un-profeta

EL CINE FRANCÉS (V): 14 opciones para creer en el cine galo del S. XXI

Publicado el 24/11/2015 | por Edgar Carrasquilla | Cine

Pasados 14 años del nuevo siglo queremos presentaros 14 de las mejores películas francesas del S. XII, para seguir creyendo en la calidad y validez del cine hecho en Francia. Algunas de ellas obtuvieron el  éxito internacional y otras se hicieron un hueco gracias al famoso boca a boca entre los amantes del cine. Quizás sirva para conocer un film que se te pasó o para descubrir una pequeña gema que añadir a tu filmografía.


Amelie_poster1.- Jean Pierre Jeunet – Amelie (Le fabuleux destin d’Amélie Poulain, 2001): Probablemente estemos ante la película más conocida, mundialmente, del cine francés de los últimos 15 años para el público de todas las edades (no creo de The Artist haya conseguido superarla pese a los premios). Amelie es una chica especial y ella lo sabe, pero ha decidido dedicar su vida a mejorar la de los demás. El talento visual, narrativo y cinematográfico de Jean-Pierre Jeunet y la magia y carisma que Audrey Tautou impregna a su personaje hacen el resto. Llena de magia, ternura y originalidad, probablemente gran parte de su éxito la tenga su falta de pretensiones, su sencillez o su capacidad para transmitir vitalidad y autenticidad. También tiene su horda de críticos insaciables que la tachan de infantil y sobrevalorada, falta de garra y condescendiente. Tendrás que verla y decidirte, aunque creo que ya lo habrás hecho, ¿verdad?

69216321_af2.- Jacques Audiard – Lee mis labios (Sur mes lèvres, 2001): Emmanuelle Devos es una secretaria con una minusvalía auditiva que le permite desconectar cuando el mundo deja de interesarle. En la empresa le encargan contratar un ayudante por el exceso de trabajo y ella aprovecha para colmar sus deseos vitales, no solo laborales. El elegido es Vincent Cassel, un ex presidiario, que la trata de tu a tu, sin el desprecio al que está acostumbrada en la oficina. De ahí surge un melodrama romántico alrededor de una intriga criminal que nos engancha desde el principio, especialmente por el estupendo trabajo de los actores y por la extraordinaria dirección de Audiard, portador de un estilo y un pulso narrativo propio que logra enredarnos en su propia tela de araña de romanticismo mágico y drama psicológico.

186743123.- Guillaume Canet – No se lo digas a nadie (Ne le dis à personne, 2006): Fantástico thriller psicológico al más puro estilo del maestro Hitchcock, amparado en la gran novela de Harlan Coben, y puesta al día con un elenco espectacular de actores y actrices. Alex queda viudo al ser asesinada su mujer y, pasados ocho años, sigue sin superarlo, hasta que recibe un e-mail y sus dudas sobre lo ocurrido realmente se vuelven a levantar y se inicia una carrera contra el reloj en el que todas las pistolas le apuntan a él. Grandioso François Cluzet en su papel de marido desesperado, apoyado en el aporte secundario de grandes de la interpretación como André Dussollier o Jean Rochefort, pero destacando por encima de todos la magnífica, como siempre, Kristin Scott Thomas. Una actualización y vuelta de tuerca al mito del falso culpable tan perfectamente desarrollado por el gran Alfred Hitchcock.

cartel-persepolis4.- Marjane Satrapi y Vincent Paronnaud – Persépolis (Persepolis, 2007): Fabulosa adaptación del vanagloriado cómic biográfico de Marjanne Satrapi sobre su infancia, adolescencia y llegada a la vida adulta en un mundo repleto de cambios, a todos los niveles, en lo que lo único que la hará seguir viva es la honestidad, mantenerse fiel a sí misma. Satrapi y Paronnaud han acertado enormemente respetando el blanco y negro del original y dotando al dolor y a la desesperación de una fina capa de positivismo y sentido del humor que logra que la historia te atrape sin caer en el victimismo ni en la moralidad. Persépolis ataca a muchas cosas que hacen del ser humano algo peor de lo que debería ser, aunque siempre deja una puerta abierta a la esperanza. Contada en flash back y con un claro homenaje estilístico al expresionismo alemán de los años 20, Marjane nos va dando una lección de historia, algo partidista porque es la que ella vivió evidentemente, pero llena de sensibilidad y dejando claro el riesgo que corremos si nos dejamos atrapar por los extremismos, ya sean radicales islamistas o de doble moralidad de la clase media.

La_vida_en_rosa-545194688-large5.- Olivier Dahan – La vida en rosa (La Môme, la vie en rose, 2007): Biopic sobre la vida y el alma de una de las artistas francesas más internacionales de todos los tiempos, Édith Piaf. A base de continuos flashbacks, el director nos va narrando la vida de Edith Giovanna Gassion, desde su infancia junto a su madre en los barrios bajos, rodeada de borrachos, gángsters y prostitutas o viajando con el circo de su padre, hasta su fulminante ascenso al trono de la canción francesa y a la conquista de Nueva York. Su arrolladora personalidad, sus constantes relaciones con el alcohol y las drogas, sus amistades fieles, su compromiso con su profesión (ayudó a que otros iconos de la canción francesa como Charles Aznavour o Georges Moustaki emergieran) y su voz, por encima de todo su extraordinaria voz que el director, acertadamente, propone como un personaje mas. La ambientación está muy lograda y las sombras entre las luces y las sombras reflejan perfectamente las escenas que estamos viendo, pero esta película destaca única y exclusivamente por dos cosas. La 1ª es la música, un cancionero popular galo repleto de éxitos de la gran cantante homenajeada. Lo 2º, galardonada a nivel mundial, es la interpretación esplendorosa de Marion Cotillard, capaz de hacernos reír, de hacernos llorar, de hacernos sentir o compadecer. Está absolutamente maravillosa y ella es la película, ella se convierte en Edith Piaf, y sin ella “La Môme” no sería más que otro biopic más sobre Piaf.

entre_les_murs6.- Laurent Cantet – La clase (Entre les murs , 2008): Una mirada fría y analítica al sistema educativo francés actual. Con un modelo casi documental amparado en un grupo de chavales de 14 y 15 años totalmente creíbles y un profesor de lengua francés que, además, ejerce de tutor del curso, interpretado magistralmente por François Bégaudeau, nos adentramos en la profunda problemática de convertir a un grupo de adolescentes, repletos de problemas ajenos a la escuela, en proyectos de hombres y mujeres. Y para ello, muy acertadamente, Cantet se aleja del maestro violento y retrógrado (la letra con sangre entra) o del profe amiguito (hay que dar gracias por dar una visión realista de una clase del siglo XXI, tan alejada de las vergonzosas series que triunfaban en las televisiones españolas hace unos años), buscando hacer pensar y dialogar al alumno para expresar sus opiniones y sentimientos, pero a la vez creando motivos de disputa y rechazo. Fantástica muestra de cine moderno, cultural y realista.

Mesrine_Parte_2_Enemigo_p_blico_nA_1-938704634-large7.- Jean-François Richet – Mesrine I&II: Instinto de muerte & Enemigo público nº 1 (L’instinct de mort & L’Ennemi public nº1): Biopic sobre el criminal más famoso de Francia de la segunda mitad del siglo XX. La primera parte se centra en contarnos su paso de soldado en Argelia a criminal de primer orden. Al volver de África se encuentra en casa de sus padres, sin dinero aceptable hasta que se mete en la banda de Gerard Depardieu de la mano de un antiguo colega. El ejército le abrió la puerta hacia la pérdida de la conciencia moral, el resto solo fue cuestión de tiempo. Su ascenso en la escala criminal fue meteórico y su prestigio entre los compañeros de profesión y sus famosas fugas de la cárcel le hicieron un personaje famoso.

La 2ª parte se centra en sus últimos años, narrados en un gran flashback, centrándose más en el personaje que en la persona, en el Mesrine de las mil caras, en la obsesión policial por cazarle.

Perfecto binomio para conocer a uno de los personajes más emblemáticos del submundo galo de los últimos 50 años, con un Vincent Cassel fantástico y unos secundarios que, especialmente en la 1ª parte, elevan el nivel cinematográfico. A destacar también la perfecta ambientación y fotografía y las grandes escenas de las fugas carcelarias.

un-prophete8.- Jacques Audiard – Un profeta (Un prophète, 2009): Drama carcelario que consiguió muchos premios en su momento, pero que no he podido disfrutar hasta hace unos meses. Un joven de origen argelino ingresa en una prisión para cumplir una condena de 6 años y desde el principio se da cuenta que va a necesitar ayuda para sobrevivir allí dentro. La mafia corsa se pone en contacto, pero la prueba a superar es muy dura y determinará un cambio en su vida para siempre. Tremenda historia que actualiza los mitos del cine carcelario hacia un plano de realidad que te crees (muy lejanos de otras muy premiadas en nuestro país). Quizás falle algo en el intento de dulcificar la dureza del film en la relación con su amigo enfermo que, desde la calle, le ayuda a cumplir con sus salidas. Imprescindible muestra de cine actual con una actuación sobresaliente de Tahar Rahim al frente.

images9.- Olivier Nakache y Eric Toledano: Intocable (Intouchables, 2011): Cuando lees la sinopsis piensas que te vas a encontrar la típica comedieta francesa o un melodrama moralista sobre las diferencias de clases o el racismo. Nada más lejos de la realidad. Es cierto que nos marca las enormes diferencias entre Philippe, un adinerado burgués físicamente dependiente, y Driss, un inmigrante africano de barrio y familia muy marginal que además acaba de salir de la cárcel. Philippe elige a Driss como su asistente personal y la persona encargada de cuidarle y la película nos cuenta la relación que se establece entre ellos, viendo como el corsé que impide a Philippe moverse (en todos los sentidos) se va soltando y empieza a disfrutar de todo lo que la vida le ofrece gracias a la influencia de Driss, todo ello con muchísimo sentido del humor, con la sonrisa impuesta en nuestra boca y con un ritmo endiablado. Y es que hay veces en que la música clásica está muy bien, pero hay otra en que toca dejarse llevar y mover el esqueleto con un mucho de funk. A destacar la tremenda química que irradian los dos protagonistas que les llevó a recibir muchos premios y ser nominados para otro montón más.

images (1)10.- Michel Hazanavicius – The Artist (The artist, 2011): Mezcolanza de géneros que devienen en un homenaje absoluto al cine mudo clásico que encumbró al séptimo arte a lo que es hoy en día. Comedia, drama, romanticismo, una esplendorosa fotografía en blanco y negro, una banda sonora arrebatadora, unas interpretaciones tan talentosas y respetuosas hacia los grandes actores de los años 20, y un can que merece aparecer en grandes letras en el cartel de la película. Es una demostración brutal de amor al cine, repleto de  ternura, con la pegadiza sonrisa de Jean Dujardin (cuánto me recuerda a Gene Kelly) y la afectuosa bondad de Bérénice Bejo (cuan dispar de Eva al desnudo), llevándonos de la mano al cine más puro con el corazón encogido y una media sonrisa perpetua en el rostro.

727411.- Alexandre de la Patellière & Mathieu Delaporte – El nombre (Le prénom, 2012): Mezcla de comedia y drama que recuerda horrores a la adaptación cinematográfica de Polanski sobre el Pulitzer “Un dios salvaje”. Todo ocurre en un apartamento, con los mismos personajes y con un crecimiento de la tensión dramática entre los asistentes a la cena provocado por la broma de uno de ellos. Patrick Bruel les anuncia que va a ser padre de un niño al que llamará Adolphe y eso abre las puertas a las fobias, manías, odios y resentimientos que la amistad y la hermandad mantuvo contenida durante más de 30 años. Tiene momentos en que el ritmo baja, pero la fantástica interpretación de los 5 protagonistas, especialmente Valérie Benguigui, consigue que te mantengas hasta el final viendo el snobismo acusatorio del supuesto progresista de izquierdas y del acomodado y despreocupado triunfador de derechas. Al final, Henry, tampoco es para tanto.

de-rouille-et-dos-affiche12.- Jacques Audiard – De óxido y hueso (De rouille et d’os, 2012): Otro drama al más puro estilo de Jacques Audiard. Matthias Schoenaerts, en el papel de un padre divorciado que se lleva a su hijo al sur de Francia para vivir con su familia e intentar buscarse la vida, y Marion Cotillard, como monitora especialista en trabajar con orcas que sufre un accidente, rozan la perfección interpretativa al darle un toque tan real a su trabajo que hasta duele lo que transmiten. Se supone que estamos ante un drama romántico redentor, pero el romanticismo no aparece por ningún lado y la dureza y la agobiante realidad vital tiran por tierra todos los clichés. Original y emocionante.

La_vida_de_Ad_le-927488392-large13.- Abdellatif Kechiche – La vida de Adele (La vie d’Adèle, Chapitre 1 & 2, 2013): Una película francesa, rodada por un director tunecino sobre el despertar lésbico de una adolescente con escenas de sexo explícito para el cine comercial, ritmo lento, introspección psicológica de los personajes y que dura tres horas puede ahuyentar a muchísima gente. Sin embargo, nos encontramos con la historia de amor más real, pura, descarnada, apasionada, triste, dulce, viniendo siempre de frente, dura, pero que te golpea con todo el derecho del mundo, sin maniqueísmos ni trucos. Kechiche nos muestra que todo es cierto, desde lo sabrosa que está la comida en casa de Adele hasta el amor desbocado que sienten Emma y Adele. Mención aparte para la pareja protagonista, especialmente para el debut de Adèle Exarchopoulos que está absolutamente sublime. Al terminar los 180 minutos te sientes totalmente noqueado y conforme vas asimilando el contenido y la fuerza desgarradora de lo visto te vas dando cuenta de lo merecidos que han sido todos los premios que se llevó, Palma de Oro de Cannes entre ellos.

20529833_2013101717193268614.- Guillaume Galliene – Guillaume y los chicos, ¡a la mesa! (Les garÇons et Guillaume, à table, 2013): Un joven se enfrenta a un teatro en penumbra para narrar en tono tragicómico la historia de su vida. Viviendo a las faldas de su madre siempre ha creído que era una chica y, como tal, vivía, crecía, aprendía, se movía, hablaba y sufría. Porque Galliene nos muestra una pátina de comicidad sobre todo lo que nos está contando, pero hasta el cachondeo final, la película esconde mucho sufrimiento, mucha marginación, mucho abuso y mucha incomprensión. Sin embargo, todo fluye con esa voz en off y esas apariciones y desapariciones de la madre que le dan cierto aire jocoso a todo. Ahí puede encontrarse la mayor virtud del film porque como realmente funciona es como parodia, tratándose a sí mismo con mucha ironía. A veces es tierna y otras cruel, pero siempre con media sonrisa en la boca. El final de la historia es para cerrar la sátira con un grito sarcástico de mordacidad.

Texto de Edu “Zoegaga” Garrido

Más en Rock, The Best Music:

Sobre el autor

A la música le dedico la mayor parte de mi tiempo, pero aunque el rock me apasiona desde que recuerdo, no vivo sin cine ni series de televisión. Soy ingeniero informático, y cuando tengo un hueco, escribo sobre mis vicios. Tres nombres: Pink Floyd, Led Zeppelin y Bruce Springsteen.

Publicidad

Una respuesta a EL CINE FRANCÉS (V): 14 opciones para creer en el cine galo del S. XXI

  1. tsi-na-pah dijo:

    Todas brutales, las de Audiard me encantan…Ya era desde chaval era un admirador de los dialogos de su padre en cientos de peliculas que se han convertido en patrimonio de Francia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *