Revisando a JOHN MAYALL: Road Show Blues

Publicado el 04/02/2017 | por Laurent Berger | Grandes Discos, Reviews

Road Show Blues es un disco con una espléndida portada como tiene que ser, y es que uno ve esa foto y ya intuye lo que se va encontrar dentro.

John Mayall es una verdadera institución en el mundo de la música, se le debe y se le tiene un respeto bien merecido. Tanto con sus The Powerhouse Four y posteriormente con The Bluesbreakers, Mayall ha sabido intuir con que músicos rodearse: Peter Green, Eric Clapton, Mick Taylor, …  A lo largo de su extensa carrera, ha facturado discos de Blues eléctrico, de blues con sabores country y funky, blues acústico, y hasta un cierto tratamiento de jazz en algunos magníficos trabajos.

Road Show Blues es un disco de 1981, aquella época tan mala para el rock que algunos aseguran que fue. Fue su tercer trabajo para el sello británico DJM Records, en el que cuenta con el guitarrista y cantante James canilla Smith , el increíble bajista Kevin McCormick , el batería Soko Richardson , y la bella cantante Maggie Parker. Todos los temas son de Mayall, exceptuando “Mama Talk You daughter” de JB Lenoir y “Baby What You Want Me to Do” de Jimmy Reed, este tema está grabado en vivo, al igual que “Mexico City” de Mayall. Un disco que salio en una época baja para Mayall, pero su maestría para hacer blues sigue dejando a más de uno boquiabierto con trabajos como este.

Desde el primer corte “Why Worry” tenemos blues y más blues, tocado con amor y respeto. Una armónica deliciosa junto a un teclado Honky Tonk. Ese “Road show”, un tema imparable, energía pura, sublime maestría del blues. Y no baja el listón en ningún momento, satisfacción tras satisfacción. Este disco marca su vuelta a los orígenes, al Blues-rock de toda la vida y aún sigue recorriendo el mundo con el blues a cuesta.

El disco me suena a gloria, es blues sin pretensiones, salvo el de pasarlo bien. Los músicos que acompañan al maestro son buenísimos y los temas son completamente intemporales. La armónica suena cálida y sensual, el bajo va surcando profundamente, muy profundamente, para que la guitarra, el órgano y la slide echen sus semillas.

Seguramente no es Hard Road, ni Bare wires, pero es un disco de blues grande como la copa de un pino , y si te gusta este estilo tienes que como mínimo echarle una buena oída. No te defraudará.

Sobre el autor

Tsi – Na – Pah estudió Bellas Artes y más tarde cocina. Actualmente recorriendo Andalucía vendiendo y comprando viejos vinilos. Apasionado del rock progresivo y del rock americano de los setenta. Colaborador en distintas revistas musicales y tiendas de música en la época donde se vendía música de verdad.

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