idus de marzo

Los idus de Marzo (The ides of march, 2011)

Publicado el 25/06/2016 | por Luis Cifer | Cine, Noticias
Valoración
70

Acertada mirada sobre política en la jornada de reflexión.

idus de marzo

Estamos por segunda vez en 6 meses en jornada de reflexión, ese anacronismo que es la punta del iceberg de una ley electoral tan obsoleta como el cine mudo. En un día como hoy, me ha venido a la mente una de las más acertadas miradas recientes sobre la política: Los idus de marzo.

En el calendario romano, los idus eran los días centrales de cada mes. Tradicionalmente se creía que los augurios que se hacían en los idus de los meses de Marzo, Mayo, Julio y Octubre eran favorables. Pero no fue así para Julio César, a quien un vidente (un charlatán, vamos) le había advertido que tuviera cuidado con los idus de marzo. Julio César no hizo caso y fue asesinado antes del fin del idus de marzo (el 15 de marzo del año 44 a.C.). La anécdota fue recogida por Shakespeare en su obra Julio CésarLos idus de Marzo es una acertada traslación a nuestros días de las intrigas por el poder de la época de Julio César. Los entresijos de una campaña electoral y todo lo que rodea a un candidato hoy en día no difieren demasiado de los de la época romana. Hay ambición y traiciones exactamente igual que hace 2.000 años. Se han modificado algo las formas de llegar al poder y la información fluye por la red, pero el ser humano y sus anhelos siguen siendo los mismos.

The ides of march fue la tercera película de George Clooney como director tras Ella es el partido Buenas noches, y buena suerte. Clooney retoma una vez más un tema incómodo para las clases dirigentes y no teme meter el dedo en el ojo del poder. Clooney critica una vez más las miserias del sistema político de su país (cada vez más extendidas por todo el globo). Ya sea como actor o como director, Clooney se ha convertido en abanderado de este movimiento crítico con el sistema político estadounidense. No creo que llegue a convertirse en un tipo tan incómodo como lo fueron una vez Oliver Stone o Robert Redford (quienes no pierden la oportunidad de mostrar las miserias de la democracia americana). Clooney sabe que su película no va a gustar a los republicanos (hace años que lo tienen calado) pero esta vez tampoco deja bien a los demócratas. Todos tienen trapos sucios que ocultar en la despiadada carrera hacia el poder. Básicamente, el film retrata a los políticos como estafadores profesionales que buscan engañar a unos ciudadanos convertidos en consumidores masivos de mentiras. Quien sea mejor en el noble arte del engaño será quien se lleve el gato al agua. Para todo ello hace falta una maquinaria perfectamente engrasada en la que cada engranaje cumple su función.

A mí el film me gustó, tiene un ritmo pausado al principio, Clooney se toma su tiempo en presentarnos el complejo mundo de una campaña electoral para unas primarias dentro del partido demócrata. Las encuestas, los debates, los mítines, etc… todo aparece perfectamente controlado por los asesores de la campaña de un candidato ideal interpretado por el propio Clooney. Yo mismo votaría por un tipo con el carisma y el encanto que desprende este actor. El film acierta de pleno al mostrar el lado menos glamuroso, el lado de las zancadillas y las traiciones. El protagonista principal, un Ryan Gosling (Drive, Blue Valentine) que pide a gritos un Oscar, es un prometedor asesor de campaña que realmente cree firmemente en su candidato. Pero las cosas no serán tan fáciles en la carrera hacia el poder. El jefe de campaña (interpretado por el excelente Philip Seymour Hoffman) no es tan idealista. En el otro lado, el jefe de campaña del otro candidato demócrata (Paul Giamatti) parece no saber jugar limpio. El choque de egos e intereses será inevitable, no sólo hay que luchar contra el partido republicano, sino que hay que protegerse de las cuchilladas que vienen de tu propio partido. A todo ello se unirá la inquietante presencia de una joven becaria (Evan Rachel Wood) y las preguntas de una periodista experta en temas electorales (Marisa Tomei). La relación entre política y los medios de información (que nunca son del todo independientes) es otro eje sobre el que pivota el film.

George Clooney no es un gran director pero sabe llevar la historia y le imprime la tensión necesaria. No se complica la vida y va directamente a narrar la absorbente historia que tiene entre manos. Bien por Clooney. Especialmente recomendables son los últimos 20 minutos del film, en los que se desata toda la tensión acumulada y las mentiras salen a flote. Espectacular Ryan Gosling en ese plano final en el que el espectador siente perfectamente toda la tormenta que ocurre en el interior del personaje. Este momento final me recordó mucho al de This is England y me pareció igual de sobrecogedor.
El film plantea serias dudas sobre las personas que se postulan como intachables y capaces de dirigir los destinos de millones de personas. ¿Se ha convertido la política en puro marketing? ¿Quién hay detrás de las personas que votamos? ¿Quién controla realmente los hilos? ¿Realmente alguien se cree lo que dicen los políticos?

Ya sabéis lo que se dice: no sólo hay que ser decente, hay que parecerlo. Que ustedes lo voten bien.

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Sobre el autor

Luis Cifer, nació en la ciudad del viento en el seno de una familia de joteros aunque nunca le interesó la Jota. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real, que no duerme apenas y que no sabe leer la hora. Otros dicen que tiene un trabajo decente e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

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