CANINO (Kynodontas)

Publicado el 12/04/2016 | por Luis Cifer | Cine, Opinión
Valoración
70

Canino-lanthinos

El cine del griego Giorgios Lanthinos sólo puede entenderse desde un punto de vista sociológico. Sus películas no pretenden hacerte pasar un buen rato ni que te evadas de tus problemas diarios. Todo lo contrario. Lanthinos pretende que el espectador reflexione sobre su propia existencia. Poco importa si el espectador se aburre o no. Avisados estáis.

 Canino es un interesante experimento destinado a hacer pensar al espectador más allá de lo que muestra pero carece deliberadamente de ritmo. Lo mostrado es una interesante fábula sobre la educación y la sociedad. Unos padres viven en un chalé con sus tres hijos ya casi adultos, pero los han educado totalmente aislados de la sociedad, en el miedo y la ignorancia, convirtiéndoles en unos niños grandes. El temor a que se vuelva a producir una desgracia en la familia ha convertido a estos padres en rehenes de su propio miedo y a sus hijos en inocentes víctimas de la sinrazón de sus padres.

 Canino narra sus aburridas vidas dentro de una mortal rutina y unos absurdos juegos para pasar el rato. Lo más terrible es la palpable mentira en la que han crecido, todo parece formar parte de un terrible plan para aislar a los niños del mundo exterior (probablemente debido a la pérdida de un hijo mayor). En su universo privado, los padres se inventan el significado de las palabras y les atemorizan con imaginarios gatos asesinos. Canino es una elaborada metáfora de la sociedad moderna tras el 11-S. Las sociedades se aislaron del exterior y sacrificaron libertades en busca de una inalcanzable seguridad total. Algo parecido intentó hacer Shyamalan en aquella película fallida que fue El Bosque (The village). Lanthinos opta por un enfoque totalmente distinto, exento de trucos y concesiones para el gran público. Su film es parco en recursos como claro en sus planteamientos.

 No olvidemos que el ser humano es un ser social y, como tal, se relaciona con los demás mientras va desarrollando su personalidad, pero Canino ahonda en el abismo de unos personajes privados de su capacidad de relacionarse. Como todo grupo aislando, han creado unas normas de convivencia propias que, vistas desde fuera, resultan bastante chocantes. Algo que sólo el espectador detecta, ya que los jóvenes protagonistas no pueden comparar. Pero aún así sienten que debe haber algo más. Sólo la incursión de un personaje del exterior (para aliviar ciertos irrefrenables instintos), pondrá en peligro la estable existencia de este claustrofóbico micro universo. Tenía que ser Stallone y su Rocky los que desestabilicen este mundo de perfecta mentira.
 

A mí el film me pareció muy interesante, lleno de esas dobles lecturas que tanto me gustan, pero es tan hermético y duro como el mundo que retrata. Por lo tanto, no apto para todo tipo de espectadores.

Sobre el autor

Luis Cifer, nació en la ciudad del viento en el seno de una familia de joteros aunque nunca le interesó la Jota. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real, que no duerme apenas y que no sabe leer la hora. Otros dicen que tiene un trabajo decente e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

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