El episodio VII: El despertar de la fuerza, La Star Wars de Disney sin George Lucas

Publicado el 24/10/2015 | por Luis Cifer | Cine

Star Wars episodio VII despertar fuerza

Ya falta menos para el estreno el 18 de Diciembre de El episodio VII: El despertar de la fuerza. Qué queréis que os diga, a mí los trailers me han puesto los dientes largos, que es para lo que se hacen. Tienen muy buena pinta y parece que el film enlaza perfectamente  con lo mostrado en la trilogía original. En Octubre de 2012 Disney compró Lucasfilm por 4.050 millones de dólares, con la compra George Lucas cedió todos los derechos de explotación de sus personajes. Ahora la todopoderosa Disney posee también Pixar y Marvel, convirtiéndose así casi en un monopolio del entretenimiento a nivel mundial. No podía pasar mucho tiempo hasta que Disney decidió poner en marcha una nueva trilogía de la franquicia Star Wars, había pagado mucho dinero por ella y debía sacarle partido lo antes posible. J.J. Abrams ha sido el encargado por Disney para dirigir este Episodio VII de estreno inminente. Confiemos en que J. J. Abrams no nos decepcione y sepa darle a esta nueva trilogía el toque necesario para hacer nuevos seguidores y contentar a los que vimos las originales de niños. Pensemos que Abrams es un experto en resucitar franquicias, ya lo hizo con Misión imposible y Star Trek.  Por primera vez George Lucas ya no está tras los mandos,  limitándose a ser consultor creativo. 

La pregunta que yo me hago es: ¿alguien va a echar de menos a George Lucas? Sinceramente, creo que Lucas acabó siendo un problema para la franquicia que el mismo creó.

Por mucho que Lucas fuera su creador, las últimas entregas no estuvieron ni de lejos a la altura de la trilogía original. No creo que fuera por casualidad que la mejor película de toda la franquicia (El Imperio Contraataca, Episodio V, 1980) no estuviera dirigida por él. Cuando Lucas se empeñó en contarnos el origen de Darth Vader  dirigiendo y escribiendo él personalmente los episodios I (La amenaza fantasma, 1999), II (El ataque de los clones, 2002) y III (La venganza de los Sith, 2005), los resultados fueron más que decepcionantes. Especialmente sangrante fue el lamentable Episodio I. El apartado técnico era apabullante pero la historia y la forma de rodarla dejaron mucho que desear. A nadie le interesaba realmente el origen de Darth Vader. Vader era el villano perfecto, su maldad, sus cicatrices y el ruido de su respiración no necesitaban explicación. Contarnos su origen solamente contribuyó a romper el misterio, fue una mala idea peor desarrollada. Ver a Vader convertido en un inexpresivo niño no consiguió humanizar al personaje, algo totalmente innecesario, sino que lo desposeyó de toda la fascinación que lo rodeaba. En un delirio creativo Lucas hace que la madre de Anakin asegure que su hijo fue concebido sin que mediara varón. Lucas se sacó de la chistera que el niño podía ser el elegido para traer el equilibrio a la fuerza, algo que todos sabíamos de antemano que no era cierto. Equiparar a Darth Vader con una especie de Cristo del espacio era algo totalmente innecesario. Sigamos quitándole magia a nuestros sueños. Lucas nos revela que la fuerza puede medirse por el nivel de midiclorianos de cada individuo. Así pues, la fuerza no es como una energía que mantiene unida la galaxia y tal, se puede medir de forma científica. Semejantes tonterías nos demostraron que Lucas estaba perdiendo el norte a marchas forzadas.  Alguien debería haber dado un golpe de estado y retirarle a Lucas el control sobre su franquicia. Así de claro.

Star_Wars_episodio_I

Lucas hizo el ridículo al infantilizar en exceso su Episodio I: cierto personaje de grandes orejas (cuyo nombre no voy a mencionar para no provocar una perturbación en la fuerza) es irritante para todo espectador mayor de 2 años. Para hacerlo gracioso Lucas cayó incluso en lo escatológico en unas escenas que nunca debieron de incorporarse a la franquicia (el personaje orejón pisa un excremento y recibe los efluvios de una ventosidad).  Tras el aluvión de críticas recibidas, en las dos películas siguientes el personaje de las orejas ve reducidas sus apariciones de forma drástica, creo que en el episodio III no dice ni una palabra. Quizás solamente por ello es la mejor de las tres. Igualmente el personaje de Anakin de niño no es nada interesante, amén de que el actor elegido era bastante flojo (se dice que Lucas lo eligió debido a su parecido con Leonardo Di Caprio ya que éste iba a interpretar a Anakin Skywalker de adulto en las siguientes entregas pero al final Di Caprio se echó para atrás, hizo bien). La relación entre Anakin y su madre no funciona en pantalla, le falta vida, todo parece dirigido por un director novato. Ni siquiera derraman una lágrima cuando se separan. Esa fallida relación entre madre e hijo está metida con calzador y evidencia que Lucas tenía intentaba atraer a cualquier precio al público infantil. El público que más consume.

Pare lógico que Lucas pasó mucho más tiempo perfeccionando los efectos especiales y todo el apartado técnico que escribiendo el guión. Incluso cae en flagrantes contradicciones con la trilogía original. Es más, Lucas ha vendido la moto de que tenía desde el principio pensadas (y casi escritas) 9 películas divididas en 3 trilogías. No hay quien se lo crea. Pensemos en ciertos detalles, cuidadito que vienen asteroides:  Lucas hizo que el constructor de C3PO fuera Anakin, pero es un dato que no aporta nada a la trama. Por cierto, Obi-Wan no reconoce a R2-D2 en la trilogía original aunque según Lucas hace años fueron grandes compañeros y le salvó la vida varias veces. A C3PO le borraron la memoria en el Episodio III (hecho metido con calzador), pero… y a R2-D2??? Más chapuzas estelares. En El retorno del Jedi (episodio VI) Luke le pregunta a Leia por su madre y ésta responde que la recuerda como una mujer muy triste. OK, pero… su madre (La reina Amidala) muere nada más dar a luz y no conviven con ella ni un minuto, los apartan de ella casi sin tiempo ni para ponerles el nombre. Por cierto, ¿de dónde vienen esos nombres? Imposible que Leia tuviera esos recuerdos de su madre. La brecha entre lo narrado en la trilogía original y las precuelas se hace insondable. Otra chapuza galáctica más, pensemos cuando se enfrentan Obi-Wan y Darth Vader en el episodio IV, Vader le dice eso de “Cuando nos separamos tú eras el maestro y yo el aprendiz, pero ahora el maestro soy yo.” Muy dramático, pero no encaja, en el episodio III Anakin Skywalker ya no es el aprendiz de Obi-Wan, ya es caballero Jedi. Y no es que se separaran, se enfrentaron a muerte y Anakin salió bastante mal parado del combate. No se hacen reproches relativos a ese enfrentamiento ni a Mace Windu ni al senador Palpatine, simplemente porque Lucas aún no los había imaginado ni desarrollado. La saga se ha ido escribiendo sobre la marcha y a veces se contradice.

Luke_skywalker_Darth_Vader_star_wars

Dice George Lucas que una película nunca se acaba realmente, solo se abandona por falta de tiempo ante la cercanía de la fecha de estreno. Como director, siempre hay detalles que le gustaría perfeccionar. No le falta razón, pero Lucas lleva casi 40 años retocando Star wars. Sus películas sufren retoques en cada nueva edición y remasterización que cada cierto tiempo el amigo se ha sacado de la manga. No sólo cambia planos y mejora los efectos especiales. La mayoría de las veces incluía escenas que no aportaban nada como la ridícula actuación musical en la guarida de Jabba the Hutt o la escena de Jabba con Han Solo en el puerto espacial de Mo Saisley. Otras veces intentaba dar coherencia a su saga retocándola digitalmente: al actor que puso cara a Darth Vader le borraron las cejas digitalmente en la última edición de El retorno del Jedi ya que en el episodio III todos vimos cómo se quemó cuando aún era Anakin Skywalker. En las anteriores ediciones estaban las cejas. Igualmente dicho actor fue sustituido digitalmente por Hayden Christensen en la escena en la que Luke ve a su padre junto a los difuntos Yoda y Obi-Wan. Retoques a posteriori que evidencian que la trama se ha ido improvisando sobre la marcha.

Puestos a retocar, sigo esperando que incluya de una vez algunas escenas del episodio IV como la del grupo de amigos que tiene Luke en Tatooine en la que se ve a una pareja retozando en un sofá o la de la chica con la que se está besando Han Solo en la cantina. Son un par de ligeras referencias sexuales que a Lucas no debieron parecerle adecuadas en 1977. Yo creo que hoy en día (ni entonces tampoco) no desentona que un contrabandista tenga un ligue en un bar ni que unos jovenzanos se diviertan de acuerdo a su edad, por muy lejana de la nuestra que sea su galaxia. Pero no olvidemos que Star Wars está dirigida a un público muy joven, y más ahora que está bajo control de Disney.

 Seamos realistas, Lucas ha sido siempre un hábil hombre de negocios más que un gran escritor o director. Se quedó con los derechos y beneficios de todo el merchandising de la franquicia y ya te puedes imaginar la de millones de pósters, muñecos, juegos de ordenador, mochilas, baberos, pijamas, camisetas y hasta barbacoas que se han vendido con el logo de Star Wars. A veces da la sensación de que ciertos escenarios y personajes de la segunda trilogía han sido creados únicamente para venderlos como muñequitos o escenas de un videojuego.

Entonces, ¿Lucas es un genio que perdió su magia o solamente un tipo con suerte que no supo estar a la altura de su creación? Todos le debemos muchas horas de diversión a George Lucas pero creo que nadie le va a echar de menos.

 

Sobre el autor

Luis Cifer, nació en la ciudad del viento en el seno de una familia de joteros aunque nunca le interesó la Jota. Se dice que siempre viste negro, que Luis no es su nombre real, que no duerme apenas y que no sabe leer la hora. Otros dicen que tiene un trabajo decente e incluso que es padre de familia, pero no hay nada confirmado. También se le puede encontrar en su blog de cine.

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