la banda es un referente entre los grupos metaleros que actúan con asiduidad y formados en el siglo XXI, con un Moody bien de voz y el estupendo guitarrista Zoltan Bathory encabezando a los de Las Vegas.

Sobre el autor

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exortizar sus demonios interiores en su blog personal su blog el curioso observador

Publicidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *