THE ROLLING STONES – Emotional Rescue (1980)

Publicado el 06/10/2015 | por Alfonso Moriche | Especiales, Reviews

trArdua condición la que le toca soportar a “Emotional Rescue”: Al hecho de ser considerada, casi por consenso, la primera obra stoniana menor (dentro de su canon de excelencia, claro), hemos de sumar que inaugura lo que será una década de los 80’s marcada por la escisión del liderazgo bicéfalo del grupo, con Ron Wood autoerigiéndose como mediador entre las partes enfrentadas. Por si fuera poco, incurrirían en un caso de plagio con todas las letras, del que se libraron por los pelos gracias a la excesiva candidez -o miedo- mostrada por parte del plagiado. Pero vayamos por partes.

El elepé se nutre, fundamentalmente, de sueltos y descartes procedentes de las sesiones de “Some Girls”, lo que ya nos da una idea de cómo estaban las cosas a nivel creativo en el seno de la banda. Viéndolo así, cómo una colección de outtakes, cómo un hermano menor de su obra anterior, claramente continuista en ciertos aspectos, tendremos una visión de juicio más acertada para analizar “Emotional Rescue” con ecuanimidad, sin esperar de él más que una buena colección de canciones.

El album abría con “Dance (Pt.1)”, un correcto número disco escrito a seis manos (esto es, Jagger, Richards y Wood) con la colaboración de Max Romeo, que, parece ser que siguiendo el esquema planteado en el anterior disco, ponía en la casilla de salida un tema de mimbres discotequeros. Sin embargo, carece por completo del savoir faire de “Miss You”.  “Summer Romance”, por eso de seguir con los paralelismos, no habría desentonado para nada en “Some Girls”, a la vera de “Respectable” o “Shattered”: Un disparo de rock and roll inmediato, con esos riffs en clave cuasi punk que tan bien parecían dárseles a Richards y Wood.

“Send It To Me” suponía una vuelta a las influencias reggae de la banda. No son pocos los que abjuran del poso jamaicano en el background del grupo, sin embargo soy de la opinión de que es un sonido con el que casi siempre, incluso tratándose de un perfil medio como en este caso, han obtenido buenos resultados.

Vuelta al rock and roll, ésta vez en su versión contenida y vacilona en “Let Me Go”, que da paso a “Indian Girl”, delicioso corte acústico con vientos de poso mariachi y detalles de pedal steel que envuelven una letra de un exotismo folletinesco (“Mr. Gringo, my father he ain’t no Che Guevara/And he’s fighting the war in the streets of Masaya”: Ahí queda eso)

“Where The Boys Go” da la impresión de ser un intento por parte de la banda de crear su himno cockney, de barrio, de working class heroes, con un Jagger narrando en primera persona unas realidades que no podían resultarle más distantes (“Saturday morning and you see me down the pub”). En el plano estrictamente musical, un rock and roll -pretendidamente- tosco, de hechuras cuasi hooligans, con unos sorprendentes coros femeninos en el tramo final. Bajada de revoluciones en “Down In The Hole”, tema de costuras blueseras y potente despliegue guitarrero que recuerda, aún vagamente, la paleta de sonidos de la que se valían una década atrás.

No cabe duda de que es el tema homónimo el que más sorprendente puede resultar de cuántos componen el redondo, con Jagger valiéndose en la primera mitad del mismo de un sorprendente falsetto, para volver a su registro habitual hacia el tramo final de esta andanada disco, con brillo de bola de espejos y olor a pista de baile de amanecida.

Y llega el turno de la polémica. Esto es, “She’s So Cold”. Rock and roll cocinado a fuego lento, repleto de lascivia contenida y, cómo no, editado bajo la firma Jagger/Richards; lo llamativo del caso es que apenas unos meses antes de la edición de “Emotional Rescue” se puso a la venta el debut del rockero estadounidense Willie Nile, que contenía un corte de idéntico título. Hasta aquí, nada realmente relevante, una simple casualidad de tipo nominal que queda desmentida al pinchar ambos temas y comprobar cómo The Rolling Stones se han fijado en algo más que el título de Nile, particularmente en la figura del comienzo y el estribillo, ralentizándolos, eso sí. Eso, sumado al hecho de que la banda ultimó la preparación del disco en Nueva York, dónde el lanzamiento de Nile obtuvo cierta resonancia, sólo puede llevarnos a una conclusión. Sin embargo, la cosa nunca fue a mayores gracias a la cautela del neoyorquino (¿Un songwriter prácticamente desconocido querellándose contra sus Satánicas Majestades?). Lo irónico del caso es que el “She’s So Cold” primigeneo, el de Willie Nile, suena mucho más poderoso (y stoniano) que la versión a medio gas perpetrada por las huestes de Jagger.

Clausurando el disco, “All About You”. Como casi todo a lo que le ha puesto voz Keith Richards, rezuma savoir faire y sensibilidad a flor de piel, precediendo en cierto modo lo que podríamos encontrar en sus lanzamientos en solitario. Despechada misiva a un Jagger con el que las cosas irían de mal en peor (“Well if you call this a life/Why must I spend mine with you?/If the show must go on/Let it go on without you” o, más explicitamente: “So sick and tired/Of hanging around with jerks like you”) Pone un punto y final dulce y sosegado a una obra que, pese a su fama, es más que disfrutable.

Diversas son las conclusiones que se pueden extraer de la escucha de “Emotional Rescue”. Por un lado, estamos ante un claro perfil medio, ensamblado a partir de retales de su obra anterior y qué, pese a semejante condición, mantiene sorpresivamente el tipo. Es más, a título personal sólo me sobra la inicial “Dance (Pt.1) y “She’s So Cold”. Resulta cuánto menos curiosa, por otra parte, la fama de album disco que arrastra, cuándo solo dos de sus diez canciones podrían encuadrarse bajo esa etiqueta, mientras que lo que abunda a las claras son los sonidos de raíz rockandrollera en su concepción más básica. Dicho esto, resulta evidente que lo nuevo de los stones lo tenía díficil para cosechar nuevos adeptos en un año que vivió la edición de obras capitales cómo “Back In Black”, “The River”, “British Steel”, “London Calling” o “Ace Of Spades”; Pero el paso del tiempo lo asienta todo, lo que nos permite poder calibrar en su justa medida éstas obras (llámalas de culto o menores) que se vieron sobrepasadas en su momento por el devenir de los acontecimientos y los movimientos de una vanguardia de la que habían dejado de formar parte. Visto bajo esa luz, “Emotional Rescue” puede verse como un buen trabajo, absolutamente falto de pretensiones y notable por momentos.

Sobre el autor

Proyecto de bon-vivant fallido. Clásico fuera de onda, amante de la inmediatez en el rock and roll: Garaje, rhythm and blues, soul, surf, punk, glam y... ¡Oh, anatema! Pop conforman mi dieta musical. Vamos a llevarnos bien, ¿no? También se me puede leer en mi blog, Guitarras y fantasía

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Una respuesta a THE ROLLING STONES – Emotional Rescue (1980)

  1. Le tengio mucho cariño a este disdo y esd que los stines discotequeros me gustan demasiado

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