ANIMAL DE COMPAÑÍA (Pet) – Carles Torrens

Publicado el 18/06/2017 | por José Luis Díez | Cine
Valoración
30

“Animal de compañía (Pet)” es el enésimo intento de aunar thriller psicológico y cine de terror, aunque tenga más del primero que del segundo. La eficacia de este tipo de productos de bajo presupuesto rodados en poco más de un interior suele ser un guion que debe contener la dosis suficiente bien para sobresaltarnos, para asquearnos o para sorprendernos. Aquí es fundamental un guion lo suficientemente potente que consiga tener una idea que nos tenga “pegados a la butaca” con giros argumentales válidos y una estructura laberíntica que como espectadores no adivinemos por donde van a ir los acontecimientos. Y en esto, el largometraje se queda a la mitad pues es innegable que la morbosa propuesta original del acechador acechado, el verdugo convertido en víctima da juego y Jeremy Slater, su guionista, lo sabe y nos ofrece un buen primer acto. El problema reside en que las buenas perspectivas se pierden según va avanzando el metraje y al final todo parece alargado pareciendo un “corto” al que le han inflado minutos para ser “largo”. Y es una pena, pues con mimbres parecidos se han construido historias tan malsanas como “Hard Candy”, que incluso siendo diez minutos más larga mantenía mucho mejor la tensión, aunque ese “caramelo envenenado” llamado Ellen Page sostenía la interpretación y aquí aunque sin ser una mala actuación Ksenia Solo no resiste la comparación. Mucho mejor está su pareja en la gran pantalla, Dominic Monaghan, olvidados sus éxitos en “El señor de los anillos” y en la serie “Perdidos” y que encuentra acomodo en estas producciones más modestas. Su papel de hombre corriente, frustado y con vida mediocre, enamorado de una antigua compañera de clase funciona, aunque su relación con los animales de la perrera donde trabaja podría haber dado un mejor resultado y tras una ejecución de un perro que le gustaba no se vuelve a mostrar nada de su empatía por los cánidos.

Aun así este debe ser el “espaldarazo” hollywoodiense de Carles Torrens, otro realizador que cruza el “charco” en busca de la fama y la gloria americana. Su puesta en escena es correcta y bastante académica pero faltan planos arriesgados y secuencias heladoras, parece haber decidido ir sobre seguro pero ante la limitación de medios tienen que existir otras cosas para convertir la obra de menor en destacable. Y aquí todas las buenas intenciones acaban diluyéndose como un “azucarillo” en el agua. Y es una pena porque tenían una propuesta inicial desasosegante  y algo que siempre ha funcionado en el cine como que el bueno sea villano y viceversa, ahora que lo pienso no solo en cine, pues en la ópera “La flauta mágica” el personaje de Sarastro pasa de ser el malo al “cicerone” de Tamino en una escena y la “Reina de la Noche” de ser un ser bondadoso a la perfidia personificada en un aria. Eso sí, ¡qué aria!.

Queda claro, que este “animal de compañía” no llega a los registros de W.A. Mozart, aunque bien es cierto que son artes distintos y el genio del de Salzburgo pocos se le acercan pero da la impresión de que el largometraje debería haber sido mejor y solo se queda en una cinta con algún momento interesante. Necesita mejorar, como decían en las notas de la LOGSE.

Sobre el autor

Cinéfilo y cinéfago, lector voraz, amante del rock y la ópera y ensayista y documentalista con escaso éxito que intenta exortizar sus demonios interiores en su blog personal su blog el curioso observador

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