Crónica de FREAK KITCHEN en Madrid, Sala Changó, 04/02/2017

Publicado el 08/02/2017 | por David Galeote | Conciertos

Primer sábado de Febrero y empezaba de manera estupenda. Después de dos partidazos impresionantes de la jornada inicial del 6 Naciones me fui una semana más a la sala Chango para poder disfrutar por primera vez de una banda muy admirada por mi parte. La sala Chango cada vez va cogiendo más acontecimientos como estos y es de agradecer para los simpatizantes de eventos en directos

Una hora después de la apertura de puertas subían al escenario el trío sueco para deleite de un foso abarrotado de gente de lo más variopinta, incluso aprecie algún menor acompañado por su padre, y es que este grupo es apreciado por su gran variedad de estilos. Comenzaron interpretando “Porno Daddy” para continuar con “God Save the Spleen”. Con estos dos temas ya se fueron ganando a los asistentes y mientras Mattias Eklundh, guitarrista y cantante del grupo, saludaba al público asistente y agradecía su presencia disculpándose de estar peleándose con su largo pelo pero no quería tocar con toda la melena sobre su cara, su bajista Christer Örtefors aprovechaba para disfrutar de pequeños tragos de las cervezas que le ofrecían las primeras filas. Cayó entonces “Speak When Spoken To” coreada por todos, “(Saving Up For An) Anal Bleach” con sus continuos cambios de ritmo, la tranquila “Chest Pain Waltz” para coger energías antes de interpretar “Ranks of the Terrified”. Una explicación con palmas de la importancia del ritmo antes de demostrarlo con “Murder Groupie”. “Razor Flowers” con la voz de su bajista, a la manera de los Tarot, perilla incluida. “Propaganda Pie” y “Nobody’s Laughing” precedieron a “Freak of the Week” para hacer el parón previo antes de los bises que anuncian el final de una magnifica noche. Para esta ocasión eligieron “Appetizer” y “Goody Goody”

Todo un espectáculo disfrutar de un concierto suyo, que se hizo corto a la mayoría de los asistentes durante su menos de 90 minutos de actuación, pero que se merecen todos los besos y sonidos de mofletes (como bien demostró su carismático cantante y llego a convencer al público para que le imitasen)

Sobre el autor

Especie protegida que responde al olor del lúpulo fermentado, navega entre la música clásica y el metal extremo, para amargura de sus sufridos vecinos.

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