Crónica de la primera edición del GARAGE SOUND FEST

Publicado el 22/07/2017 | por Sergio Bixo | Conciertos

La primera edición de Garage Sound Fest la vamos a recordar por muchas cosas, la primera por el espectáculo en general, y es que ya es raro que en un festival todos los grupos (y cuando digo todos me refiero a todos) hagan tremendos bolos donde sus actuaciones te sorprenden y te dejan con ganas de mas directo,  y encima lo juntan con motor que para los que no somos eruditos en este tema, ver las motos de Freestyle haciendo sus trucos y ver sus saltos, te dejan con la boca abierta. Las siguientes son temas organizativos como una sensacional producción para tenerte entretenido aunque no haya música en directo, ya sea con espectáculos de motor, o bien en carpas con motos y coches custom que sorprenden por la originalidad de ver las maravillas que se pueden hacer con los vehículos.

Lo que hay que reconocer es que la organización de este evento tiene un par de pelotas por hacer un festival en uno de los años en que más grupos top se han juntado en un carrusel sin fin de festivales, y encima, con un par, hacer la primera edición el mismo fin de semana del FIB, Resurection Fest,con Scorpions en Mérida, y el Sold out de Asfalto en Leganés entre otros. Seguramente se arriesgaron en buscar grupos que llenan el escenario con conciertos potentes y de mucha calidad, en los que el público se divierte y sale encantado con lo visto en el escenario, y sabes que no van a defraudar en sus directos, aunque la mayoría de esos grupos son (con todo el respeto) una serie B dentro de los festivales, y muchos de ellos las ultimas veces que han venido no fueron ni siquiera a la Riviera, con la excepción de Extreme que, aparte de venir con el único concierto en España este año, es un grupo que no se prodiga demasiado por este país, una pena porque sus espectáculos son brutales. Como efemérides podemos decir que en menos de 2 semanas hemos podido disfrutar de dos de los grupos mas importantes de Boston en el mismo escenario (Aerosmith y Extreme).

Los tres primeros conciertos fueron para un puñado de valientes que aguantaron los mas de cuarenta grados que marcaba el termómetro en el auditorio; tres grupos que parecían que estaban tocando ante 30.000 personas y en horario de prime time. Neon Delta, son un magnifico grupo que esta cosechando un espectacular éxito con su disco “Imparable” y que con su potencia y energía demostraron que no solo en estudio son buenos, si no que en directo también lo son, bastó con escuchar el tema que da nombre al disco y “Balas y Poemas” para que la gente estuviese flipándolo. Sin espectáculo de Motor llego el turno del primer grupo internacional, los elegantes en su vestimenta, pero enérgicos y duros en su hard rock como son Tax The Heat, con “Animals” y “Highway Come”, posiblemente hicieron subir un par de grados mas de temperatura de pura energía escénica.

Con el parón para colocar el escenario de Shawn James, pudimos apreciar el espectáculo de minimotos y comprobar la velocidad que tienen una maquina tan pequeña.

Ahí subió al escenario Shawn James & The Shapeshifters con su folk rockero que sabe a sureño, con su voz rasgada interpreto desde sus entrañas temas que llegaron al publico como “Through the Valley” o “Hellhound.

Y llego el turno para The Answer, grupo que pudimos ver este año por nuestro país junto a Dead Daisies, y que dejaron una imagen estupenda en la presentación de su nuevo trabajo “Solas”, un grupo que en España se sienten cómodos, Cormac Neeson  es un estupendo contante que guía como nadie la magnifica guitarra de Paul Mahon,  temas como “Spectacular”, “Thief of Light” o “Under The Sky”, hicieron que el respetable le diera igual el agónico calor.

Aquí llego el primer momento de saltos de Freestyle donde la cara de asombro se veía reflejado en cada salto de los tres valientes Rocky Florensa, Antonio Navas y Marc Pinyol, ¡¡¡espectáculo puro!!!.

Con el cambio de Back Line llegaron los cabezas de cartel de Viernes, todo sea dicho, el listón de los grupos anteriores lo habían dejado muy, pero que muy alto, pero estamos hablando de The Darkness, solo hay que ver salir a Justin Hawkins con su mono de color azul y sus poses al mas puro estilo Mercury para tenerte atento y disfrutando de un magnifico espectáculo; carismático hizo las maravillas de los de abajo con temas como “Stuck in a Rut”, “Get your Hands off my Woman”, “Friday Night”, “I Believe ina Thing Called Love”, “Love On Th Rocks With No Ice”, un concierto que hizo olvidar los problemas de sonido e incluso con sus instrumentos.

Después de otros espectáculos de saltos de Florensa, Navas y Pinyol, subieron al escenario los argentinos God Save the Queen la banda tributo a Queen, y visto el concierto que se marcaron no me extraña que miembros de la banda original les hayan bendecido, cantaron todos los clásicos de la banda dejándonos una imitación de Mercury impresionante, y una peluca de Brian May imposible. Ya con una noche bastante agradable llegaron los nórdicos Mustasch, un impresionante grupo de fuerza y equilibrio potente, temas como “Black City”, “Mine” o “I Hunt Alone hicieron que nos dejaran al puñado que quedábamos con ganas de volver al día siguiente.

La jornada del Sábado empezó temprano, con una concentración de motor y una ruta por Las Vegas de Madrid, donde a la llegada les esperaban los Folson Prison Band, banda local de Rivas, para animar el aperitivo y la comida a los valientes que se atrevieron con las fuertes temperaturas, todo un acierto organizativo dejar la bebida a 2×1 para poderse hidratar los que allí estaban.

Las espadas lo abrieron los Vizcaínos Los Brazoque, por su directo lleno de energía rockera de alto voltaje de música de rices, deleitaron a los primeros que empezaban a llegar al Miguel Ríos, una lastima que fueran los primeros y mucha gente se los perdieran porque son un autentico espectáculo.

La nota femenina la dejaron plasmada Barbe Q Barbie, la única banda del festival integrada en su totalidad por mujeres que dejaron un tremendo concierto de pura energía.

Llegando el turno de Terrorvision, banda que a mediados de los noventa encandilaban con temas rockero que rozaban el British pop de la época, con temas muy desenfadado con el beneplácito de Ozzy. Su cantante Tony Wright es una bomba escénica, como si le estuvieran dando espasmos con su frenética carrera por el escenario dándolo todo y, obviamente, aunque la gente se notaba que no los tenían muy controladas sus canciones, con los temas “Oblivion” y “Alice, Whats the Matter” la gente se entusiasmó en sus estribillos fáciles.

Los siguientes a escena fueron Ugly Kid Joe, una de esas bandas que viven de las añoranzas de otras épocas, con rupturas y uniones constantes, solo hubo que ver a Whitfield Crane salir al escenario con esas gafas oscura, aunque sin su característico pelo largo de estilo de estilo skater para saber que iban a reventar el escenario, lo mas destacado fue su principio con uno de sus canciones icónicas como es “Neighbor”, el tema de Harry Chaplin “Cats in the Cradle”, y su himno “Everything about you” para reventar y dejar al personal bien calentito para el plato fuerte Extreme.

Con una nueva serie de espectaculares saltos de Frestyle llego el plato fuerte, con un poco de retraso (cosa que no pasó y es de agradecer en el resto de conciertos), salieron los de Boston, los cuatro estuvieron sublimes, Nuno Bettencourt es un fenómeno a la guitarra y si le juntamos a Gary Cherone y la actitud escénica y la complicidad que tiene con banda y público hace de el mismo todo un espectáculo, pero esta banda no son solo ellos dos, el bajo de Pat Badger soporta gran peso musical para el embellecimiento sonoro del resto, de Kevin Figueiredo y su batería tuvieron bastantes problemas, pero fue un problema generalizado en casi todas las actuaciones del día. El concierto empezó para que se cayera el Auditorio, sabían que eran los cabezas de cartel y actuaron como ello, “It´s A Monster”, Li´l Jack Horny”, “Get The Funk Out”, “Rest in Peace”, “Am I Ever Gonna Change”, “Kid Ego” y “Play Whith Me”, ¡¡¡seguidas y sin anestesia!!! Ahí tomaron su momento de “kit kat” y dejaron a Nuno en el escenario con la acústica para su lucimiento y para interpretar los temas más desenchufados y emotivos como son “Midnight Express” y “More Than Words”.

Después del lucimiento personal de Nuno y Gary, volvieron a lo que mejor saben hacer y es rockear con “Cupid´s Dead” y “Take Us Alive”que después del bajón acústico sonaron a trallazo. A continuación tocaron un cover que a mi personalnete no me dijo nada como es el “Kashmir” de Zeppelin, para ya ir cerrando con “Hole Hearted”, “Flight of the Wounded Bumblebee” para que todos dijéramos, “Nuno es la polla” y un enorme “Decadence Dance” que sonó tremendo y con el público entusiasmado. Para cerrar con dos bises como son “Warheads” y el cover de Queen “We are the Champions” que tampoco lo entendí muy bien. Al acabar Nuno y Gary se bajaron al foso y se abrazaron a la gente porque en todo momento hubo muy buena química entre grupo y espectadores.

Un concierto que, si mañana te dicen que vienen otra vez Extreme, seguramente compres la entrada.

Con un buen retraso por el tremendo “bolo” de Extreme, y después de la entrega de premios a los espectaculares tuneados en los coche y motos, llegó el turno de la elegancia de Thunder.  El magnífico concierto que vivimos un mes atrás en el Azkena, aquí confirmó la buena forma en la que están a pesar de su edad y que es un éxito asegurado para cualquier festival. Danny Bowes es todo elegancia vocal, y su hard rock lo acompaña con una intensidad musical sensacional, con sus riffs y sus maravillosas armonías rítmicas, para dejarnos un concierto con sabor a poco. Los temas “River Of Pain”, “Backstreet Symphony”, “Low live in High Places”, “Higher Ground” no les falto y la gente los canto con emoción y rabia, aunque a mí personalmente me falto su mítico “Dirty Love” que me imagino que por tiempo no lo pudieron tocar.

Ya para cerrar y después de ver un vídeo del Pirata sobre su carrera, salió a presentar a los Nashville Pussy, que a los pobres solo les dejaron media hora escasa para divertirnos con su rock macarra, sucio y aguerrido.

Lo que está claro de este festival es que, aunque no haya sido un éxito de público, ha sido un éxito de realización y producción. Este no es un festival al uso, es un festival novedoso que junta dos pasiones como es la música y el motor muy unidas en otros países, pero que en España todavía no había llegado en esta magnitud. Un festival que viendo a los organizadores, y hablando con ellos nos han permitido unirnos en su buen rollo y sentirnos protagonistas como si fuera nuestro. Esperemos que el próximo año podamos escribir sobre hard rock y gasolina en una segunda edición exitosa.

Sobre el autor

El Rock&Roll marcó mi vida (incluso tatuándomelo en el brazo) y ahora quiero ser su ayatolá como en su día como locutor de la extinta emisora Rockservatorio FM y en la producción de Vocento.

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