Perdido en La Mancha (Lost in La Mancha)

Publicado el 05/05/2017 | por Luis Cifer | Cine
Valoración
60

Documental sobre Terry Gilliam y su proyecto sobre Don Quijote que quizás nunca veamos.

Tras Jodorowsky’s Dune, toca hablar de otro interesante documental sobre una película que quizás nunca llegue a estrenarse. Lost in La Mancha es el documental sobre el proyecto maldito de Terry Gilliam sobre Don Quijote.

Terry Gilliam es un director con un estilo narrativo y visual fácilmente identificable. Igualmente, el que fuera el único miembro norteamericano de los Monty Phyton es famoso por la dificultad de llevar a cabo sus proyectos. Sus rodajes suelen ser caóticos, casi tanto como la mente de Gilliam, por lo que ningún productor hollywoodiense quiere trabajar con Gilliam. Así pues, Gilliam necesita mucho dinero para llevar a cabo sus ambiciosos proyectos pero no está dispuesto a aceptar las condiciones de los productores norteamericanos y debe buscar financiación en Europa. Todo ello que le obliga a hacer auténticos encajes de bolillos para ajustar el reducido presupuesto disponible a sus imaginativas y costosas propuestas. Con los años Gilliam se ha ganado a pulso su fama de director loco difícilmente controlable. Supongo que el cine actual sería mejor si hubiera más visionarios inconformistas como Gilliam.

La maldición y la mayor virtud de Terry Gilliam es no dejarse controlar por los grandes estudios. Su personalidad pocas veces se ha visto doblegada. Claudicó en 12 Monos al permitir que los estudios incluyeran en el reparto a las estrellas Brad Pitt y Bruce Willis en los papeles principales (y eso que ambos actores están francamente bien). Gilliam es un soñador, como el mismo Don Quijote, y cree firmemente en la libertad del autor sobre su obra (algo que le emparenta peligrosamente con Jodorowsky). Otra de sus características es reponerse de cada uno de sus fracasos. En El imaginario del doctor Parnassus tuvo que echarle mucha imaginación para solventar el problema de la muerte de Heath Ledger a mitad de rodaje (acabó siendo sustituido no por otro actor sino por tres actores diferentes).

Tras conseguir la financiación, no sin problemas, en el año 2000 Gilliam empezó el rodaje en España de la historia que le venía obsesionando desde hacía una década: El hombre que mató a Don Quijote. En su historia, un hombre de la época actual (Johnny Depp) viajaba (no sé cómo) al mundo de Don Quijote (el actor francés Jean Rocheford) donde éste lo tomaba como escudero en lugar de Sancho Panza. Una vez más, Terry Gilliam aporta su particular visión al mito del caballero andante más universal.
En el documental vemos imágenes de la preproducción, testimonios de los implicados e imágenes de los pocos días que duró el rodaje. Un rodaje que tuvo lugar en las Bardenas reales de Navarra y en el incomparable marco del Monasterio de Piedra (Nuévalos, provincia de Zaragoza). Lamentablemente, los estudios alquilados para los interiores nunca llegaron a usarse. Este film es todo un catálogo de cómo todo lo incontrolable se pone en contra del proyecto. Desde las inclemencias del tiempo hasta el ruido de los aviones militares, pasado por inoportunas enfermedades. Ya lo decía Murphy: cuando algo puede salir mal, saldrá mal.
El documental se ve con interés y sirve para hacerte una idea de lo que cuesta realmente poner en pie una película y todo el montante de personas implicadas en un proyecto así. Las imágenes de la preproducción y el rodaje supongo que se rodaron de cara a ser incluidas en el making of (esos extras de los DVDs que casi nadie se ve) pero al no llegar el proyecto a buen puerto estas imágenes cobran ahora un sentido casi trágico. La verdad es que es interesante ver a Johnny Depp y Jean Rocheford (que estuvo 7 meses aprendiendo inglés para nada) en sus respectivos papeles. Por cierto, Vanessa Paradis (quien iba a interpretar a Dulcinea del Toboso) ni siquiera se dignó a aparecer por el rodaje. Por momentos, parece que dicho rodaje estuviera maldito como si pesara una maldición sobre cualquiera que quisiera abordar el Quijote de Cervantes. No olvidemos que incluso el gran Orson Welles estuvo durante años intentado concluir su film sobre el inmortal personaje cervantino. Finalmente, murió antes de su conclusión dejando cientos de horas de metraje rodado que fue montado por su ayudante Jess Franco (quien desarrollaría posteriormente una peculiar carrera como director).

La buena noticia es que, como buen quijote moderno que es, Gilliam no se rinde nunca y ha seguido intentando levantar su proyecto tras el estreno del documental. No hace mucho retomó el proyecto con Ewan McGregor y Robert Duvall en los papeles principales pero también fracasó.  En 2016 se supo que Amazon y el productor portugués Paulo Branco estaban dispuestos a financiar el proyecto con John Hurt como Don Quijote. Sin embargo, el cáncer de páncreas que diagnosticaron a Hurt, y que le costó la vida, dio al traste con el proyecto una vez más. Este pasado mes de Enero Gilliam ha vuelto a retomar el rodaje por enésima vez gracias a la financiación de la productora española Tornasol Films con Adam Driver y Jonathan Pryce en los roles protagonistas. ¿Veremos finalmente algún día El hombre que mató a Don Quijote? No lo dudes, Gilliam es más testarudo que insensato. Esperemos que el resultado valga la pena tantos esfuerzos.

Resumiendo, Lost in La Mancha es un documental recomendable para los seguidores del cine de Terry Gilliam o para quienes quieran conocer la ingente cantidad de trabajo, dinero y suerte que se necesita para levantar una película.

Sobre el autor

Luis Cifer, nació en la ciudad del viento en el seno de una familia de joteros aunque nunca le interesó la Jota. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real, que no duerme apenas y que no sabe leer la hora. Otros dicen que tiene un trabajo decente e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

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